Pasos firmes y voces seguras hacia la danza contemporánea

Raphael Salazar ‘Portada de Prisma de pasos y voces’, diseño de Jairo Llaurado .
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  • 27/09/2026 00:00

‘Prisma de pasos y voces’ recoge una colección de textos críticos sobre danza contemporánea, fruto de ocho años de talleres de escritura. La publicación se presenta en el décimo quinto aniversario del festival Prisma

PRISMA–Festival Internacional de Danza Contemporánea de Panamá ajusta este 2026, 15 años de existencia. En una fecha tan significativa, con todo lo que conlleva el sostener un festival internacional de esta talla, ve la luz Prisma de pasos y voces, libro que compila textos desarrollados en talleres de escritura, auspiciados por el festival, por un equipo de corpoescritores provenientes de las más diversas disciplinas (coreógrafos, dramaturgos, poetas, narradores, periodistas culturales, músicos, bailarines, cineastas, entre otros), quienes con una formación a cargo de expertos internacionales Bertha Díaz (Ecuador), Mercedes Halfon (Argentina), Omar Khan (España), Noel Bonilla (Cuba), Sara Regina Fonseca, Diego Fernando Montoya (Colombia) y Joaquim Noguero (Cataluña)― y el apoyo local de Salvador Medina Barahona El Duende Gramático han contribuido a formar el mayor repositorio de piezas dedicadas a la danza: el corpoblog Prisma. La presentación se realizó en Ciudad del Saber, el pasado 16 de septiembre.

Presentación del libro en Ciudad del Saber. Walo Araujo, Joaquim Noguera, Ximena Eleta de Sierra y Salvador Medina Barahona.

“Desde hace ya un tiempo, Salvador Medina Barahona y yo veníamos preguntándonos cómo darle más exposición a los textos críticos escritos por algunos de los participantes en nuestros laboratorios de escritura sobre la danza. Éramos conscientes, por un lado, de que la mayoría de los miembros del público no accedían a ellos por medio del blog del sitio web de PRISMA y, por el otro, que la calidad de los textos ameritaba que fueran leídos y valorados por muchos más ojos”, comenta Ximena Eleta de Sierra, codirectora del festival.

Panamá no cuenta con publicaciones que el público acostumbra a leer para ayudarle a decidir si asiste o no a un evento de danza y este no ha sido el objetivo que persigue el festival. Este laboratorio, que ha generado cientos de textos que se han publicado en el blog del festival más bien “ha contribuido a la formación del público que ha sentido la curiosidad de ampliar sus impresiones individuales acerca de una pieza que vieron, o simplemente aprender sobre una que no alcanzaron a experimentar”, considera Eleta de Sierra.

Es información que amplía el panorama, ayuda a conocer ampliamente los elementos que forman parte de la presentación de una obra: estructura, ritmos dramatúrgicos, técnicas y cualidad del movimiento seleccionada por el coreógrafo, el diseño de iluminación, la arquitectura de los desplazamientos sobre el escenario, la selección de la banda sonora, el diseño del vestuario y muchos otros factores como la trayectoria y circunstancias del creador y el origen o motivación de la obra. Elementos que pueden hacer ver la danza de una manera mucho más integral y mostrar sus matices y complejidades que de otra forma pasarían inadvertidas.

Brígida Tobón, una de las autoras del libro y participante en los talleres de escritura se dirigió al público durante la presentación.
La génesis, el taller

Si bien esta publicación encuentra su espacio en 2026, comparte la motivación que llevó al festival PRISMA desde 2017 a organizar talleres de escritura a manera de laboratorio. “Nuestro deseo con este taller y esta publicación es motivar el pensamiento y la escritura críticos alrededor de la danza, en nuestro país y más allá”. Declara Eleta. “La experiencia de la danza no está completa sin pensamiento crítico. Además de bailarse y observarse, por parte y parte, la danza se piensa”, asegura la codirectora del festival.

Y, como toda disciplina, el escribir requiere de conocimientos y de trabajo, además de cualidades intrínsecas como la curiosidad, la sed de aprender y la constancia. Aglutinando estos elementos y con la complicidad de los expertos maestros que ya mencionamos se han desarrollado los programas que año tras año han hecho un registro de las obras presentadas en el festival. Cada año, nuevos integrantes se suman, otros se han mantenido vigentes casi desde el principio. En algunos casos, se va y se vuelve.

