‘La prueba irrefutable de que las finanzas no se han saneado es que la deuda sigue aumentando’

Roberto Barrios| La Estrella de Panamá El balance fiscal del gobierno central a diciembre de 2025 fue de - $4,701 millones
  • 02/07/2026 16:00

Discurso presidencial estuvo plagado de promesas hasta el momento incumplidas, afirman analistas

La promesa de haber saneado las finanzas públicas por parte del mandatario José Raúl Mulino, para dar pie al desarrollo de infraestructura en su plan gubernamental hizo ruido. Expertos que alertan que no es certero, también se cuestiona que no se definió un rumbo del país y, por el contrario, se hicieron más promesas de su plan gubernamental, llamándolas de otra manera.

Diversas voces consultadas coincidieron al respecto, al tiempo que mencionaron que el gran ausente del discurso fue el combate a la corrupción, un factor importante para generar la confianza a la que apeló el mandatario en su pronunciamiento a la nación este 1 de julio, durante la instalación de la nueva directiva de la Asamblea Nacional.

José Raúl Mulino Quinero, presidente de la República en su discurso en la Asamblea.

“Iniciamos un profundo proceso de ordenamiento de las finanzas públicas. Sanear las cuentas del Estado, recuperar la disciplina fiscal y restablecer la credibilidad de Panamá ante el mundo. No lo hicimos para satisfacer a las calificadoras de riesgo ni a los bancos. Lo hicimos porque sabíamos que perder la confianza internacional habría significado créditos más caros para las familias, menos inversión, menos empleo y un mayor costo de vida para todos los panameños”, dijo el gobernante Mulino desde el Palacio Justo Arosemena.

Pero, en vía contraria, las cifras del balance fiscal del gobierno central muestran que la actual administración no ha revertido el ahorro corriente negativo, lo que implica que el déficit se mantiene porque los gastos son superiores a los ingresos.

En 23 meses de la administración Mulino la deuda aumentó 20% y ha totalizado en $61,872 millones a mayo de 2026, según el Ministerio de Economía y Finanzas.

“La prueba, la evidencia inobjetable de que las finanzas no se han saneado es que la deuda sigue aumentando porque no nos alcanzan los recursos y a un ritmo superior al crecimiento de la economía”, explicó el analista de riesgo y economista, Ernesto Bazán.

Ernesto Bazán, analista de riesgo, economista

La consecuencia es que al país le encarezcan o reduzcan las líneas de crédito y se perciba a Panamá como país de mayor riesgo “estamos en una etapa de peligro” y sin este saneamiento de las finanzas, explicó Bazán, no es posible la inversión pública en infraestructura.

Entre otros puntos, recordó que el Estado comprometió $1,500 millones para la Caja de Seguro Social con la ley que reformó el sistema de pensiones por lo que la deuda ya no es solo para pagar las planillas sino también para efectuar este aporte, “por ello considero que las finanzas no están saneadas”, resaltó.

Además, comentó que hay un cambio en la forma de contabilizar los gastos en el presupuesto por esta administración, lo que no implica un saneamiento de las finanzas públicas sino un traslado de los gastos para el próximo periodo presupuestario.

Por otro lado, el financista coincidió en que la falta de confianza ha afectado al país y por ello se redujo la inversión extranjera directa en un 60% el año pasado, pero no se aprecia un trabajo encaminado a mejorar esta confianza, misma que también tiene que ver con la lucha anticorrupción.

En este sentido, el exmagistrado del Tribunal Electoral, Guillermo Márquez Amado coincidió en que el esfuerzo anticorrupción fue el gran ausente en el discurso al país, así como la educación, y los cambios constitucionales que requiere el Estado.

“No dijo muchas cosas concretas sino genéricas”, indicó Máquez Amado, “no le veo un norte al país pero sí interés de que supere la debilidad económica con que lo encontró”, también “habló de que no se dilapiden los recursos pero no dice qué políticas se han diseñado para este propósito”.

Guillermo Márquez Amado, exmagistrado del Tribunal Electoral

Por ejemplo, dijo Márquez Amado, reducir la planilla en el sector público sí hubiera generado “intranquilidad”, como argumentó el presidente, pero no hace falta que se den despidos sino que se pudieron tomar otros mecanismos como no seguir contratando funcionarios para los puestos de quienes se jubilan, en cambio la planilla ha seguido aumentando.

El mandatario se tomó una hora en su mensaje y anunció el programa ‘Panamá Pa’ Ti’ y ‘Primer Empleo Agro’, dirigidos a la generación de empleo, salud, canasta básica y agua.

“Panamá Pa’ Ti”, aportaría 80 mil nuevos empleos privados a través de una estrecha alianza con el sector productivo, dijo el gobernante, no serían plazas estatales, sino oportunidades que surgirán de la inversión, la producción y el desarrollo de nuevos proyectos de construcción para lograr la iniciativa.

Ahora en el tercer año se están prometiendo planes y solo quedan dos años en los que difícilmente se podrá ejecutar la iniciativa, lo que debió estimarse desde el inicio, consideró el decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá (UP), Rolando Gordón.

Rolando Gordón, economista, docente universitario

“Yo veo muy difícil que en los próximos tres años pueda bajar la tasa de desempleo, lo que fundamentalmente le preocupa al panameño de a pie ..., quizás no tenga tiempo para esos proyectos y nos encontremos que al final del periodo de los 5 años quede una gran cantidad de obras por hacer”, señaló el docente y economista Gordón.

“Es un discurso tardío para la población en general” el plan de “Panamá pa’ ti”, se debió priorizar concordó también Osvaldo Jordán, investigador social, quien señaló que la canasta básica, salud, agua y seguridad, los ejes del discurso, son prioridades del panameño.

“Es cuestionable que a mitad de gobierno se diga que se va a trabajar en ello ... no le va a dar el tiempo para concretar las iniciativas porque el periodo de gobierno es corto”, estimó Jordán y para lograrlo requerirá crear consensos con diversos sectores lo que a su criterio, no se vislumbra.

La construcción de una cárcel de máxima seguridad y endurecer las normas penitenciarias para que quienes cometen delitos estén dentro de las cárceles también fue mencionado por el gobernante, pero según Jordán el país no tiene los indicadores que sustenten estas ideas.

“Había que haber comenzado hace dos años, ahora me parece bastante desenfocado”, acotó el investigador.

Osvaldo Jordán, investigador social