‘Chichero’, la apuesta de Panamá para los Óscar y los Goya
- 11/09/2026 18:00
Tras 20 años de espera, el filme llega a los cines y emprende el camino hacia los Óscar con una historia de migración, amor, boxeo y esperanza
El equipo responsable de la película ‘Chichero’ todavía no se puede despertar de su asombro después de saber que competirá en diferentes certámenes del cine internacional. Por un lado, la cinta representará a Panamá en la carrera por los Premios Óscar así como en los Premios Goya del cine español. El filme pronto verá la luz en los cines panameños a finales del mes de septiembre.
La cinta – dirigida por Arturo Montenegro y Aarón Bromley – se sitúa en el Perú de los años 1980 donde está en su máximo apogeo el conflicto entre la guerrilla Sendero Luminoso y el Ejército. Tal escenario obliga a los habitantes del distrito de Combopata a abandonar sus hogares. Entre ellos está Josué, un joven que sueña con convertirse en campeón de boxeo. Separado de sus seres queridos y empujado a una realidad que no eligió, hace una promesa a su familia: luchar para construirles un futuro mejor.
Aferrado a ese sueño, Josué deja Perú y migra a Panamá, inspirado por las glorias boxísticas de la época como Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán o Yuca Zapata. Sin dinero, sin contactos y lejos de todo lo que conoce, sobrevive vendiendo chichas y empanadas en las calles. Es ahí cuando su vida cambia por completo cuando conoce a Gaby, una joven con sus propias heridas y una lucha silenciosa por recuperar el control de su vida. En medio de la precariedad y la soledad, ambos encuentran en el otro una inesperada esperanza.
Mientras Josué intenta abrirse camino en el boxeo y cumplir la promesa que lo llevó lejos de casa, descubre que empezar de nuevo también significa enfrentarse a decisiones capaces de transformar su vida. Entre el amor, la familia y el sueño de un futuro mejor, deberá decidir cuánto está dispuesto a sacrificar para proteger aquello por lo que ha luchado.
Con la migración, el amor y la resistencia como ejes, ‘Chichero’ busca profundizar en la historia de un protagonista que no se dará por vencido en lo que se refiere a cumplir su sueño, dándose cuenta que las batallas más importantes de la vida no siempre se disputan en un ring.
En entrevista con La Estrella de Panamá, el guionista y codirector de la película Aaron Bromley, recordó el momento cuando hace 20 años se percató que muchos de los chicheros que estaban en Panamá, eran peruanos. Unos eran guerrilleros de Sendero Luminoso mientras que otros eran miembros del Ejército peruano. Bromley conectó con esa realidad porque vivió y estudió la universidad en el Perú.
Lo que encontró curioso de esa historia es que si bien en ese país habían muchas personas que se mataban entre ellas por el contexto del conflicto armado, finalmente tuvieron que emigrar a Panamá escapando de las consecuencias de esa violencia y no tenían otra alternativa que unirse para salir adelante en un país totalmente desconocido para ellos.
“Los que habían sido enemigos en Perú, aquí en Panamá tuvieron que unirse”, dijo con curiosidad.
Bromley sopesó inicialmente contar esta historia a través del género documental. Sin embargo, la cantidad de anécdotas que le contaban era tal que se decantó por una película de ficción. Posteriormente, el proyecto recibió una ayuda iberoamericana para desarrollar el guion en España. Como era un proyecto bastante ambicioso, con escenas de guerra y rodajes en Perú y Panamá, por ahora no tenía los fondos necesarios y el proyecto estuvo almacenado durante bastantes años.
Habiendo colaborado activamente con el codirector de la película Arturo Montenegro como su director de fotografía, decidió unir fuerzas con el cineasta para lograr la logística y el apoyo necesario para poder desarrollar el proyecto. El filme también fue posible gracias a que logró ganar el Concurso de Fondo Cine 2023, realizado por el Ministerio de Cultura.
“Después de 20 años se pudo realizar esta película, siendo esta una coproducción con España, contando con grabaciones en Perú así como con talento panameño que vive fuera del país. Yo la considero un poco una película de Panamá para el mundo”, expresó.
