Legislativo forma grupo de amistad con Taiwán respaldado por Estados Unidos

Cedida
  • 08/09/2026 13:53

Diputados panameños activaron un mecanismo parlamentario respaldado por Washington, nueve años después del giro diplomático que favoreció a Pekín en 2017

La Asamblea Nacional abrió la mañana este martes 8 de septiembre un nuevo canal de acercamiento con Taiwán, una decisión con evidente peso geopolítico en momentos en que Panamá permanece atrapado en la disputa de influencia que libran Estados Unidos y China alrededor del Canal y otros activos estratégicos del país.

La instalación del Grupo de Amistad Parlamentaria Panamá-Taiwán recibió el respaldo público del congresista republicano estadounidense Mario Díaz-Balart y fue celebrada por integrantes del Yuan Legislativo y por el ministro de Relaciones Exteriores taiwanés, Lin Chia-lung.

Aunque la iniciativa no modifica por sí sola la política exterior panameña ni representa el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Taipéi, sí marca el avance más visible de la diplomacia parlamentaria entre ambos territorios desde que Panamá rompió sus vínculos con Taiwán y reconoció a la República Popular China en junio de 2017.

El congresista estadounidense Mario Díaz-Balart respaldó la iniciativa, mientras el canciller taiwanés Lin Chia-lung la calificó como un “momento histórico”.

El diputado por la libre postulación Luis Duke explicó a La Estrella de Panamá que la agrupación incorpora a legisladores de distintas bancadas y busca promover intercambios en áreas, como comercio, tecnología, innovación, agrotecnología y transferencia de conocimientos.

El Legislativo tiene todas las facultades, la potestad y la responsabilidad de relacionarse con los parlamentos que desee. Nosotros no nos estamos metiendo en las relaciones bilaterales diplomáticas del país, porque eso es una acción del Ejecutivo”, sostuvo Duke.

Diputados trazan su propia vía hacia Taiwán

La Estrella de Panamá conoció que el grupo quedó integrado por representantes de diferentes partidos políticos y diputados independientes, sin que durante su conformación se registraran manifestaciones de rechazo.

En el acto participaron autoridades de la Asamblea Nacional, entre ellas su presidenta y los dos vicepresidentes de la junta directiva. El diputado Rolando Carrasquilla fue presentado como vicepresidente del grupo y la diputada Yanibel Rodríguez como secretaria.

La composición multipartidista fue resaltada por las autoridades taiwanesas como una señal de consenso dentro del Legislativo panameño. El objetivo declarado será sostener un intercambio directo con el Yuan Legislativo, particularmente en asuntos comerciales, tecnológicos y productivos.

Diputados de distintas bancadas instalaron el Grupo de Amistad Parlamentaria Panamá-Taiwán este 8 de septiembre en la Asamblea Nacional.

La distinción entre diplomacia estatal y parlamentaria será, sin embargo, el punto central del debate. La Constitución panameña reserva al Órgano Ejecutivo la conducción de las relaciones exteriores, mientras que los diputados defienden su capacidad para establecer vínculos de cooperación con otros parlamentos.

En términos formales, el grupo no convierte a Taiwán en socio diplomático de Panamá. En términos políticos, envía una señal imposible de ignorar: una parte representativa del Legislativo quiere recuperar un espacio de interlocución que permaneció prácticamente cerrado después del viraje de 2017.

Díaz-Balart respalda la decisión desde Washington

La instalación fue respaldada mediante un mensaje en video por Mario Díaz-Balart, representante republicano por Florida y una de las voces del Congreso estadounidense más críticas de la expansión de la influencia china en América Latina.

“Quiero felicitar y agradecer a la Asamblea de Panamá por este gesto tan importante”, manifestó el congresista, quien aseguró que Panamá y Taiwán comparten principios de “prosperidad, libertad y democracia”.

Díaz-Balart señaló que preside en el Congreso estadounidense un comité similar y sostuvo que desde Washington se comprende la trascendencia de la iniciativa panameña.

