Tradición y teatro: Aida Bossa y Julio César Herrera apuestan por el arte con identidad

Los artistas colombianos Julio César Herrera y Aida Bossa platicaron con este diario sobre su carrera y experiencias.
Julio César Herrera es conocido como el mensajero Freddy Contreras de ‘Yo soy, Betty La Fea’.
Aida Bossa busca promover las tradiciones musicales del Caribe colombiano por medio de su trabajo.
Julio César Herrera es conocido como el mensajero Freddy Contreras de ‘Yo soy, Betty La Fea’.
  • 27/03/2026 00:00

Los actores colombianos Julio César Herrera y Aida Bossa visitan Panamá para impartir ‘masterclasses’ y participar en el Día Mundial del Teatro. Herrera presentará su monólogo ‘El de Betty’, mientras Bossa promueve su proyecto ‘Que no se muera la tradición’, enfocado en la tradición musical del Caribe colombiano

La pareja de artistas colombianos Julio César Herrera y Aida Bossa se destacó a lo largo de los años por deslumbrar con su talento en la pantalla chica de su país y a nivel internacional. El primero es conocido por su icónico rol de mensajero en la recordada telenovela ‘Yo soy, Betty, la fea’ y posteriormente participó en otras series de recorrido internacional, mientras que Bossa es una actriz y cantante cartagenera que ha destacado tanto en televisión como en la música, siendo especialmente conocida por su papel en la miniserie ‘Déjala Morir’.

La génesis de su trabajo artístico también está en el rescate de las raíces del Caribe colombiano. Una prueba de ello es su más reciente trabajo discográfico ‘Que No Muera La Tradición’, que se adentra en distintas manifestaciones sonoras como los arrullos, los cantos de trabajo, los juegos cantados, las vaquerías y los cantos de velorio que se manifiestan en esa parte de la geografía colombiana.

Tanto Herrera como Bossa estuvieron presentes esta semana en Panamá para brindar masterclasses gratuitas con el objetivo de empoderar a los actores panameños gracias a la gestión de la Asociación de Derechos de Intérpretes Audiovisuales de Panamá. Herrera impartió el pasado 25 de marzo la clase ‘Juego y Resistencia’, un espacio de entrenamiento actoral que explora el juego, la presencia escénica, la confianza y la conexión con el cuerpo.

En cambio, Bossa ofreció también en esa fecha ‘Mi Voz Origen’: un viaje hacia el descubrimiento y la liberación de la voz propia, integrando cuerpo, emoción y técnica. Ambas conferencias tuvieron lugar en el Teatro Aurea ‘Baby’ Torrijos de la Ciudad de las Artes el pasado 25 de marzo.

En entrevista con La Estrella de Panamá, ambos artistas expresaron sus deseos en realizar las acciones necesarias para fortalecer al artista panameño y conversaron con este diario sobre su éxito y las claves para conseguirlo en una industria que requiere constancia y sacrificios.

‘El de Betty’

Además de fortalecer a los actores panameños con sus conocimientos, Herrera brindará esta noche a Panamá el estreno mundial de su más famoso homólogo ‘El de Betty’ - en el Teatro Aurea ‘Baby’ Torrijos de Ciudad de las Artes -en el que reflexionará sobre cómo el papel del mensajero Freddy Contreras ha afectado la forma en que es percibido por el público. La función – la cual formará parte de las conmemoraciones por el Día Mundial del Teatro – contendrá un reconocimiento a la trayectoria del actor panameño Edwin Cedeño, en un homenaje que celebrará su aporte a las artes escénicas.

Al ser consultado sobre si efectivamente ese rol le supone un halago o un castigo, cada vez que le toca salir a la calle, Herrera contestó a este diario que este es un tema que trata largo y tendido en el espectáculo. “Es justamente ese dilema: si es un halago o un castigo. En el espectáculo cuento mi vida, desde mis inicios hasta hoy, y reflexiono sobre cómo los actores muchas veces somos recordados por un solo personaje”, apuntó Herrera.

Sobre el éxito internacional que supuso ‘Yo Soy, Betty La Fea’ y su capacidad de conectar con públicos de otras latitudes, no solo el latinoamericano, gracias al ingenio de su creador, el guionista y productor colombiano Fernando Gaitán. “El impacto global de ‘Yo Soy, Betty La Fea’, se debió a su autenticidad. “La magia de Fernando Gaitán fue contar una historia local que se volvió universal. Cuando algo se cuenta con verdad, conecta con todo el mundo. Podemos encontrar esos personajes en cualquier país”, agregó.

