‘Help’ lleva al teatro las historias de migrantes, el desarraigo y la búsqueda de pertenencia
- 23/09/2026 00:00
Con un elenco internacional, el Laboratorio Teatral de Panamá lleva a escena una historia inspirada en la experiencia de una migrante iraní que pidió ayuda desde la ventana de un hotel en Panamá
Nueve mucamas de distintas nacionalidades son encerradas en el cuarto de limpieza de un hotel de lujo, después de la denuncia de un huésped sobre la desaparición de un costoso anillo. Como todas ellas tuvieron acceso a la habitación, se convierten automáticamente en sospechosas. A partir de ahí, se fomenta un ambiente en el que las intrigas y las sospechas se dejan notar en su máxima expresión, desatando, por un lado, el conflicto entre las propias trabajadoras de la limpieza y, por el otro, un halo de prejuicios que se cierne sobre las mucamas, a quienes su jefe decidió encerrar a cal y canto hasta aclarar el asunto.
Esta es la trama que ofrece la obra ‘Help’, escrita y dirigida por el dramaturgo Carlos Algecira, que se presentará los días 6 y 7 de octubre, a las 8:00 p. m., en el Teatro INIDA.
La puesta en escena reúne un elenco de nueve actrices y un actor, compuesto por Camila Torres, Janeth Osorio, Saniya Karinova, Aylén Mendoza, Slendy Rodríguez, Kathleen Matthews, Maried Velásquez, Olga Zhigalova, Nancy Rivera y Gino Ratto, en una historia que combina humor, tensión y una reflexión profunda centrada en temas que no dejan de ser actuales, como la migración, el desarraigo y la permanente necesidad humana de sentirse parte de algo o de alguien.
Algecira contó a La Estrella de Panamá que lo que lo motivó a escribir la obra ‘Help’ y llevarla al escenario fue observar una fotografía que dio la vuelta al mundo: la de la migrante iraní Artemis Ghasemzadeh, quien fue deportada desde Estados Unidos a Panamá y pidió auxilio a través de la ventana de su habitación, donde escribió con su mano la palabra ‘Help’ (ayuda, en inglés).
El caso de Ghasemzadeh, quien huyó de Irán tras la persecución en su contra por profesar la religión cristiana, empujó a Algecira a hacer una obra que hablara a profundidad sobre la migración y sus complejidades. Más aún, cuando observó comentarios cargados de prejuicios hacia los migrantes en la red social X, antes Twitter.
“No contamos exactamente la historia de lo que pasó, pero sí queremos que sea un telón de fondo para que el público pueda ver un poco la realidad de la migración actualmente. No queremos sesgar un punto de vista ni hablar de que hay casos buenos o malos. Simplemente queremos poner sobre la mesa diferentes tipos de migración, porque muchas veces hay personas que migran por necesidad y otras que migran simplemente porque quieren hacerlo y tienen todas las posibilidades para hacerlo. En la obra se cuentan nueve historias distintas de migración, correspondientes a estas nueve mujeres que llegan de diferentes países y que están trabajando en un hotel de lujo en Panamá. Básicamente, esa es la sinopsis de la obra”, resumió el dramaturgo.
Algecira añadió que ‘Help’ no busca abordar el tema desde un punto de vista panfletario ni estigmatizante, colocando carnés de migrantes ‘buenos’ o ‘malos’.
“Lo que nos interesa es poner distintos puntos de vista y que el espectador pueda reflexionar a partir de la obra. Muchas veces, el miedo al migrante es el miedo al otro, el miedo al que es distinto. También esas barreras que a veces nosotros tenemos como fronteras nos las ponemos entre nosotros mismos, incluso con personas que están al lado nuestro simplemente porque son diferentes a nosotros”, explicó.
La migración, añade Algecira, termina siendo una excusa para hablar de la división social cada vez más evidente. “Cada vez hay más odio hacia el otro y más miedo hacia el otro. Entonces, es una obra que aborda otros muchos temas, como la salud mental, y que tiene la migración como telón de fondo”, remachó.
Oriunda de Kazajistán, Saniya Karinova interpreta a un personaje que huyó de su país por ser lesbiana y formar parte de la comunidad LGBTIQ+. En conversación con este diario, Karinova apostó por enfatizar que solicitar refugio o asilo ante una situación que puede poner en peligro la integridad física no debería ser considerado un delito.
“Esto todavía pasa y existe mucha persecución en muchísimos países por tu opinión, por tu sexualidad, por tu religión, por tu opinión política o por pertenecer a un grupo minoritario”, señaló.
Karinova, quien en la actualidad estudia un doctorado en migraciones en la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), pudo aplicar sus conocimientos sobre este tema en el escenario. En la entrevista, recordó cuando escuchó las historias de refugiados que tuvieron que huir de sus países de origen por su orientación sexual.
“Como conozco a esos refugiados, mi conocimiento y mi experiencia como académica me ayudaron un poco a contribuir a la historia de mi personaje y también a suavizar algunos momentos de la obra, porque no queremos generar odio. El tema de la migración es muy controversial, no solamente en Panamá, sino en todo el mundo. En la obra queríamos poner el acento en los derechos humanos y enfocarnos en algo humano que todos compartimos, porque yo también soy migrante”, añadió.
Asimismo, el elenco internacional, compuesto por estudiantes de distintos países como Rusia y Colombia, ayuda a hacer de ‘Help’ una historia que se nutre de múltiples perspectivas, así como una plataforma en la que el inmigrante pueda verse reflejado al abordar los problemas y dificultades que enfrenta tras la decisión de migrar de su país.
“Como inmigrantes también queremos hablar de nuestras dificultades. Integrarse no es fácil, pero personalmente veo mi participación en esta obra como un esfuerzo para integrarme a la sociedad panameña. Tenemos un elenco internacional, pero también estoy aprendiendo español y estoy aprendiendo sobre la cultura latinoamericana. Tenemos dos panameñas en nuestro elenco y hablamos con ellas. Yo veo que, como migrantes, tenemos que participar en cosas así, representar nuestros países, pero también contribuir al sector del arte y a la creatividad”, dice Karinova sobre sus compañeros de escenario, quienes, como ella, forman parte del nivel avanzado del Laboratorio Teatral de Panamá.
Se trata de un espacio fundado en 2013 por Carlos Algecira y Teresita Mans, centrado en la formación, la investigación y la creación escénica. Está abierto tanto a actores como a personas que desean acercarse al teatro y explorar sus posibilidades expresivas, combatiendo así los miedos que les impiden desarrollarse a plenitud o, simplemente, practicando una faceta que siempre han querido explorar.
Al ser consultado sobre el recorrido de sus estudiantes hasta llegar al proceso final con la puesta en escena, Algecira manifestó a este periódico que el teatro es un lugar seguro para estar con uno mismo y relajarse. Poco a poco, las integrantes del elenco también se empezaron a dar cuenta de que era un espacio para adquirir una voz y decir: “Yo, como artista, puedo levantar la mano y poner un tema sobre la mesa para que la gente lo reflexione”.
“Ha sido una evolución muy interesante porque partimos de personas que llegaron con una búsqueda y que fueron encontrando en el teatro esta posibilidad de expresarse”, concluyó.