Su participación añade una dimensión que va más allá de un tradicional grupo de amistad. La señal hacia Taipéi se produce con el aval expreso de un legislador estadounidense, en medio de una competencia cada vez más abierta entre Washington y Pekín por su influencia económica, política y estratégica en Panamá.

El país ya había comenzado a marcar distancia de algunas iniciativas chinas. En 2025, el Gobierno del presidente José Raúl Mulino anunció que no renovaría su adhesión a la Franja y la Ruta, incorporada por Panamá después del establecimiento de relaciones con China en 2017.

Las tensiones aumentaron posteriormente alrededor de los puertos ubicados en las entradas del Canal de Panamá, un conflicto que ha colocado nuevamente al país en medio de la rivalidad entre las dos principales potencias mundiales.

Taiwán habla de un “momento histórico”

Una integrante del Yuan Legislativo, cuyo nombre no fue suministrado con el material divulgado, calificó la creación del grupo como una nueva plataforma para el intercambio, la cooperación y la amistad.

“En estos tiempos turbulentos, fortalecer los vínculos entre parlamentos democráticos es tanto nuestra responsabilidad como una valiosa oportunidad”, expresó la legisladora taiwanesa.

El mensaje más contundente llegó del canciller Lin Chia-lung, quien describió la instalación como un “momento histórico” y aseguró que el acercamiento es resultado de las visitas realizadas a Taiwán durante los últimos seis meses por varios diputados panameños.

Según el ministro, esos legisladores impulsaron la diplomacia parlamentaria y abogaron por reanudar los intercambios entre las dos partes.

Lin recordó directamente el rompimiento diplomático de 2017, pero afirmó que la relación entre los pueblos y su compromiso con la libertad, la democracia y el Estado de derecho se mantuvieron pese al cambio ejecutado durante el Gobierno del expresidente Juan Carlos Varela.

El canciller fue aún más lejos al elogiar la administración de José Raúl Mulino, sus reformas fiscales, los proyectos de infraestructura, la atracción de inversiones y su actuación ante las crisis políticas de la región.

También planteó la posibilidad de combinar las capacidades tecnológicas e industriales taiwanesas con las fortalezas panameñas en logística, finanzas y conectividad regional. Entre las áreas mencionadas figuran comercio, inversión, tecnología, innovación y generación de empleos.

Un movimiento que Pekín difícilmente ignorará

La formación del grupo no restablece embajadas, no desconoce formalmente el principio de “una sola China” y tampoco sustituye las facultades diplomáticas del Ejecutivo. Pero rompe la inmovilidad política que dominó la relación entre la Asamblea y Taiwán tras el giro de 2017.

El nuevo espacio institucionaliza los contactos que ya venían desarrollando diputados panameños mediante viajes y reuniones con funcionarios taiwaneses. También coloca esos acercamientos bajo una estructura permanente dentro del Legislativo.

La presencia virtual del canciller taiwanés y el respaldo de Díaz-Balart elevan la iniciativa por encima de un acto protocolar. El grupo nace con objetivos económicos, acompañamiento desde el Congreso estadounidense y un discurso basado en la defensa de valores democráticos, elementos que chocan directamente con la narrativa utilizada por Pekín para aislar internacionalmente a Taipéi.

La interrogante ahora es si el acercamiento permanecerá limitado a la diplomacia parlamentaria o si se convertirá en el primer paso hacia una relación económica y política más amplia con Taiwán.

En cualquiera de los dos escenarios, la Asamblea Nacional acaba de introducir una nueva pieza en el delicado tablero que enfrenta a China y Estados Unidos en Panamá.

¿Panamá restableció relaciones diplomáticas con Taiwán?

No. La iniciativa corresponde a la Asamblea Nacional y crea un canal parlamentario; la política exterior continúa bajo responsabilidad del Órgano Ejecutivo.