‘Backrooms’: Cuando Youtube dicta las historias en Hollywood

El nominado al Óscar, Chiwetel Ejiofor, se destaca como Clark, protagonista de la cinta.
La imagen que inició ‘Backrooms’ en el foro 4Chan en 2019.
Renate Reinsve logra capturar emociones de terror, suspenso y melancolía en toda la cinta.
  • 04/06/2026 00:00

En su debut directoral, el ‘youtuber’ Kane Parsons traslada una historia de horror psicológico originada en YouTube y foros, a la gran pantalla, llena de giros inesperados y personajes que te hacen erizar la piel

En 2019 un nuevo fenómeno del terror nació en un foro de internet llamado 4Chan, con una simple foto de un corredor de un edificio de oficinas pintado de color amarillo, alfombras mohosas, bajo luces fluorescentes y sin una salida definida. A simple vista parecería una imagen cualquiera, sin embargo, la historia debajo de esta imagen explicaba cómo una persona podía llegar a esta dimensión a través del ‘noclipping’, un término utilizado en videojuegos para describir la habilidad –inesperada– de atravesar objetos sólidos como paredes, pisos, puertas, y demás. Así, nacieron los ‘Backrooms’.

Desde entonces, la historia de los ‘backrooms’ se ha expandido a través de foros y distintos ‘creepypastas’, historias de terror creadas por usuarios anónimos y que otros usuarios pueden seguir expandiendo en comentarios y otras publicaciones en los foros, haciendo de estos escritos algo comunitario y sin un crédito específico. Hasta que en 2020 la pandemia por el coronavirus le dio al, entonces ‘youtuber’, Kane Parsons, tiempo para dedicarse a software gratuito Blender, que inspiraría lo que sería la cinta, ‘Backrooms’, que estrenó en cines a finales de mayo y ya ha alcanzado 126,1 millones de dólares en taquilla internacional.

El primer cortometraje de Parsons ambientado en estos ‘espacios liminales’ –cómo se les dice a lugares familiares pero que causan una sensación inquietante– fue un ejercicio de terror sostenido en sí mismo, que extrapolaba esa inquietante imagen inicial a un horror escalofriante en primera persona, con formato de metraje encontrado: en calidad de video de los años 1990, luces fluorescentes zumbantes y rincones que apenas te atreves a asomarte (dejando claro que no estamos solos ahí abajo). Este fue publicado en YouTube en 2022, convirtiéndose rápidamente en uno de los vídeos “más aterradores” de internet. En dos semanas, alcanzó los 20 millones de visualizaciones; hoy tiene casi 80 millones.

Ahora en 2026, Parsons –quien tiene 20 años– debuta dirigiendo su primer largometraje: ‘Backrooms’. La cinta, que tiene de protagonistas a Chiwetel Ejiofor (como Clark) y Renate Reinsve (como Mary), ha sido un éxito en taquillas y en el género de terror psicológico, con críticas positivas y comentarios en redes sociales de las audiencias que han seguido el origen de los “creepypastas” por años.

La historia nos lleva a través de la vida de Clark (Ejiofor), un fallido vendedor de mueblería, cuya tienda está sumida en deudas y las ventas son escasas, quien está en busca de propósito tras sufrir un divorcio. Clark se ve rápidamente sumido en el nivel 0 de los ‘backrooms’ (el ‘lore’ de estos espacios señala más de 100 niveles, entidades que los habitan y niveles de supervivencia), un espacio que luce como un edificio de oficinas abandonado, pintado de amarillo viejo, con alfombras rasgadas, luces fluorescentes que parpadean y una sensación constante de que algo no está bien ahí.

Caminamos junto a él por los corredores vacíos y poco iluminados del edificio (un set de 30 mil metros cuadrados de laberinto creado para la cinta), descubriendo los muebles que se esconden en diferentes cuartos, cada uno en posiciones surreales o en pilas, fusionados entre sí sin ningún sentido, causando aún más curiosidad y temor en cada esquina. Las entradas se deforman, cambian de posición, altura, distancia y le dan un mayor sentimiento de ansiedad a la atmósfera de la cinta.

