Cocteles para celebrar a la mujer
- 15/03/2026 00:01
Marzo es el mes de la mujer, una buena ocasión para destacar la labor de profesionales en el mundo de la hospitalidad y también para celebrar con un coctel los logros alcanzados
¿Cuál es tu apellido Génesis? Pregunto a la bartender, quien responde con una sonrisa “Rodríguez, pero no soy la hija de El Puma”. La pregunta es tan frecuente, que la respuesta resulta espontánea. Es una buena manera de arrancar conversación con los clientes. Génesis está convencida que es una de las ventajas de ser mujer y atender tras la barra.
“Me va mejor, siento que porque nosotras las mujeres hablamos más”. Y por ello cultiva una mejor relación con los clientes, ya sean hombres o mujeres.
Claro que también hay desventajas. “Los hombres van a tener más fuerza, más tamaño. Para ellos va a ser mucho más fácil cargar una bolsa de hielo, una caja de cerveza. Allí es donde entra la creatividad para resolver pequeñas dificultades”, comenta. Para ella, la clave para tener éxito en esta profesión siendo mujer es, “mantenerte al día, seguir estudiando, demostrar que estás en esa constante evolución que lleva la industria. Saber que puedes echar para adelante y si alguien te pone un límite, lo rompes y sigues”, dice con decisión.
Génesis estudiaba en la universidad y era asistente administrativa en una empresa. Su empleo no la entusiasmaba mucho y decidió hacer un alto y dedicarse a otra cosa. Justamente le hablaron de unos cursos que a través de Cospae se estaban ofreciendo en el Instituto Técnico Superior Especializado (ITSE). Lo de aprender coctelería le llamó la atención.
”Así como hay gente que dice, ‘yo quisiera aprender a pintar’, yo decía que en algún momento en mi vida quería hacer un curso de coctelería, pero no consideraba que me iba a dedicar a eso”, reconoce. Tomó la decisión de hacer una pausa momentánea en su carrera universitaria y atender ese curso corto auspiciado por Diageo y Cospae en el ITSE, el programa ‘Learning For Life’. En ocho semanas el curso se completa y su intención es dotar de herramientas a los jóvenes para lograr un empleo en esta rama de la hospitalidad.
Génesis se dijo, “vamos a ver qué pasa” y a pesar de que salieron algunas voces a recordarle que aquel no es un oficio ideal para una mujer... que trabajar de noche ‘te va acabando’... que estar en la calle tan tarde es peligroso... “no me concentré en eso, la verdad, yo quería probar algo nuevo”.
La bartender tiene ya casi dos años de dedicarse al oficio y ha trabajado en diferentes espacios. En todos ellos, asegura “me ha ido muy bien tanto con los compañeros de trabajo y con mis superiores”. Para ella, la clave es la comunicación. “No tomarse nada personal al momento del rush”. Y es que, si se da una instrucción, es porque se necesita. Lo único que quisiera cambiar del trabajo es la inestabilidad laboral, aunque afortunadamente para ella, ha logrado un trabajo estable. Desde hace ocho meses labora en el restaurante Mai Mai, donde llegó ya conociendo las funciones, pero debió aprender un método de trabajo diferente y una clientela muy exigente.
Tendencias en la barra
Si algo ha aprendido Génesis es que el panameño, aunque gusta de probar lo que está en tendencia, generalmente se mantiene con los clásicos. “Siempre nos piden un Margarita, una Piña Colada -no usamos licuadora, todo lo hacemos con shaker- un Negroni, un Cosmopolitan, un Gin Tonic”.
Pero admite que en barras como la de Mai Mai, en la que se mezclan tragos con ingredientes de cocina, como el culantro o el curry, la gente “se está atreviendo”.
Hay que tomar en cuenta que un elemento que influye enormemente en la selección de un coctel es el ambiente: lugar, hora y temperatura determinarán en gran medida la orden. “En la terraza se sirve, sobre todo, cocteles refrescantes.
Y, en términos de género, aunque no es correcto generalizar, se dan algunas diferencias. “El paladar de las mujeres busca algo más dulce o incluso un poquito más cítrico. Muy poco se ve a una mujer pidiendo un Negroni o un Hanky Panky, en cambio, los hombres se van más por sabores amargos, o más fuertes, pero también por la cerveza”, cuenta.
Eso sí, hay que estar claros en que el sabor del coctel no determina su contenido alcohólico. Se busca la manera de balancear el contenido alcohólico de los ingredientes para que estos tengan una cantidad semejante. Bebe una similar cantidad de alcohol quien toma cinco cervezas cinco cocteles o cinco copas de vino. Además, es un mito que un destilado o licor específico embriague más que otro. Lo que genera efectos es la cantidad de alcohol consumida.
“Se piensa que las mujeres son más cautas en la barra, pero es lo contrario, porque se engañan con el sabor dulce y terminan consumiendo más. En cambio, el hombre puede tomarse la misma cantidad de cocteles, pero por su contextura física -es más corpulento, tiene más peso- o de repente comió más pesado que la mujer; le va mejor. Todos esos mini factores influyen”, asegura.
