Ferrocarril Panamá-David: Gobierno ha utilizado $11.8 millones en estudios y aún evalúa su viabilidad

El ministro Juan Carlos Orillac informó ante la Comisión de Presupuesto que los trabajos vinculados al ferrocarril acumulan un gasto aproximado de $11.8 millones. Archivo
  • 29/09/2026 12:56

El diputado Jhonathan Vega cuestionó la inversión realizada sin una fuente de financiamiento definida para construir una obra cuyo costo podría superar $8,000 millones

El Gobierno ha utilizado aproximadamente $11.8 millones desde 2024 en estudios y trabajos relacionados con el ferrocarril Panamá-David-Frontera, informó el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional. La cifra abrió un debate con el diputado Jhonathan Vega sobre la posibilidad de financiar la construcción y las prioridades de inversión del país.

Orillac sostuvo que se trata de un proyecto complejo que requiere estudios técnicos y financieros antes de tomar una decisión. Según explicó, los trabajos para definir la propuesta y evaluar su factibilidad presentan un avance cercano al 95 %. También defendió la contratación de empresas especializadas para realizar esos análisis.

Vega preguntó cuánto podría costar la construcción, luego de señalar que había escuchado una estimación superior a $8,000 millones. El ministro reconoció que el monto podría ser incluso mayor, aunque no presentó una cifra definitiva. Explicó que el ferrocarril tendría que desarrollarse por fases y que una de las decisiones técnicas pendientes es cómo cruzaría el Canal de Panamá.

De acuerdo con Orillac, una obra de esa magnitud podría extenderse durante dos o tres periodos de gobierno. En su intervención no anunció una fecha para el inicio de la construcción ni precisó de dónde provendrían los recursos para financiarla.

Vega teme que los estudios no se conviertan en una obra

El diputado aclaró que no se opone al ferrocarril y que le gustaría verlo construido. Su reparo, dijo, es si el Estado podrá reunir los miles de millones de dólares necesarios para ponerlo en marcha, mientras mantiene sin resolver otras necesidades de la población.

Vega mencionó las dificultades de acceso al agua potable y a la electricidad en algunas comunidades, así como los problemas de infraestructura vial, salud y seguridad. A su juicio, el Gobierno debe evaluar esas demandas al decidir cuánto destina a un proyecto que todavía no tiene garantizada su ejecución.

Su preocupación es que los $11.8 millones invertidos hasta ahora en estudios terminen sin traducirse en una obra concreta y que más adelante se necesiten nuevas consultorías. Vega sostuvo que su cuestionamiento respondía a un criterio de prioridad del gasto público y no a un rechazo político al tren.

También pidió que el posible beneficio para Chiriquí no se utilizara para desviar su planteamiento. Aunque la ruta proyectada llegaría a esa provincia, señaló que la pregunta es si el país puede asumir el proyecto y cuándo comenzarían a verse sus resultados. Vega expresó dudas de que la construcción arranque durante la actual administración, aunque dijo esperar estar equivocado.

Orillac defiende los estudios antes de decidir

Orillac respondió que estudiar el proyecto antes de iniciar la construcción evita comprometer al país sin conocer su viabilidad. Indicó que el presidente José Raúl Mulino solicitó los análisis para determinar si el ferrocarril es factible y puede sostenerse financieramente.

El ministro sostuvo que, si llega a ejecutarse, la obra tendría potencial para generar empleo, impulsar la logística y beneficiar a las comunidades situadas a lo largo de la ruta. Reconoció, sin embargo, que una decisión de esa magnitud debe apoyarse en resultados técnicos y financieros.

El intercambio dejó dos cifras en etapas distintas del proyecto: $11.8 millones ya gastados, según Orillac, y un costo de construcción que podría superar los $8,000 millones, todavía sin monto final confirmado durante la comparecencia. También quedaron pendientes la conclusión de los estudios, el esquema de financiamiento y la decisión sobre el inicio de la obra.