Canciller Martínez-Acha pide una OEA ‘de consensos y no de confrontación’, en la próxima Asamblea de Panamá

Panamá buscará en junio liderar un nuevo diálogo hemisférico enfocado en democracia, estabilidad y soluciones concretas para América.
  • 22/05/2026 02:40

La cita hemisférica buscará impulsar cooperación regional, fortalecer la democracia y promover respuestas concretas frente a crisis sociales, migratorias y económicas del continente

El Gobierno de Panamá lanzó un llamado a los países del continente para transformar la próxima Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en un espacio de acuerdos regionales y respuestas concretas, dejando atrás las confrontaciones ideológicas que han marcado el escenario hemisférico en los últimos años.

Durante una intervención ante los Estados miembros de la OEA en Washington D. C., el canciller panameño, Javier Martínez-Acha, defendió la necesidad de recuperar un multilateralismo más efectivo y cercano a las necesidades de la población.

La 56.ª Asamblea General de la OEA se celebrará del 22 al 24 de junio en Panamá y, según el diplomático, debe representar un punto de inflexión político para la región.

“América necesita menos confrontación y más cooperación”, afirmó Martínez-Acha, al advertir sobre el desgaste institucional y la creciente desconfianza ciudadana hacia los organismos multilaterales.

Panamá reivindica el legado integrador de Bolívar

En su discurso, el canciller evocó el pensamiento de Simón Bolívar y recordó el papel histórico de Panamá como punto de encuentro continental.

Martínez-Acha destacó que Bolívar concebía una comunidad política americana basada en la unidad y la cooperación regional, visión que posteriormente consolidó al imaginar a Panamá como sede de integración hemisférica.

“Panamá ha sido históricamente puente y punto de encuentro entre pueblos”, expresó durante la plenaria.

El canciller sostuvo que el país mantiene una vocación internacional sustentada en el diálogo, la mediación y la convivencia democrática, pese a su tamaño territorial.

Crisis social y pérdida de confianza preocupan a la región

Más allá de las tensiones políticas, el jefe de la diplomacia panameña alertó sobre las profundas fracturas sociales que afectan al continente.

Martínez-Acha señaló que millones de personas enfrentan pobreza, inseguridad y falta de oportunidades, mientras las democracias luchan por conservar la confianza ciudadana.

El diplomático describió una región marcada por familias obligadas a decidir entre alimentarse o guardar comida para el día siguiente, jóvenes sin perspectivas y sociedades atrapadas en divisiones políticas sin soluciones concretas.

“La democracia no puede sostenerse sin capacidad de convivir en medio de las diferencias”, afirmó.

Panamá pide fortalecer la OEA

Aunque reconoció limitaciones históricas de la OEA, Martínez-Acha defendió el rol del organismo en la defensa de la democracia, los derechos humanos, la observación electoral y la seguridad regional.

Sin embargo, advirtió que el principal desafío del sistema interamericano es recuperar credibilidad y demostrar resultados tangibles frente a problemas como el narcotráfico, la migración irregular, el crimen organizado y la inseguridad alimentaria.

Frente a este escenario, Panamá propuso una agenda regional basada en tres pilares: defensa de la democracia y las libertades, prosperidad compartida y fortalecimiento de la convivencia mediante el diálogo y el respeto mutuo.

“Queremos que Panamá vuelva a ser el lugar donde América piense su futuro”, concluyó el canciller panameño.