En cuanto a los jóvenes, es una tendencia mundial un menor consumo de alcohol. Además, cuidan los ingredientes de su trago “Ahora piden la Margarita skinny, o sea, sin azúcar”. Génesis recuerda una actividad de influencers en la que atendió para una barra abierta. La gran mayoría de los asistentes consumió club soda con limón. Debieron incluir mocktails pues el alcohol no se estaba moviendo. En cuanto a los adultos sobre los 40 años, estos se decantan por bebidas de calidad. Esto tanto para hombres como mujeres.
“Ya no se dan esos jueves de chicas con tragos gratis, ahora las jóvenes salen cualquier día sin esperar que alguien les invite a un trago, salen en grupo y no quieren que un hombre insistente les arruine la noche”, afirma.
Cuando se bebió de más
La experiencia de Génesis en diversas barras le hace notar que el hombre es más arriesgado en cuanto a beber y manejar, mientras la mujer lo evita. Pero tanto a hombres como mujeres ha debido proteger del exceso en algún momento. “He estado en ‘open bars’ y te encuentras con gente que te pide dame otro, dame otro; y te das cuenta de que ya no están bien. Nos ha tocado servirles un club soda o una Coca Cola, dependiendo de con qué están mezclando el trago. Ni siquiera se dan cuenta de que no tiene alcohol”, afirma.
En una ocasión se percató de que una de sus clientas estaba afectada por el alcohol y varios hombres alrededor buscaban el momento de aprovecharse. “Le serví agua por un buen rato para que se repusiera. A veces hay que cuidar a la gente. Estando aquí, puedes evitar que pasen cosas”, considera.
Recomendaciones
De acuerdo con Génesis, lo más importante que hay que considerar a la hora de salir de fiesta es saber “con quién estás y a qué lugar vas”. Evalúe las amistades que le acompañan, incluso si son familiares y conozca el lugar que ha elegido para celebrar. “Que un coctel sea costoso no garantiza la calidad de sus ingredientes. A veces el precio lo dicta el alquiler del lugar o la decoración. Fíjese en lo que le están sirviendo”, reflexiona.
“Independientemente de cuánto sientas que vayas a tomar, tienes que estar consciente de que debes regresar a casa, así que debes hacerlo de manera responsable, así me divierto, no le daño la fiesta a nadie y tampoco me daño la fiesta a mí misma o a mi familia”. Por eso, si va a tomar, no maneje.
Si se sale con el ánimo de fiesta, hay que comer bien. “No es necesario que sea una comida muy pesada, pero que uno se sienta bien. Además, tomar agua mientras se ingiere alcohol para mantener una buena hidratación y dar espacio a que el organismo vaya procesando el alcohol ingerido. Debe ir al baño todas las veces que necesite ir. Y cuando esté en el baño, mírese al espejo. Usted se dará cuenta de su estado”, recomienda Génesis. Es muy importante conocer su nivel de tolerancia. Cada uno metaboliza el alcohol de forma distinta.
Para gustos, sabores
Si bien, como ya mencionamos no hay gustos ni cocteles exclusivos para hombres o para mujeres, algunos se han convertido en los favoritos de las damas y en otro caso, por su apariencia o sabores delicados son muy solicitados por el público femenino. Génesis nos prepara tres cocteles para celebrar el mes de la mujer.
Margarita
“Es lo que más me piden, las mujeres no vamos a dejar morir la Margarita. Y si vas a un lugar y la Margarita está bien hecha, puede que todo lo demás va a estar bien”, dice la bartender.
“Una buena margarita tiene que estar balanceada entre un tequila, licor de naranja conocido como Triple sec, limón y un poquito de azúcar”, detalla Génesis. En Mai Mai se tiene la posibilidad de pedirla spicy, o sea, con un toque de ají chombo y borde de tajín.
Mamonita
Es la versión de Mai Mai de la Margarita. Contiene tequila, licor de lychee en lugar de Triple sec y sirope de saril con especias (clavo y canela), en lugar de limón. Se sirve en una copa delicada, se trabaja un diseño en la espuma y se termina con polvo de saril. “Los caballeros también lo piden, pero a ellos se les sirve en un vaso corto con un cubo de hielo”, reconoce. “Es nuestro coctel más pedido”. Indica Génesis.
Pisco Royale
El Pisco Royale contiene pisco, como base destilada y un cordial de lavanda con pieles cítricas (elaborado en casa), que alcanza un muy sutil, casi imperceptible color rosa y prosecco.
Los cubos de hielo utilizados en los cocteles son de agua desmineralizada (completamente traslúcidos) y al tamaño de los vasos. En el caso del pisco royal, se vierten los ingredientes primero y luego el hielo, que contribuye a activar la efervescencia del coctel y a mezclar sus componentes. No es necesario utilizar una cucharilla. El coctel es terminado con una rociada de perfume de lavanda y canela.
La Mamonita y el Pisco Royale cuentan con una versión mocktail (sin alcohol).