Andrea Puerta es una de las corpoescritoras más jóvenes del grupo. A sus 22 años está por concluir su carrera universitaria. “La danza fue el primer arte que conocí. Después llegaron la música y el teatro, mientras la lectura permanecía siempre a mi lado, un amor que mi madre se encargó de sembrar en mí desde pequeña. De ese amor por los libros nació, casi de manera natural, la escritura”, relata.

A los 18 años, decidió estudiar la Licenciatura en Humanidades con Especialización en Español, convencida de querer dedicar su vida a las palabras, a la literatura y al arte. “Desde entonces he procurado aprender todo lo que puedo y cuando descubrí ese espacio me atrajo la posibilidad de volver a mi primer arte de otra forma. Volver a la danza: verla, interpretarla y plasmarla. Hacer con palabras lo que alguna vez hice con mi cuerpo”. Este es el segundo año en que participa del espacio.

Para Alex Mariscal, escritor, músico y teatrista, ganador del premio Miró en la categoría teatro, el reto era otro. En aquel momento, había escrito artículos de contribución para periódicos locales: críticas de teatro y reseñas de libros y autores, pero nunca sobre la danza. Recibió el correo de la convocatoria y no dudó en sumarse.

La colombiana Brígida Tobón, bióloga, dramaturga y escritora quien residió en Panamá por varios años, se decidió a participar por el nivel profesional y de experiencia de los responsables de dictar el taller. “Cada uno de ellos, en las diversas ediciones del festival, ha contado con un currículo excepcional, como es el caso este año del Sr. Joaquim Noguero. Además, los encargados del laboratorio siempre están acompañados por Salvador Medina, gran editor y poeta de la escena nacional, quien como coordinador está súper atento al cumplimiento de los objetivos de escritura y del nivel de estos”. Luego de seis años de ausencia, ha vuelto como invitada internacional.

Las palabras de Brígida Tobón son de agradecimiento. “Panamá y PRISMA son parte intrínseca de mi vida. Yo viví durante 5 años en Panamá y nunca me sentí extranjera. Mis células siempre estuvieron impregnadas de su olor, de sus amaneceres, de su música, de su biodiversidad, del rumor de los barcos y su canal, de la sonrisa de la gente y de su multiplicidad de razas y colores... Yo fui infinitamente feliz acá e infinitamente feliz regresé. El regreso ha sido muy emotivo. Realmente hasta la lágrima”, reconoce. Reencontrarse con la ciudad de Panamá, su gente, ver a sus amigos luego de seis años y poder asistir al festival que sigue siendo grandioso después de quince años, para escribir sobre las obras. ¿Qué más puedo pedir?” Para Tobón, estar invitada a PRISMA “es como un sueño. Es algo que siento inmerecido, pero por lo cual estaré eternamente agradecida. Me están regalando una experiencia maravillosa e inolvidable”.

Asistentes a la presentación de Prisma de pasos y voces.
Un antes y un después

Cada uno de los involucrados ya sean artistas de diversas disciplinas, periodistas, gestores culturales, escritores o sencillamente gente que aprecia el arte, tienen sus propios motivos. También sus propios logros.

Andrea destaca que en las dos ediciones en las que he participado “aprendí muchísimo de Joaquim Noguero, especialmente sobre la crítica y la importancia de acercarse a una obra antes de juzgarla, con atención y sensibilidad. Me ha acercado a nuevos autores que han ampliado mi manera de leer y de pensar la escritura. Pero, sobre todo, me llevo el aprendizaje de su calidad humana, que para mí tiene un valor especial”, asegura.

La estudiante de español es consciente de que observar danza no es lo mismo que bailarla. “Cuando bailamos, es el cuerpo el que habla; cuando escribimos sobre danza, intentamos interpretar aquello que ese cuerpo está diciendo y llevarlo a las palabras. Aprender a hacer esa traducción ha sido uno de los mayores retos y, al mismo tiempo, una de las experiencias más enriquecedoras que me ha dado el taller”.

El grupo de corpoescritores realizó para el taller de este año un trabajo conjunto sobre la pieza ‘A Body and Other Objects’ de Ana Jordão y Vincent Kollar.

En Mariscal, la perspectiva de lo que puede y debe ser la crítica ha cambiado. “Cuando estudié teatro en los noventa, la asignatura de crítica de teatro nos remitía más a esa figura maquiavélica que suspende o catapulta la temporada de teatro. Afortunadamente, durante estos últimos 9 años, he recibido de los maestros especializados un abanico de posibilidades de enfoques para realizar la crítica de la danza. Pero, además, he tenido la oportunidad de experimentar con ese nuevo conocimiento un espacio real donde aplicar esas perspectivas. Es decir, he ido aprendiendo, haciendo”.

