Países respaldan a Panamá por retención de buques y piden respetar normas marítimas
- 04/04/2026 00:00
El gobierno de China rechazó las acusaciones de Estados Unidos sobre la retención de una embarcación con bandera panameña. Países latino y de Europa se pronunciaron
Paraguay y Honduras expresaron su respaldo a Panamá tras conocerse reportes sobre demoras y retenciones a embarcaciones con bandera panameña en puertos chinos, una situación que ha generado pronunciamientos diplomáticos tanto en la región como a nivel internacional.
A estas posiciones se sumó Perú, que reafirmó su apoyo al país canalero y abogó por la defensa de un sistema marítimo internacional seguro, eficiente y regido por normas multilaterales. Con el paso de los días, el respaldo se ha ampliado a otros actores, reflejando la sensibilidad del tema en el comercio global.
El Gobierno paraguayo condenó de forma categórica lo que calificó como “hostigamiento comercial”, señalando que las dilaciones y retenciones arbitrarias aplicadas a buques panameños son inaceptables. Según indicó, estas acciones constituyen una forma de presión que pone en riesgo el comercio internacional y afectan el normal desarrollo de las rutas marítimas.
“Asimismo, reiteramos nuestra solidaridad y apoyo a la hermana República de Panamá ante estas medidas perjudiciales e injustificadas”, expresó Paraguay en su pronunciamiento oficial.
El país sudamericano advirtió además que este tipo de prácticas podría generar efectos adversos más allá del ámbito bilateral, al comprometer la fluidez del transporte marítimo y alterar la estabilidad de las cadenas de suministro globales.
Honduras también manifestó su respaldo a Panamá y reafirmó su compromiso con los principios fundamentales del derecho internacional. En su declaración, destacó la importancia de preservar la libertad de navegación, el respeto a la soberanía de los Estados y la aplicación objetiva y no discriminatoria de las normas marítimas.
Asimismo, hizo un llamado a mantener un sistema comercial basado en reglas claras que aseguren condiciones equitativas para todos los países involucrados en el comercio global.
En la misma línea, Perú subrayó la necesidad de fortalecer un sistema marítimo alineado con los estándares de la Organización Marítima Internacional (OMI). El gobierno peruano destacó el rol de Panamá como Estado de abanderamiento responsable y abogó por abordar estas situaciones mediante el diálogo y la cooperación entre países.
El respaldo a Panamá también se extendió fuera de América Latina. El canciller de Ucrania, Andrii Sybiha, expresó su apoyo a través de la red social X, señalando que su país respalda la defensa de la soberanía panameña y el derecho a decisiones judiciales independientes.
El funcionario advirtió que cualquier intento de presión económica sobre buques con bandera panameña socava la estabilidad del comercio mundial y reiteró que la libertad de navegación y el Estado de derecho deben ser protegidos.
En la misma línea, Israel expresó su respaldo a Panamá y subrayó que la aplicación de la ley en materia marítima debe mantenerse “justa, técnica y libre de presiones políticas”.
“El uso de detenciones desproporcionadas pone en riesgo el comercio mundial, los costes y la confianza. Defender el estado de derecho y la libertad de navegación redunda en interés de todos”, indicó su representación diplomática.
Las reacciones se producen luego de que el senador estadounidense Marco Rubio advirtiera sobre la situación de buques panameños en puertos chinos, señalando preocupaciones sobre posibles demoras y detenciones.
Rubio alertó que estos incidentes podrían tener implicaciones para el comercio internacional, dada la relevancia de Panamá como uno de los principales registros de bandera a nivel mundial. Sus declaraciones contribuyeron a visibilizar el tema en el ámbito internacional.
Tras estas advertencias, la Cancillería de Panamá reiteró su compromiso con la defensa de los intereses del país y el respeto al derecho internacional, subrayando la importancia de abordar la situación a través de los canales diplomáticos correspondientes.
Por su parte, China negó que esté reteniendo buques panameños y calificó de infundadas las acusaciones provenientes de Estados Unidos. El portavoz de su Ministerio de Exteriores sostuvo que los señalamientos responden a intereses geopolíticos y defendió que sus procedimientos portuarios se ajustan a sus regulaciones internas.
El conjunto de pronunciamientos evidencia cómo un incidente operativo puede escalar rápidamente a un plano geopolítico, en el que convergen intereses comerciales, jurídicos y estratégicos.
Tanto los países de la región como actores internacionales coincidieron en la necesidad de garantizar condiciones transparentes y previsibles en los puertos, evitando prácticas que afecten la operatividad del comercio global.
En este contexto, el caso pone de relieve la importancia de preservar principios como la libertad de navegación, el respeto al derecho internacional y la cooperación entre Estados, fundamentales para el funcionamiento del sistema económico mundial.