Estados Unidos endurece su discurso sobre Cuba mientras Panamá gana relevancia estratégica para Washington

Kevin Marino Cabrera afirmó que Panamá es una prioridad estratégica para Estados Unidos y el Comando Sur. Luis García | La Estrella de Panamá
  • 12/06/2026 00:00

Las declaraciones del embajador Kevin Marino Cabrera coinciden con una creciente presión estadounidense sobre La Habana y un renovado protagonismo del Comando Sur en la región

Las recientes declaraciones del embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, sobre la importancia estratégica que tiene el país para Washington se producen en un contexto regional marcado por el endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba y una mayor atención a América Latina dentro de la agenda de seguridad de la administración de Donald Trump.

Durante una entrevista con La Estrella de Panamá, Cabrera afirmó que Panamá es una prioridad para Estados Unidos y para el Comando Sur, destacando la cooperación bilateral en materia de seguridad, migración y protección del Canal. Sus palabras llegan en momentos en que altos funcionarios estadounidenses han elevado el tono contra el gobierno cubano.

Hegseth eleva la presión sobre La Habana

La declaración más contundente provino esta semana del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien fue consultado sobre la posibilidad de una operación de “captura o eliminación” contra el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, similar a acciones recientes emprendidas por Washington contra otros objetivos considerados amenazas para la seguridad nacional.

Lejos de descartar el escenario, Hegseth respondió que el Departamento de Defensa desarrolla permanentemente alternativas para presentar al presidente Donald Trump.

“Tenemos opciones por todos lados”, afirmó el jefe del Pentágono. “En nuestro edificio, literalmente nos ganamos la vida planificando. Así que, aparte del Pentágono, nadie planifica mejor que el Comando Central de Estados Unidos. Para volver al punto central de por qué estamos aquí, todas esas opciones están sobre la mesa”, agregó.

Las declaraciones fueron interpretadas como una de las advertencias más directas emitidas por Washington contra el gobierno cubano en los últimos años y reflejan una postura cada vez más confrontativa hacia La Habana.

El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, se pronunció sobre el tema en el marco de un foro organizado este jueves en la Asamblea Nacional. “Antes que todo, yo soy el embajador de Estados Unidos en Panamá, no en Cuba. Pero lo que puedo decir es como ha dicho nuestro secretario de Estado, como ha dicho nuestro presidente: Cuba es un estado fallido y lo único peor que un comunista es un comunista incompetente”, manifestó el embajador estadounidense, hijo de padres exiliados cubanos.

Una relación marcada por décadas de tensión

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba permanecen marcadas por más de seis décadas de enfrentamiento político y económico desde la llegada al poder de Fidel Castro en 1959.

Aunque durante la administración de Barack Obama ambos países iniciaron un proceso de acercamiento diplomático, el primer gobierno de Trump revirtió buena parte de esas medidas mediante nuevas sanciones y restricciones. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha retomado una política de máxima presión sobre la isla, dirigida a aumentar el aislamiento económico y político del régimen cubano.

Washington también mantiene a Cuba en su lista de Estados patrocinadores del terrorismo y ha impuesto sanciones contra altos funcionarios del gobierno cubano, incluido Díaz-Canel.

El papel del Comando Sur y Panamá

En este escenario, el Comando Sur ha adquirido una relevancia creciente dentro de la estrategia estadounidense para el hemisferio occidental. La estructura militar tiene bajo su responsabilidad América Latina y el Caribe, regiones que Washington considera cada vez más importantes por razones de seguridad, migración, narcotráfico e influencia geopolítica.

Es en ese contexto donde Panamá ocupa una posición privilegiada. Su ubicación geográfica, el Canal y su papel como centro logístico regional han fortalecido su importancia dentro de la política exterior estadounidense.

El embajador Marino Cabrera resaltó que el presupuesto este año para el Comando Sur y la ayuda humanitaria en Panamá es diez veces mayor al del año pasado. “Eso es gracias a esa colaboración entre la administración del presidente Trump y el presidente Mulino”, manifestó. “Un presupuesto refleja tus valores, refleja tus prioridades y Panamá como un amigo, como un socio y como un aliado es una prioridad para los Estados Unidos como amigo y como socio”.

Estados Unidos ha adelantado que apoyará al Ministerio de Ambiente con 3 millones de dólares para la limpieza en el Darién, como una forma de remediar el impacto causado por el flujo migratorio.

“Sabemos que mucho de lo que ocurrió en el área del Darién, mucha de la contaminación, mucho del escombro que está ahí, fue basado en las políticas fracasadas de la previa administración de nuestro país de fronteras abiertas, lo cual sabemos que no funciona. Así que estamos aportando de nuestra parte 3 millones de dólares para ayudar a Panamá, a nuestros amigos, a nuestros socios a limpiar el Darién”, resaltó.

Marino Cabrera explicó que el retraso en el desembolso puede ser debido a trámites burocráticos pero que “ya está aprobado” y que en un par de meses se podría empezar a trabajar.

Las declaraciones de Cabrera reflejan precisamente esa visión. Mientras Estados Unidos incrementa la presión sobre Cuba y refuerza su presencia en la región, Panamá aparece como uno de los principales aliados estratégicos de Washington en América Latina y como una pieza clave dentro de las prioridades del Comando Sur.