Panamá gana protagonismo en el Festival de Cine de Málaga

La viceministra de Cultura, Arianne Benedetti, tras recibir de manos del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, una Biznaga de Honor en el Festival de Málaga, posa junto a Héctor Infante, embajador de Panamá en España, y Juan Antonio Vigar, director del Festival de Málaga, entre otras personalidades.
Proyección de la película panameña ‘Chichero’, dirigida por Arturo Montenegro y Aaron Bromley.
La delegación panameña estuvo formada por una decena de cineastas nacionales, así como por personal diplomático panameño y por los Ministerios de Cultura y de Comercio e Industrias.
  • 16/03/2026 00:00

Panamá destacó como país invitado de honor en el Festival de Cine de Málaga, donde presentó más de diez producciones nacionales, impulsó proyectos audiovisuales y recibió la Biznaga de Honor del Ayuntamiento, consolidando su proyección internacional como industria cinematográfica y destino para rodajes

El nombre de Panamá se escuchó en muchas más ocasiones de las habituales en los pasillos de uno de los eventos más representativos del cine español, y ello no es casualidad. El país tomó especial protagonismo al convertirse en el invitado de honor en la vigésima novena edición del Festival de Cine de Málaga (España).

Ello se tradujo en la exhibición de más de diez producciones del cine nacional. Entre las películas presentadas en este cónclave que reúne lo mejor del cine español y latinoamericano se encuentran Querido Trópico, de Ana Endara; Espina, de Daniel Poler; y Papeles, de Arturo Montenegro. Vale la pena destacar que la película Querido Trópico es el filme seleccionado para representar a Panamá tanto en los premios Goya del cine español como en los premios Óscar de la Academia de las Artes Cinematográficas de Estados Unidos, cuya gala se celebró este pasado domingo.

En cambio, en la sección MAFIZ Specials —dedicada a proyectos audiovisuales ya finalizados o en las últimas etapas de postproducción— se exhibieron Chichero, dirigida por Arturo Montenegro y Aarón Bromley; Cautiverio, dirigida por Omar Calvo junto al paraguayo Sebastián Jiménez Franco; En busca del indio Conejo, de Annie Canavaggio y María Neyla Santamaría; Paraíso tropical, de Abner Benaim; Soñar el jazz, de Luis Romero; Belisario, de Alberto Serra; y Como cantan las aves, dirigida por Sara Martínez.

Asimismo, los proyectos cinematográficos panameños Cuscú de Said Isaac, El legado de Reina de Tatiana Salamín y La residencia de Mariel García Spooner fueron reconocidos durante la premiación de MAFIZ Specials.

Un evento que significó un amplio despliegue por parte de la delegación panameña conformada por la viceministra de Cultura Arianne Benedetti y la directora de la Dirección Nacional de Cine del Ministerio de Cultura Sheila González, y la Directora de la Comisión Fílmica del Ministerio de Comercio e Industrias María Cecilia Arias, además del embajador de Panamá en España Héctor Infante, el cónsul de Panamá en Sevilla Francisco Gandullo, y la directora de la Fundación y del Festival Internacional de Cine de Panamá Karla González. Además, acudieron una decena de cineastas panameños, entre los que se encontraban Arturo Montenegro, Mariel García Spooner, entre otros.

El clímax de la participación panameña en el Festival de Málaga fue el otorgamiento de la Biznaga de Honor del Ayuntamiento de Málaga a Panamá, conferida por el alcalde de la ciudad andaluza, Francisco de la Torre. Todo ello en unos días en los que Panamá también no solo quiso reafirmar la potencia de su cine y sus historias, si bien es una industria joven en la región, sino su capacidad de convertirse en el ‘hub’ de las producciones cinematográficas internacionales.

“Panamá es un país muy chiquito que tiene solo cuatro millones de habitantes, pero es un país que se quiere mucho, con una cultura muy fuerte. (...) Lo que se quiere por medio del cine es que conozcan nuestra identidad, que conozcan nuestras locaciones, nuestra cultura y es lo que creo que estamos logrando”, dijo la viceministra Benedetti, al ser entrevistada por la agencia EFE tras recibir la Biznaga de Honor.

En este sentido, la ministra de Cultura Maruja Herrera expresó que “no se trata solo de exhibir películas, sino de posicionar a Panamá como un socio estratégico para la coproducción, la inversión y el desarrollo de proyectos audiovisuales”, haciendo énfasis – también en una entrevista con la agencia EFE – que el país tiene una diversidad de locaciones para las producciones audiovisuales como lo pueden ser las playas a lo largo de la geografía nacional y los paisajes coloniales.

“Contamos con incentivos fiscales competitivos que permiten a las producciones recuperar una parte importante de su inversión al rodar en el país, pues toda aquella producción que invierta en el territorio nacional más de 500.000 dólares, podrá acceder a un retorno de inversión del 25 %”, agregó la ministra de Cultura.