Para Tobón, lo más importante es que durante las cuatro oportunidades en que ha participado en los talleres ha adquirido nuevas herramientas que ha proyectado en las actividades académicas y artísticas que realiza. “Me han permitido conocer y acercarme a nuevas técnicas, nuevas tendencias, nuevos nombres de intelectuales o autores que están surgiendo en el campo de las artes y permearme de sus creaciones. Ello ha sido de gran utilidad en el campo tanto de la dramaturgia como de la dirección de actores. Además, desarrollar una visión más crítica sobre los espectáculos y sus propuestas y a partir de esos nuevos elementos poder escribir reseñas más precisas, más y contundentes, que es un placer y una práctica que especialmente me fascina”.

Discusión sobre los trabajos presentados durante el taller de escritura.

Y no se pueden dejar de lado los aportes que cada miembro del grupo ha hecho durante cada encuentro ha hecho a los demás. “De mis compañeros, todos artistas polifacéticos, con experiencias y distintas maneras de entender el arte, aprendí el valor de la retroalimentación. Una obra, en este caso de danza, se transforma cuando pasa por distintas miradas porque cada persona la interpreta con su propia sensibilidad. Otro artista encuentra una posibilidad que tú todavía no habías imaginado”, sostiene Andrea. Para Mariscal el intercambio de ideas y de las propias aplicaciones que cada uno de los miembros hace en sus escrituras con esos mismos conceptos, pero aportando sus bagajes culturales, literarios y sus propias personalidades, es “lo más valioso”.

Tobón asegura que estos espacios la han enriquecido en el aspecto humano porque “he podido conocer colegas muy interesantes y hacer amigos maravillosos que me aportan no solo en lo creativo sino también en el campo emocional”.

Joaquim Noguera Ribes, quien ha dirigido el taller los últimos dos años ha visto en cada uno de sus estudiantes a valiosos aportadores de conocimiento, cada uno desde su especialidad. Por ello, desde el inicio de sus talleres dejó por sentado que “no vine a sentar cátedra, sino a crear vínculos desde la diferencia: vínculos entre partes de las obras, entre esa obra y otras, y entre nuestras distintas recepciones de la pieza, para subrayar qué nos aporta la escena y qué le sumamos nosotros. Los dos años han sido esto, y he encontrado en los participantes de Panamá los mejores interlocutores posibles, una familia de adopción con afinidades e inquietudes compartidas. Cicerón lo dijo: si quieres aprender, enseña”.

El crítico especializado en danza contemporánea Joaquim Noguera Ribes el último día del taller.
La publicación

Prisma de pasos y voces pretende tanto desde la organización del festival, como desde el eje editorial de la Ciudad del Saber, hacer una contribución en el campo de la crítica, material escaso en nuestras latitudes, “dejando plasmados no solo los datos alrededor de las obras referidas, sino también reflexiones sobre las mismas desde un punto de vista latinoamericano, en idioma español –en muchos casos, las primeras con estas características”, detalla Eleta de Sierra.

Walo Araujo, responsable del fondo editorial de Ciudad del Saber, socio en esta publicación, consideró valioso compartir con el público una memoria representativa de lo que ha ofrecido el festival, así como de las reflexiones que ha generado. De allí, la decisión de apoyar el proyecto. “Con esta publicación queremos reconocer también que la creación artística produce conocimiento y que documentarla permite incorporarla de manera duradera a nuestro patrimonio cultural”.

Noguero Ribes y Medina Barahona, en calidad de coeditores privilegiaron para este libro textos con una mirada lo más abarcadora posible de los diversos escenarios y propuestas danzarías, aparte de la calidad escritural de los textos. Medina Barahona, considera que más que una antología, “estos textos constituyen una vista panorámica que, aparte de disfrutarla en sí misma, pretende ser una invitación a lectores potenciales a visitar el blog de donde surge esta iniciativa, con el fin de acceder al resto de los textos críticos que han tenido la intención de sacar a la luz el carácter de las obras más que de juzgarlas”.

Y es que “el papel del crítico no es rectificar a nadie, sino aportar sentido, testimoniar un encuentro entre dos mundos llenos de significado: el del creador y el de los espectadores. Es uno más, pero está obligado a mojarse, y si lo hace bien da libertad a ambos: al creador, para no tener que explicarse más que con su obra; a los espectadores, para elegir su propio itinerario a partir del modelo dado”, nos recuerda Noguera.

