El 64,9% se opone a la reapertura de la mina, según encuesta

Mina de cobren en Donoso. Roberto Cisnero | AFP
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  • 15/01/2026 00:00

Según la más reciente medición de la encuesta Vea Panamá, la mayoría de los ciudadanos considera que los costos ambientales de la minería superan sus beneficios económicos

La minería sigue siendo uno de los temas más sensibles y polarizantes del debate nacional.

Lejos de diluirse con el paso del tiempo, la discusión sobre una eventual reapertura de la mina mantiene una resistencia mayoritaria en la opinión pública, incluso en un contexto de estrechez económica y necesidad de empleo.

Así lo revela la más reciente medición de la encuesta Vea Panamá, de La Estrella de Panamá, elaborada por Prodigious Consulting.

El estudio se basa en 1,510 entrevistas cara a cara realizadas a personas mayores de 18 años en ocho provincias del país: Panamá, Panamá Oeste, Chiriquí, Coclé, Colón, Herrera, Los Santos y Veraguas.

Con un margen de error de 2,5 % y un nivel de confianza del 95 %, el levantamiento no solo permite captar una fotografía puntual, sino analizar la evolución de la percepción ciudadana a lo largo del último año y medio, en un período marcado por tensiones sociales, presiones económicas y debates ambientales.

Los resultados son contundentes. En enero, el 64,9 % de la ciudadanía manifestó estar en desacuerdo con la reapertura de la mina, aun si se planteara bajo mejores términos y condiciones contractuales. En contraste, solo el 29,9 % expresó estar de acuerdo, lo que confirma que el rechazo no es coyuntural, sino estructural.

Esta postura se mantiene pese a los argumentos que vinculan la minería con la generación de empleo y el crecimiento económico. Para una mayoría de los encuestados, los costos ambientales y sociales superan los beneficios potenciales, especialmente en un país donde la protección de los recursos naturales se ha convertido en una demanda cada vez más visible.

El rechazo a la reapertura también se refleja en la percepción sobre sus efectos económicos. Un 58,3 % considera que la economía de Panamá y de los panameños no mejoraría con la apertura de la mina, frente a un 35,8 % que cree que sí tendría un impacto positivo.

Este dato es relevante en un contexto donde el costo de vida y la falta de ingresos suficientes figuran entre las principales preocupaciones ciudadanas. Aun así, la minería no es vista como una solución eficaz para aliviar esas presiones, lo que sugiere un desgaste del discurso económico tradicional asociado a este tipo de proyectos.

Para una parte significativa de la población, los beneficios económicos prometidos no se traducen en mejoras tangibles en la vida cotidiana, mientras que los riesgos ambientales se perciben como permanentes y difíciles de revertir.

Cuando se consulta a la ciudadanía sobre qué debería priorizarse frente al tema minero, los resultados refuerzan esa lectura. El 40,3 % prioriza evitar completamente la actividad minera, reflejando una postura de rechazo total.

Otro 20,9 % considera que debe buscarse un equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental, mientras que apenas 18,7 % prioriza el crecimiento económico y el empleo, aun con controles ambientales.