El talento joven encuentra su pantalla​

Serán cortos de ficción, así como documentales. Una escena de Ella, de Luz Marie Rojas. Cedida
  • 09/08/2026 00:00

Un grupo de jóvenes universitarios reúne sus talentos para hacer posible una serie de cortometrajes que se proyectarán durante la Feria Internacional del Libro de Panamá

El talento joven que hace cine tendrá su espacio en el Salón Kuna de Atlapa durante la Feria Internacional del Libro de Panamá.

El 25 de agosto, a las 7:10 p.m., se proyectarán los cortometrajes de ficción Por ti, de Andrea Montenegro; El intercambio, de Victoria Mora y Genz Matteo; Ella, de Luz Marie Rojas; El fin de semana, de José Camarena y Donde siempre, de Jean Luis González. Además de los documentales Memoria de trueno y seda, de Estefani Chan y The Morris, de Jean Luis González.

Todos fueron dirigidos, escritos, producidos y protagonizados por estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Santa María La Antigua (USMA).

Esta actividad es de entrada gratuita. Es organizada por la Cámara Panameña del Libro y la USMA a través de la Editorial La Antigua, la Escuela de Ciencias de la Comunicación Social y el Estudio de Artes Audiovisuales.

¿Qué significa presentar sus cortometrajes en el evento ferial literario más importante del país? Para Andrea Montenegro es una oportunidad de que el público conozca la historia emocional y reflexiva que hay detrás de Por ti. “Esperamos motivar a los que quieren producir algo, a que lo hagan sin miedo y se atrevan”, indica.

Victoria Mora lo define como una ocasión valiosa para “demostrar que los jóvenes pueden empezar a crear y contar historias desde temprano, incluso sin tener todos los recursos o la experiencia, ya que el aprendizaje y el crecimiento llegan con cada proyecto”.

Para José Camarena esta experiencia lo colma de felicidad. “He recibido muchas palabras de cariño y reconocimiento de mis compañeros universitarios, amigos, profesores y personas importantes de los medios. En el futuro quiero ser aún más ambicioso y hacer cortometrajes todavía más grandes”.

Luz Marie Rojas sintetiza en tres palabras estar en la programación cultural de la FIL Panamá: es un honor. “Es muy gratificante ver que existen oportunidades que impulsan el trabajo de estudiantes y jóvenes creadores. Para nosotros significa que el esfuerzo, las horas de rodaje y todo lo que aprendimos durante el proceso trascendieron el salón de clases. Esperamos que quienes vean el cortometraje disfruten la experiencia”.​

Se proyectarán este 25 de agosto, a las 7:10 p.m., en el Salón Kuna de Atlapa. Una secuencia de El Intercambio, de Victoria Mora y Genz Matteo.​
Por ti

Andrea Montenegro decidió contar en Por ti una trama sobre fortaleza y perseverancia en torno a un hombre que lidia con un duelo, y a la par, debe seguir con su vida, “enfrentándose a distintas dificultades y a la falta de empatía de los que lo rodean”.

Desea crear conciencia de lo complicado que “es pasar por estas situaciones de dolor; debemos ser más empáticos, a pesar de no saber las luchas internas de cada persona”.

De todo el proceso, confiesa que el mayor desafío fue la preproducción. “Poner en orden todo para que el día del rodaje avanzáramos de la forma más eficiente posible y poder cumplir con los tiempos. A medida que pasaban los días nos íbamos adaptando mucho mejor”.

Andrea Montenegro explica que, desde el inicio del cortometraje, cada miembro del equipo “ocupó el rol en el que consideramos que se desempeñaba mejor, aunque al final nos ayudábamos entre todos cuando necesitábamos arreglar el set, preparar al actor, o en cualquier tarea”.

No fue complejo encontrar el equilibrio entre hacer Por ti y sus responsabilidades en la USMA, ya que los ensayos ocurrían después de clases o durante los fines de semana. “Lo más complicado fue conseguir un horario en el que todos tuviéramos disponibilidad para grabar”.

Después de la presentación habrá un conversatorio con los jóvenes cineastas. Una escena de Donde Siempre, de Jean Luis González.
El Intercambio

Cuando Victoria Mora y Genz Matteo encendieron la cámara lo hicieron pensando en un argumento que conectara “con los retos que enfrentan las relaciones a distancia cuando comienzas a vivir nuevas experiencias y cambios importantes. Nos interesaba explorar la confianza, la comunicación y los secretos dentro de una relación y construíamos una historia capaz de sorprender al espectador y hacerlo cuestionar sus propias percepciones”.

La etapa más difícil de El intercambio fue “empezar desde cero, definiendo la historia y escribiendo el guion. Una vez encontramos una idea que nos convencía como equipo, el resto del proceso fluyó de forma mucho más natural”.

La clave fue la colaboración. “Como era nuestra primera experiencia realizando un corto, y no contábamos con tiempo para hacer un casting, asumimos también los roles de actuación, lo que representó un reto, pero hizo que la experiencia fuera aún más dinámica”.

Hicieron posible El intercambio mientras estudiaban y presentaban los exámenes finales de la universidad. “Nos ayudó organizarnos bien, distribuir responsabilidades y apoyarnos mutuamente”.

Esta actividad es de entrada gratuita y para todo público. Una escena perteneciente al corto Por ti, de Andrea Montenegro.
El fin de semana

José Camarena deseaba recrear en El fin de semana una sensación universal: haces algo incorrecto e intentas que nadie lo sepa, aunque la culpa te acompañe desde ese preciso momento. “El personaje cometió una de las peores cosas que un ser humano puede hacer e intenta esconderlo. Entonces, ese sentimiento de angustia, y de no poder vivir con lo que hiciste, me llamó mucho la atención”, recuerda.

Dentro de la mecánica, lo más complejo fue grabar. “Estábamos luchando contra el clima. Aprovechamos las horas previas para probar el equipo y hacer pruebas de iluminación. Tuve la suerte de que mi cinematógrafo, Otto de la Rosa, era un maestro con la cámara y juntos pudimos trabajar con las limitaciones”.

Todo fluyó. “La suerte que tuve fue que el día de grabación cayó un domingo y todos los miembros del crew (éramos cuatro) disponían de ese tiempo”.

Ella

Luz Marie Rojas comparte que, al iniciar la escritura de Ella, el objetivo principal no era promover campañas de concienciación. “Lo que realmente queríamos era contar una historia capaz de generar una emoción en el espectador, mantenerlo intrigado, hacerlo cuestionar lo que estaba viendo y sorprenderlo con un giro final que cambiara completamente la perspectiva de la historia”.

A partir de esa idea buscaron la manera de que el espectador “descubriera la verdad al mismo tiempo que el protagonista”.

La prueba de fuego fue la edición. “Teníamos mucho material que nos gustaba y escenas a las que les habíamos tomado cariño, pero el cortometraje debía ajustarse a un tiempo límite establecido por el profesor”.

Sabía que rodar Ella debía ir de la mano con sus otras responsabilidades académicas. “Nos organizamos con anticipación”.

Luz Marie Rojas procuró que cada quien asumiera la responsabilidad en la “que se sintiera más cómodo y pudiera aportar mejor. Quienes disfrutábamos escribir participamos en el desarrollo del guion y la dirección; el compañero con experiencia en cámara estuvo a cargo de la fotografía, y cada integrante asumió responsabilidades de acuerdo con sus fortalezas. Todas las decisiones se conversaban y nadie fue asignado a un rol por obligación”.