Herrera cree que detrás de ese éxito fue que la historia se ciñó siempre a lo local, sin ningún tipo de complejos o preocupaciones sobre si la telenovela contenía elementos muy autóctonos del país donde se produce, debido a que las situaciones de la vida diaria suceden prácticamente en cualquier país del mundo. “Muchas veces buscamos historias fuera, pero lo importante es contar bien las propias. Si están bien hechas, se vuelven universales”, remató Herrera.

Efectivamente, el poder de convocatoria de ‘Yo Soy, Betty La Fea’ es tan grande que se habla de la telenovela hasta en Europa del Este, donde llegó a tener un impacto en países como Hungría, Polonia, entre otros. En la actualidad, su reposición en Amazon Prime Video figura como una de las series más vistas en español dentro de la plataforma de streaming.

Herrera – cuya relación con Panamá viene de antes con su aportación a la producción de la telenovela local ‘El Picaflor’ – además colaboró con los actores panameños para que exista una normativa legal que brinde un reconocimiento de sus derechos de imagen y propiedad intelectual y que reciban regalías por ello de acuerdo a lo que estipula el Tratado de Beijing sobre Interpretaciones y Ejecuciones Audiovisuales diseñado para proteger los derechos de los artistas. Un acuerdo que suscribió Panamá en el año 2021.

De acuerdo a Herrera, existe por ley la remuneración por comunicación pública, que es un derecho conexo a la propiedad intelectual. En lo que se refiere a la gestión de las regalías que surjan de cada reposición televisiva o exhibición cinematográfica, los artistas deben recibir un porcentaje de las ganancias económicas de esa emisión. Un porcentaje que se logra gracias a la mediación de gremios como ASDAP y los canales de televisión, las plataformas de streaming y las salas de cine.

Desde la tradición

Consciente del poder de los artistas de trascender y educar con su obra, la actriz y cantante colombiana Aida Bossa busca no solo brindar su mejor interpretación sino en trasladar las tradiciones y los saberes del Caribe colombiano como lo ejemplifica su último álbum.

“Es un regreso a mis orígenes: como mujer, como colombiana y como mujer Caribe. Todos esos sonidos que forman parte de mi entorno también fueron mi entrenamiento vocal. Con el tiempo, al dedicarme a la pedagogía y a la formación de actores, encontré que esos cantos y juegos tradicionales también eran una herramienta muy poderosa para enseñar a encontrar la voz”, contó Bossa sobre su álbum.

Desde 2017 inició este proyecto a raíz de su participación en ‘Déjala morir’, en la que interpretó a una cantadora de bullerengue: la Niña Emilia. En ese proyecto cantó todas las canciones, tanto dentro del personaje como en la banda sonora.

“Fue una experiencia muy significativa, porque además grabamos en el territorio de donde vengo. Eso me permitió reconectar con algo que ya había querido hacer años atrás. Desde 2003 había intentado desarrollar un proyecto musical enfocado en la tradición oral del Caribe colombiano: juegos, rondas, cantos de velorio... todo ese legado que nos define como gente caribeña. Este álbum recoge precisamente eso. Tiene 13 temas y solo uno es de mi autoría: ‘Alegría Aripalengue’. Es una canción inspirada en un recuerdo de infancia, cuando llegaban las palenqueras —mujeres de San Basilio de Palenque— a vender frutas y dulces”, relató a La Estrella de Panamá.

Para Bossa, no hay una fórmula específica para el éxito. “Lo que sí creo es que todo lo que hagas en la vida debe hacerse con pasión y con verdad. En las artes, además, es fundamental la resistencia. Cuando uno quiere expresar algo, contar una historia o transmitir una emoción, debe tener claro que es un camino que exige constancia. También es clave la disciplina. El talento por sí solo no es suficiente. Sin disciplina, es muy difícil sostener una carrera. Yo no persigo el éxito como tal. Lo que busco es llegar al corazón de la gente. Que cuando vean mis personajes o escuchen mis canciones, conecten con recuerdos, con su historia, con su identidad. Que alguien diga: ‘Esto me lo cantaba mi abuela’, o ‘esto me lo enseñó mi mamá’. Ese es el verdadero sentido para mí”, expresó.