‘Panamá, anfitrión del mundo’, nueva marca país; Mulino buscará garantizar su continuidad por ley
- 27/08/2026 00:00
La estrategia busca fortalecer turismo, inversiones, exportaciones y comercio mediante una identidad común que el Ejecutivo pretende preservar más allá de cada administración
“Panamá, anfitrión del mundo”. Bajo este concepto, el país presentó este miércoles su nueva marca país, una estrategia con la que pretende unificar su oferta turística, comercial, logística, cultural y de inversión bajo una misma identidad para proyectarse internacionalmente.
La propuesta parte de una característica que ha acompañado al istmo desde mucho antes de la construcción del Canal de Panamá: su condición de punto de encuentro.
Océanos, continentes, rutas comerciales, culturas, personas e ideas convergen en un territorio que ahora busca convertir esa histórica vocación de conexión en su carta de presentación ante el mundo.
“Somos únicos por naturaleza y anfitriones por vocación”, establece la narrativa de la nueva identidad.
La ministra de Turismo, Gloria de León, explicó durante el lanzamiento que la estrategia pretende reunir aquello que define al país —su gente, diversidad, cultura, naturaleza, talento y capacidad productiva— para proyectarlo mediante una sola voz.
“Una marca país no es solamente un logo, tampoco es un eslogan ni una campaña publicitaria. Una marca país es la expresión unificada de la identidad de una nación y de aquello que queremos que el mundo reconozca y valore de nosotros”, sostuvo.
La nueva identidad se construye alrededor de la capacidad histórica de Panamá para recibir, conectar y generar encuentros.
El concepto abarca desde su posición como plataforma logística y financiera hasta su biodiversidad, diversidad cultural, turismo y capacidad para atraer empresas, inversiones y personas procedentes de distintas partes del planeta.
La narrativa presentada durante el evento destacó la evolución de Panamá desde un puente natural que modificó la biodiversidad del planeta hasta convertirse en un punto estratégico para el comercio mundial.
El país busca así trascender la percepción internacional asociada principalmente al Canal y presentarse también como una economía abierta, un centro de servicios y un territorio donde convergen distintas culturas y oportunidades.
La estrategia incorpora como fortalezas la plataforma logística, los puertos y aeropuertos internacionales, el centro bancario, la economía dolarizada, las telecomunicaciones y la posición geográfica del país.
También destaca la convivencia de pueblos originarios, comunidades afrodescendientes y poblaciones procedentes de Europa, Asia, Medio Oriente y otras regiones como parte de una diversidad que ha moldeado la identidad panameña.
El vicecanciller Carlos Arturo Hoyos explicó que la nueva identidad pretende fortalecer las exportaciones, atraer inversión, impulsar el turismo y promover los intercambios comercial y cultural.
De León sostuvo que todos los países generan una percepción internacional independientemente de que posean o no una marca formal.
La diferencia, explicó, está en la capacidad de decidir cómo quiere una nación ser reconocida.
“Cuando uno no define quién es, qué quiere representar, otros terminan construyendo esa percepción por él”, señaló.
Para la titular de Turismo, contar con una estrategia permite pasar de promover individualmente diferentes fortalezas a construir una reputación internacional coherente.
“Una marca país no inventa lo que un país quiere ser; revela, ordena y proyecta al mundo lo mejor de lo que ya es”, afirmó.
El éxito de la propuesta, según las autoridades, dependerá también de que el sector público, las empresas y los ciudadanos compartan una misma visión.
La marca pretende estar presente en cada producto panameño que alcance mercados internacionales, en la promoción turística, las inversiones, las exportaciones y las diferentes actividades mediante las cuales Panamá se relaciona con el exterior.
La creación de “Panamá, anfitrión del mundo” estuvo precedida por un proceso de investigación para conocer tanto la percepción existente sobre el país como los atributos capaces de diferenciarlo internacionalmente.
Durante el evento se explicó que se realizaron estudios en Panamá y en el extranjero, además de ejercicios de benchmarking para analizar la oferta y los valores utilizados por otras marcas país.
El equipo encargado de la estrategia también recorrió el territorio nacional para identificar elementos capaces de representar la esencia panameña y posteriormente traducirlos en un posicionamiento y una identidad gráfica.
La intención fue construir una plataforma que pueda ser utilizada conjuntamente por los sectores público y privado, en lugar de limitarla a una campaña turística o gubernamental.
La identidad visual utiliza el nombre Panamá como su principal elemento y fue diseñada para representar conceptos como apertura, conexión, movimiento y diversidad.
Las tres letras “A”, diferentes entre sí, encuentran su significado en la diversidad que caracteriza al país, mientras que las curvas de la tipografía evocan los océanos que rodean el territorio.
El movimiento del agua también sirve como inspiración para representar una nación dinámica donde convergen personas, culturas, ideas y oportunidades.
Uno de los elementos distintivos es la tilde de Panamá, concebida como símbolo del encuentro, los vínculos que generan valor y las conexiones capaces de transformar.
Los colores, según la explicación presentada durante el lanzamiento, reinterpretan la identidad nacional desde una perspectiva contemporánea.
“Anfitrión del mundo”, además, pretende funcionar como un sello asociado a conceptos como confianza, seguridad, hospitalidad y orgullo nacional.
La presentación incorporó también un componente institucional.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, anunció que el Ejecutivo someterá la estrategia a consideración de la Asamblea Nacional para que los diputados evalúen elevarla a ley y establecer mecanismos que permitan revisarla y actualizarla periódicamente.
El objetivo, explicó, es garantizar que su esencia permanezca y evitar que Panamá tenga que desarrollar una nueva estrategia cada vez que cambie el gobierno.
“Esta marca país no le pertenece a un gobierno, le pertenece a Panamá y a todos los panameños”, afirmó Mulino.
Para el mandatario, el país tiene ahora la responsabilidad de darle a la nueva identidad “el tiempo, la consistencia y la continuidad” necesarios para lograr que se posicione y sea reconocible internacionalmente.
Mulino consideró que la estrategia debe permanecer alejada de intereses políticos y trascender a las personas que ocupen temporalmente la Presidencia de la República.
“Debemos mantenerla alejada de intereses políticos y procurar que trascienda a quienes circunstancialmente tengamos la responsabilidad de gobernar”, sostuvo.
El mandatario destacó además que alcanzar un acuerdo alrededor de una identidad nacional constituye una muestra de lo que el país puede lograr cuando existe un propósito común.
“Los panameños hemos logrado algo maravilloso: ponernos de acuerdo sobre nuestra marca país. Encontramos la identidad que nos representa y cómo contarle al mundo con una sola voz quiénes somos”, expresó.
De León coincidió en que la estrategia debe concebirse como una plataforma de largo plazo, capaz de trascender gobiernos y acompañar el desarrollo del país durante las próximas generaciones.
“A partir de hoy esta marca le pertenece a cada panameño”, fue uno de los mensajes centrales de la presentación.
La propuesta sostiene que un logo por sí solo no puede transformar la percepción internacional de una nación. Su consolidación dependerá también de la experiencia que Panamá ofrezca a visitantes, inversionistas y empresas, de la calidad de sus productos y servicios y de la manera en que sus ciudadanos representen al país.
Con “Panamá, anfitrión del mundo”, el país busca convertir una característica que ha marcado su historia —ser territorio de encuentro y conexión— en una identidad reconocible que pueda acompañar su promoción turística, comercial, cultural y económica durante los próximos años.