La visión de dos cineastas

La Estrella de Panamá conversó con dos cineastas cuyos proyectos fueron exhibidos en el Festival de Málaga. Uno de ellos es Arturo Montenegro, cuya película fue la apertura de la sección Focus Panamá en el Festival de Málaga. Su trama gira en torno al escándalo denominado ‘Papeles de Panamá’ y a una abogada – encarnada por la actriz Megan Montaner – quien se enfrenta sola al estallido del escándalo y a las consecuencias que esto tiene para ella y su familia. Una película que, en la visión de Montenegro, busca deshacer el relato que se ha tenido en los últimos años en torno a una noticia de alcance mundial que resquebrajó la imagen del país.

“La oportunidad de mostrar ‘Papeles’ en Málaga es mostrar a la comunidad iberoamericana e internacional otra cara de lo que también se conoce como los ‘Panama Papers’. Ha sido muy injusta la forma en cómo han maltratado el nombre de nuestro país y me gusta que aquí en Málaga se discuta otra forma de ver el escándalo como realmente fue”, aseguró a este diario desde el festival de cine.

Al ser consultado sobre las impresiones de los espectadores sobre ‘Papeles’, afirmó que varios se fueron impresionados tras conocer lo que el cineasta denomina el ‘lado B’ de la historia.

“No solo se han sorprendido por el nivel de producción que tiene la película. Es una película que también se destacó por el nivel de las actuaciones y el guion. (...) La película nos ha permitido aclarar aquello que no encaja dentro de la definición de un paraíso fiscal. Hay que cuestionar la doble moral del mundo corporativo. Dependiendo del lugar geográfico en donde estés, hacen un juicio, y en este caso, para ellos, fue muy fácil burlarse de Panamá. El cine es importante a la hora de ser considerado como una herramienta de autoanálisis de lo bueno, lo malo y lo feo de lo que sucede. En este caso, quisimos enfocarlo desde los ojos de una abogada panameña”, consideró.

Por otro lado, Montenegro opinó que el cine panameño está alcanzando estándares de calidad dignos de ser reconocidos. “Estamos alcanzando una maestría en la producción así como en las historias y la forma en cómo se cuentan a través de nuestro cine. Estamos siendo un espejo de lo que somos desde un ángulo muy honesto y muy original”, apostilló.

De igual forma, Montenegro agradeció y consideró fundamental el apoyo estatal al cine nacional, adquiriendo un compromiso de diez películas de producción nacional al año de todos los géneros, incluyendo la animación.

“Lo que hace falta para apuntalar aún más al país en la industria cinematográfica es mejorar la Ley de Cine que tenemos. Un proyecto que está actualmente en revisión por parte del Ministerio de Economía y Finanzas. Si tiene el beneplácito correspondiente, pasaría a la Asamblea Nacional para ser discutido y, esperemos, aprobado porque esto representará el desarrollo y el futuro de las próximas generaciones que desean hacer cine”, agregó.

Otro de los cineastas consultados es Alberto Serra, quien está detrás del documental ‘Belisario’, que se adentra en la figura del estadista Belisario Porras, quien fue tres veces presidente de Panamá. Si bien Serra no pudo estar presencialmente en Málaga debido a la filmación de su próximo proyecto, una delegación integrada, entre otros, por el presidente de la Fundación Belisario Porras —involucrada en la producción de la película—, Fernando Aramburu Porras, estuvo presente en la proyección de ‘Belisario’.

“Queríamos reflejar la vida de un personaje que ya no está en este plano terrenal y al que solo se recuerda como el presidente de pelo blanco y listo. Tratamos de que se reflejara su personalidad y su forma de ser. Al mismo tiempo, queríamos retratar la historia de Panamá en corto tiempo y transmitirlo de una manera que los estudiantes hoy en día puedan tener a Belisario Porras como modelo a seguir”, explicó Serra.

En tanto, el cineasta consideró que el Festival de Málaga es una oportunidad para Panamá, estableciendo presencia con su cine y como destino para filmar.

“Siempre hay que estar en estos espacios, porque si no se olvidan de uno. Al ser Panamá un país chico y al ser nosotros muy pocos los que hacemos cine, tenemos una audiencia que – en mi opinión – le falta desarrollarse. Es precisamente en los festivales, donde podemos tener las herramientas para poder hacer crecer nuestro cine y saber qué es lo que estamos haciendo bien y mal, ya sea mejoras en la forma de escribir los guiones o cómo narrar bien una historia”, ponderó.

En síntesis, apostó porque se hagan más filmaciones que den más oportunidades a los jóvenes cineastas de practicar y experimentar con sus obras, y abogó por una continuidad de las políticas públicas en favor de la industria cinematográfica nacional.

“El hacer cine es una cuestión de práctica y de saber mejorar lo que tienes que mejorar escuchando a quienes tienes que escuchar, por ejemplo. También necesitamos que haya más colaboración entre el gobierno y la empresa privada para que estos últimos se atrevan a invertir en cine. El gobierno también tiene que ser más constante. Si bien hemos estado mejorando y las cosas mejoraron con la creación del Ministerio de Cultura, falta mucho camino por recorrer. Siempre sucede que cambia una administración y se echan para atrás diez años en el proceder de las cosas. Panamá tiene mucho potencial”, expresó.

Arianne Benedetti
Viceministra de Cultura
Lo que se quiere, por medio del cine, es que conozcan nuestra identidad, que conozcan nuestras locaciones y nuestra cultura, y creo que lo estamos logrando.”