En cuanto a objetivos, Noguera Ribes se da por satisfecho con algo que considera ya está ocurriendo: “contribuimos a que se visualice lo que siempre ha estado ahí. El verdadero trabajo crítico ya lo había hecho PRISMA-Festival de Danza Contemporánea de Panamá con sus elecciones. El libro en su testimonio”.

Un libro en las manos

Ver su texto firmado en un libro impreso representa una alegría muy grande para Andrea, así como “una oportunidad que agradezco muchísimo. Apenas estoy comenzando mi camino como escritora y, como dije anteriormente, todavía estoy aprendiendo. Es una motivación para seguir escribiendo, leyendo y buscando mi propia voz”, dice con emoción.

Pero además de la voz propia, Andrea quiere que esta publicación pueda hablar de quienes están comenzando. “Los jóvenes tenemos cosas que decir y queremos acercarnos al arte con seriedad, curiosidad y ganas de aprender. Muchas veces lo que necesitamos es que alguien nos permita dar ese primer paso. A mí PRISMA me dio esa posibilidad”, y espera que otros también la tengan y la aprovechen. “Ojalá estas palabras encuentren a otro joven escritor que tiene algo que decir y busca un lugar desde donde hacerlo. Dejemos siempre un camino abierto para quienes vienen después. El arte permanece vivo cuando aprendemos, creamos y, al avanzar, dejamos espacio para que otros también puedan hacerlo”.

A manera de análisis, Tobón considera que Prisma de pasos y voces “es memoria y precedente para comprender, valorar y analizar la visibilidad que ha tenido la danza contemporánea en Panamá y el camino que ha recorrido durante el último tiempo”. Es una muestra de la labor desarrollada por el Festival PRISMA a lo largo de los años en la formación de un gran número de críticos en el campo de la danza. Además, recoge una pequeña muestra de los innumerables espectáculos presentados a lo largo de los años, lo que ha sido una maravillosa oportunidad para los bailarines locales no solo de danzar sino también de ser espectadores y analizar y aprender de la gran diversidad de espectáculos llegados de todo el mundo y con gran nivel profesional. Además, es una guía y modelo para futuras ediciones, no solo del festival de danza PRISMA, sino también de posibles festivales futuros en otras disciplinas artísticas. Como dice Omar Khan (en su testimonio de cierre) este libro no es solo un compendio de reseñas ‘es pura arquitectura de la memoria’”.

“Es un honor y dicha poder ser parte de este libro”, afirma Tobón. “Estoy muy agradecida de que mis pensamientos, palabras y apreciaciones artísticas queden plasmadas en esas páginas, con la esperanza de que alguna vez, al menos, una de ellas pueda resonar en la emoción de un lector para despertar en él un gran amor por la danza contemporánea y por el Festival PRISMA”.

Animo a Alex Mariscal a que responda a la pregunta ¿Qué representan para el quehacer dancístico y literario panameño estos talleres y la consecuente publicación de Prisma de pasos y voces?

“Tendría que decirlo con una analogía”, dice. “El hombre surgió hace miles de años, pero su mundo cambió con la invención de un sistema para comunicarse. El alfabeto de los griegos. El taller nos ha brindado un sistema complejo, dialógico y flexible para comunicar una versión de lo que interpretamos en cada experiencia con la danza. Y el libro, “Prisma de pasos y voces”, es un valioso repositorio de toda esa experiencia de cientos de bailarines, decenas de coreógrafos, productores y técnicos en la visión de los corpoescritores”.

Prisma de pasos y voces

Autores/as: Mar Alzamora Rivera, Esther Arjona, Fernando Beseler, Ana Sofía Camarga, Ximena Eleta de Sierra, Moisés García, Paulette Guardia, Dionisio Guerra, Thyrza Guerrero, Alex Mariscal, Luis G. Martínez, Salvador Medina Barahona, Leila Nilipour, Joaquim Noguero Ribes, María Pérez Talavera, Andrea Puerta, Getzalette Reyes, Jhavier Romero, Félix Ruiz, Alejandro Schoffer, Janelle Sibauste y Brígida Tobón.

La publicación está a la venta en Ciudad del Saber edificio 104 y en la galería DiabloRosso. Será distribuida en bibliotecas, centros culturales, universidades y otros espacios. A partir de mañana, 28 de septiembre, estará disponible también de forma digital gratuitamente en https://issuu.com/ciudaddelsaber

Puede leer las críticas escritas durante PRISMA 2026 en https://corpoblogprisma2026.blogspot.com/