Clark se embarca entonces en un viaje por conocer qué tan lejos llegan los ‘backrooms’ y qué esconden en su centro, pero el viaje no es uno de héroe, sino un intento fútil por conocerse a sí mismo y enfrentar de una vez por todas a lo que más teme. Por su parte, Mary (Reinsve), una psicóloga que trata a Clark, se ve enfrascada en la reminiscencia de su propia infancia.

Mary se presenta como un personaje que está en busca de quién es, tratando de hacer sentido a lo que vivió y cómo ello forjó quien ella piensa que es en el presente. A través de sus conversaciones con Clark vemos cómo se interroga a sí misma, sus gestos son claros aunque trate de esconderlos y sus constantes memorias son mostradas como entes de caos sin resolver que gotean desde los abusos que sufrió por parte de su madre.

El diseño de producción de Danny Vermette es asombroso, ya que combina construcciones genuinas y fabricación digital. Junto con el director de fotografía Jeremy Cox, crean una atmósfera inefablemente opresiva y claustrofóbica que aporta a la sensación de captura y suspenso que viene en la tela de los ‘backrooms’.

Por la mayor parte de la cinta vemos cómo la desesperación de Clark lo lleva más profundo en este espacio que se suspende entre la realidad y una dimensión que podría ser parte de un sueño o una consciencia despertada. Clark lleva a los dos empleados de su mueblería, Kat (Lukita Maxwell) y Bobby (Finn Bennett) para tener evidencia en video de lo que existe en los niveles más profundos de la dimensión, pero la presencia de “entidades” amenazan sus vidas, lo que presenta una persecución que eleva el nivel de terror, ya que no podemos ver qué los persigue y lo peor de todo es que no sabemos el por qué de estas figuras ensombrecidas que parecen devorar a todo quien entra en su dimensión.

Con un guión basado en la serie web de Parsons en YouTube, escrito por el guionista Will Soodik (‘Homeland’, ‘Westworld’), ‘Backrooms’ nos arroja revelación tras revelación; son pocos los momentos de quietud en la cinta, donde nos encontramos adentrados en un constante estado de expectativa por el próximo salto, sonido espectral o movimiento rápido que podría traernos cara a cara con un monstruo (aunque no parezca uno).

Pero más que eso, Soodik y Parsons logran encapsular la metáfora de los ‘backrooms’ con los laberintos de la mente humana: aquellos recuerdos tergiversados por el tiempo y la repetición imprecisa, y cómo nuestra psiquis nos ve desde dentro, cómo alimentamos nuestra perspectiva hasta que nos convertimos en repeticiones deformes de lo que alguna vez quisimos ser.

A través de Clark vemos cómo la obsesión con el éxito y con ser una versión de nosotros mismos basada en nuestra propia versión del “bien” puede transformar cómo vemos la realidad e interactuamos con ella, y a su vez, con la subsconsciencia que nos puede llevar a tomar decisiones drásticas. Y con Mary, podemos navegar las situaciones en las que la memoria y la falta de confrontación con la misma para reconciliarla con el presente pueden causar estragos en nuestra visión de identidad.

Parece que desde YouTube, Parsons vino preparado para las grandes ligas de Hollywood. En un presente donde las mentes creativas de la industria cinematográfica están en constante lucha con la amenaza del uso irresponsable de la Inteligencia Artificial, YouTube trae una historia de origen colectivo moldeada por Parsons en su serie web ‘Backrooms’, que comenzó en YouTube en 2022 y se emitió hasta principios de 2025, con un total de 24 episodios cortos que duraban entre 34 segundos y 45 minutos.

La serie ha acumulado más de 200 millones de visualizaciones en la plataforma, siendo el primer episodio, titulado ‘Backrooms (Found Footage)’, el más visto con más de 80 millones de visualizaciones. Como adolescente, Parsons creó, escribió y dirigió todos los episodios, hasta que estudios de cine como A24 mostraron interés en su trabajo y bajo este sello logró llevarlo a la gran pantalla.

La cinta tuvo un presupuesto de casi 10 millones de dólares, y sobrepasó los $81 millones en su primera semana en los cines de los Estados Unidos, alcanzando ahora en taquilla internacional $129,1 millones. La cinta también ha obtenido un 88% de Calificación de la Crítica en Rotten Tomatoes, dejando una base para debatir si plataformas como YouTube y foros de internet podrían ser el origen de próximas historias de éxito en Hollywood.