La inteligencia artificial a través de los ojos femeninos

La mirada de Venus reúne las perspectivas imaginadas de 24 mujeres de distintas épocas y procedencias sobre los dilemas que plantea la inteligencia artificial. Esther Arjona | La Estrella de Panamá
Por

  • 13/09/2026 00:00

¿Cuál sería la opinión de grandes mujeres en la historia de la humanidad con respecto a la inteligencia artificial? Este es el planteamiento de La mirada de Venus, libro de Alejandro Félix de Souza

A lo largo de la historia de la humanidad, relevantes mujeres han dejado huella en diversos campos del conocimiento. Sin embargo, si se comparan estas cantidades con las de figuras masculinas, el porcentaje es mínimo. Los registros históricos son bastante dispares. Esta realidad no responde a la falta de capacidad intelectual. Más bien, a la falta de oportunidades para expresar sus ideas debido al sistema patriarcal y al machismo.

Esta situación, siempre desventajosa, el día de hoy representa una amenaza aún mayor. Los contenidos que alimentan y por los que se sostiene la tecnología de la inteligencia artificial (IA) provienen del trabajo y pensamientos de reconocidos expertos, en gran porcentaje hombres. Las exclusiones no son solo de género. También de la procedencia de estos conocimientos e historia que cuenta. Y la mayoría proviene del hemisferio norte, del occidente y además se concentra en los más recientes siglos de la historia. No hay una representatividad equilibrada. Voces críticas sobre la IA se han alzado señalando que estas carencias generarían sesgos en lo que se consideran los mayores repositorios de conocimiento.

Pero esta tecnología, que ya ha generado cambios en la forma de vivir de todos, tiene muchos elementos positivos de los que todos podemos sacar un gran provecho. ¿Conocemos cómo funciona la IA? Científicos y pensadores han dado sus opiniones, incluso personas que han ayudado a construirla. Se han escrito artículos de opinión, ensayos y libros. ¿Es realmente peligrosa? ¿Acabará con la mayoría de los empleos? ¿Será beneficiosa o nefasta para la humanidad?

“La Inteligencia Artificial, pese a su apariencia de neutralidad mecánica, dista mucho de ser imparcial”, comenta el autor en una nota al inicio del libro. Y esto obedece a que “aprende de nosotros: absorbe sesgos heredados o recientes, refleja estructuras de pensamiento y amplifica desequilibrios. Por eso, una conversación sobre IA que excluya a las mujeres -y el caudal histórico de experiencias que representan- no es simplemente incompleta: es peligrosa”, agrega.

Alejandro Félix de Souza va más allá interesándose por la opinión de este segmento ignorado y pregunta a veinticuatro mujeres de diferentes siglos, diferentes procedencias y de diferentes profesiones y entornos sus pareceres en cuanto a los dilemas que plantea la IA.

La mirada de Venus, lecciones de grandes mujeres de la historia sobre la Inteligencia Artificial, es la segunda obra de Félix de Souza que amalgama historia de las ideas e IA. En esta ocasión, el tema se centra en mujeres que de una manera particular y única dejaron su impronta en el mundo.

Durante la presentación del libro, que se llevó a cabo durante la reciente Feria Internacional del Libro, Félix de Souza explicó a los asistentes que no buscaba hacer un catálogo de biografías sino más bien “una conversación civilizatoria” con cada una de ellas.

¿Cómo las seleccionó? El proceso no fue sencillo, porque a pesar de la escasez de referencias, en comparación con la contraparte masculina, existe un gran número de mujeres que han marcado presencia. Pero había que ser justos en cuanto a representaciones. Abarcan cuatro mil años de historia, sus pensamientos corresponden a tiempos muy diversos; provienen de muy diferentes lugares geográficos, no solo de Europa y Estados Unidos. Sus aportes provienen de campos muy diversos. Pero sus pensamientos, más allá de sus conocimientos en determinadas materias cuestionan aspectos humanos: la ética, la intención, el consentimiento.

Las mujeres consultadas

Eva fue la primera seleccionada: “una de las primeras figuras de nuestro imaginario compartido que trata el conocimiento como decisión, no como accidente”. Y fue quien entendió que “no existe creación sin consecuencias”.

Ada Lovelace, pionera de la computación moderna y primera programadora de la historia podría comprender muy bien la creación de la IA, pero cuestionaría “qué perdemos cuando todo puede generarse automáticamente?”

La escritora de misterio Aghata Christie cuyas investigaciones policíacas arrancan preguntándose qué no encaja, la llevarían a preguntar no cómo funciona el algoritmo, más bien, el para qué de su uso.

Anne Frank, un símbolo de la esperanza frente a la adversidad, cuestionaría desde su experiencia en el encierro, el desarrollo de redes de vigilancia, reconocimiento facial y análisis masivo de datos que podrían reproducir lógicas de persecución como la que sufrió ella.

Coco Chanel, quien fundó una casa de modas para combatir la homogeneidad criticaría los sistemas de recomendación estética.

Una figura como Katharine Graham, quien llegó a dirigir el Washington Post no se escandalizaría por la existencia de filtros. Ella supo muy bien que editar es ejercer poder, pero se preguntaría quién define los criterios de relevancia y qué ocurre cuando los incentivos comerciales colonizan el debate público. Y a la hora de tomar decisiones trascendentales, ¿pueden estas ser sostenidas por una ecuación?

Otras grandes figuras femeninas de la historia aparecen en la obra. Conociendo sus trayectorias y formas de pensar, la IA puede ofrecer un pantallazo sobre la opinión de Cleopatra, Frida Kahlo, María Montessori, Marie Curie, sor Juana Inés de la Cruz y Trotula de Salerno sobre la IA.

Esta nota no menciona a todas las mujeres ni tampoco todos los cuestionamientos o alabanzas que podrían hacer sobre esta tecnología que ha cambiado la forma en que funciona el mundo. Esperamos así despertar su curiosidad y echar mano de la publicación.

Eso sí, no podría dejar de mencionar la figura que cierra esta colección: María de Nazaret “testigo silenciosa de la gracia divina y protagonista de la gestación de un futuro más humano”, quien repetiría una gran pregunta: ¿qué estamos trayendo al mundo y cómo lo vamos a cuidar? También diría que la esperanza o el temor que engendra la IA exige presencia: acompañar, asistir, responder, corregir, guiar, amar.