Bromley también resaltó que si bien el contexto histórico de la película está situada en los años 1980, contiene temáticas que bien se pueden relacionar con la realidad que se vive hoy en día. Esta historia además pone sobre la mesa el paralelismo de una región en estado de convulsión: se contrapone el Perú de la violencia armada de los años 1980 con el régimen militar que gobernó Panamá en esa misma década.
“Es cuando la realidad supera la ficción. Estamos contando una historia por medio de la ficción, obviamente, pero al final estas son historias reales de personas de carne y hueso. Es una película muy humana y, al final, Panamá es ese país al que la gente llega y encuentra una oportunidad para ser feliz. Yo soy panameño, pero también me he sentido migrante. He vivido en España, en Perú y en otros lugares, y siempre he compartido ese sentimiento del migrante. Cuando regresé a Panamá después de 20 años, también me sentía un poco como un migrante, a pesar de ser panameño. Sé lo que es ir a otro país y comenzar de cero, y ese sentimiento también está expresado un poco en la película. (...) Ahora quizá no tenemos los mismos regímenes militares que había en Panamá en los años 80, pero sí tenemos migraciones de personas que están escapando de algo: de guerrillas, de conflictos. Cambian los conflictos, pero la gente sigue viajando en busca de bienestar”, comentó.
En cambio, Montenegro valoró que la película es un reflejo de la realidad latinoamericana, la cual podría ser inalterable después de varias décadas.
“Esta película refleja cómo las dictaduras oprimieron a los pueblos y provocaron experiencias terribles que vivieron muchas personas en distintos ámbitos. En el caso de Perú, esas circunstancias obligaron a muchas personas a migrar fuera de su país, como sigue ocurriendo actualmente con las migraciones de Venezuela, Haití o, más recientemente, con los marroquíes que intentan entrar en Ceuta, en territorio español. Son migraciones cíclicas, terribles y dolorosas que siguen impresionándonos”, comentó, citando los ejemplos actuales de un mundo en ebullición.
El instante en el que parte del equipo de la película ‘Chichero’ se enteró de que su película había sido seleccionada para representar a Panamá en la carrera hacia los Premios Óscar fue en un episodio del podcast ‘Sin Verguenza’, conducido por Anna Marissa Altieri. En ese capítulo, tanto Montenegro como Bromley y una de las actrices de la película Andrea Pérez Meana, se enteraron por medio de Altieri que lograron entrar en esa competición reñida con otros filmes internacionales que serán visionados por la Academia de Cine de Estados Unidos.
“Lo primero que pensé fue en el bebé que Andrea lleva en su vientre, y en la gran emoción que eso iba a significar para ella, como lo demostró en ese momento. Fue como toda esa alegría de la vida que renace y, además, tener a un amigo como Aaron al lado, y que Anna Marissa Altieri fuera tan entusiasta también. Todo eso nos envolvió en una nube de éxtasis y emoción”, confió Montenegro a este diario.
Andrea Pérez Meana, quien se mete en los zapatos de Yazmín, una exguerrillera de Sendero Luminoso que decide emigrar a Panamá. Para Pérez Meana, este es un momento muy especial ya que no solo experimenta ese sueño como actriz de participar en una producción que forma parte de la carrera hacia los Óscar. Por otro lado, se encuentra embarazada de su primer bebé.
En medio de todo es como muy loco, porque justo ayer hablaba con mi familia y con mi esposo y les decía: “Dios es tan maravilloso que, cuando tengo esta bendición, me manda como todas las bendiciones a la vez. Ha sido un proceso muy bonito, la verdad”, confió.
Tanto Bromley como Montenegro y Pérez Meana se mantienen optimistas de cara a lo que viene después en la carrera hacia los Óscar.
“Ya clasificamos al Mundial. Si después ganamos o perdemos, eso será parte del camino, pero hicimos nuestro mejor esfuerzo para llegar hasta aquí. Estamos en la carrera hacia los Óscar y vamos a representar a Panamá con orgullo. Sé que nuestro cine panameño todavía está creciendo y que existen otras producciones con presupuestos mucho mayores, pero tenemos que estar contentos por el trabajo que hemos realizado. Como la selección de fútbol, nuevamente estamos en una gran competencia y vamos a mostrar nuestra mejor cara. Estamos dando lo mejor de nosotros. Lo importante es que el equipo de trabajo esté orgulloso y que las personas que vean la película puedan conocer lo que se está haciendo en Panamá”, concluyó Bromley.