Noemí Espinoza: ‘El Gran Caribe necesita acción concertada, no solo consensos’

RICHARD BONILLA / La Estrella
  • 27/01/2026 00:00

En entrevista exclusiva, la secretaria general de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) detalla la nueva etapa del organismo: pasar de las declaraciones a la ejecución, con proyectos regionales en turismo sostenible, protección marina, conectividad e integración económica para el Gran Caribe

La Asociación de Estados del Caribe (AEC) atraviesa un momento de redefinición estratégica. Bajo la presidencia pro tempore de Panamá y con Noemí Espinoza como secretaria general desde hace un año, el organismo regional busca dejar atrás una lógica meramente declarativa para avanzar hacia una etapa de acción concreta, con proyectos tangibles que respondan a los desafíos estructurales del Gran Caribe: turismo, conectividad, crisis climática, protección de los ecosistemas marinos e integración económica.

Espinoza, segunda mujer en ocupar la Secretaría General y primera hondureña en hacerlo, explicó en entrevista con La Estrella de Panamá que la AEC —que agrupa a 25 Estados miembros y 10 asociados del llamado Gran Caribe— está impulsando por primera vez en sus 31 años de existencia un plan estratégico integral, con implicaciones operativas claras. “Los organismos regionales deben demostrar que no solo hablan, sino que hacen”, subrayó.

Turismo sostenible como eje transversal

Tras la aprobación del programa de trabajo de turismo sustentable 2025-2026, el turismo se consolida como una de las prioridades centrales de la AEC. No se trata, aclara Espinoza, de promover un modelo tradicional, sino uno anclado en el patrimonio cultural, la identidad y el enfoque multidestino.

“El turismo puede ser una verdadera fuente de vida para nuestras comunidades”, señaló. Desde las islas del Caribe hasta países continentales como Panamá, Honduras o Colombia, la apuesta es diversificar la oferta turística y fortalecer proyectos que integren cultura, historia y naturaleza, con beneficios directos para las poblaciones locales.

La secretaria general destacó que la AEC procura que sus iniciativas no se concentren en un solo país, sino que tengan un alcance multipaís, aun cuando no siempre sea posible abarcar a todos los miembros. “Nuestra prioridad es beneficiar al mayor número de Estados”, explicó.

Del consenso a la acción: la Declaración de Montería

Uno de los hitos recientes de la AEC fue la Declaración de Montería 2025, que plantea una visión centrada en desarrollo sostenible, conectividad y justicia climática. Para Espinoza, el reto ahora es traducir esa hoja de ruta en proyectos concretos.

Entre los más avanzados se encuentra el abordaje del sargazo, una problemática que afecta gravemente al Caribe en términos ambientales, turísticos y económicos. La AEC cuenta con una subcomisión intergubernamental dedicada exclusivamente a este fenómeno, un mecanismo único a nivel mundial. Países como México, República Dominicana y Guatemala ya participan activamente en respuestas coordinadas.

“El sargazo impacta la conectividad, el turismo y el bienestar del mar. Tener una estructura regional nos da una enorme ventaja para responder”, afirmó.

A ello se suman iniciativas de protección de manglares, restauración de corales y recuperación de costas arenosas. Este último proyecto, ya ejecutado en una primera fase, se prepara para una segunda etapa con cooperación de Corea del Sur.

Protección del mar y ciencia desde el Caribe

La protección de los ecosistemas marinos es otro pilar del trabajo de la AEC. Espinoza destacó el inicio de un proyecto de restauración coralina basado en evidencia científica sobre reproducción de corales, con potencial de beneficiar a múltiples países de la región.

Además, hace apenas un mes se inauguró en Santa Marta, Colombia, un centro de observación oceánica de la AEC, también con apoyo coreano. Este centro busca convertirse en una fuente de conocimiento científico producido desde el Gran Caribe, fortaleciendo la cooperación técnica y la toma de decisiones basadas en datos.

“Proteger el mar no es solo una prioridad regional; es un beneficio para el planeta entero”, sostuvo.

Integración económica y conectividad: el gran desafío

En materia de integración económica, la secretaria general considera que la AEC posee una ventaja comparativa única. Países de Centroamérica y economías más grandes como México y Colombia pueden convertirse en motores que impulsen el desarrollo de las islas del Caribe, siempre que se logre una conectividad efectiva.

Sin embargo, reconoció que la conectividad aérea y marítima, especialmente entre islas, sigue siendo uno de los mayores retos. Aunque existen iniciativas para rutas cortas interinsulares, muchas veces no resultan viables económicamente. Aun así, la búsqueda de soluciones sigue siendo una prioridad estratégica.

En el ámbito global, Espinoza enfatizó la necesidad de posicionar al Gran Caribe como un bloque coherente en un contexto internacional donde el multilateralismo enfrenta cuestionamientos. “Las asociaciones regionales ofrecen una respuesta concreta, basada en consulta y acción concertada”, afirmó.

Migración, juventud y liderazgo femenino

La Declaración de Montería también resalta la importancia de políticas migratorias seguras y basadas en derechos humanos. Espinoza explicó que este enfoque atraviesa de manera transversal varias agendas de la AEC, desde el turismo hasta la protección ambiental.

El empoderamiento de jóvenes y mujeres ocupa igualmente un lugar central. En el marco de la reciente conferencia sobre Haití, la secretaria general destacó que la educación de niños, niñas y jóvenes es fundamental para que puedan convertirse en protagonistas de su propio futuro.

Como mujer en una posición de liderazgo regional, Espinoza reconoció que persiste una brecha significativa frente a los hombres, pero afirmó que su gestión busca traducirse en prácticas e iniciativas concretas para fortalecer el empoderamiento femenino en el Gran Caribe.

Una visión optimista hacia 2035

De cara al futuro, la secretaria general se muestra optimista. Visualiza un Gran Caribe donde los corales se recuperen, la vida marina esté protegida y el sargazo deje de ser una amenaza estructural. “Tenemos toda la capacidad de transformar nuestra región para beneficio de nuestros pueblos y de nuestro mar”, concluyó.

Con una agenda que combina sostenibilidad, ciencia, integración y acción concreta, la AEC busca consolidarse como un actor clave en la transformación del Gran Caribe, con Panamá jugando un rol central en ese proceso.

Noemí Espinoza
Secretaria general
“Proteger el mar no es solo una prioridad regional; es un beneficio para el planeta entero”