08 de Dic de 2022

Café Estrella

Un hombre y tres roles

La obra ‘El hábito hace al monje’, fue el primer nombre de lo que es hoy ‘Pueblo chico, infierno grande’, para el 2001 se desistió de mo...

La obra ‘El hábito hace al monje’, fue el primer nombre de lo que es hoy ‘Pueblo chico, infierno grande’, para el 2001 se desistió de montar la obra, así fue que durmió en la mente del escritor por unos 10 años.

‘Se quedó sin ser escrita una obra con complejo de identidad’, aseguró Molino García, quien para el 2010 presentó la obra al Concurso Ricardo Miró 2010 y de allí fue llevada al escenario.

Molino García, quien dice creer en Dios recuerda que ‘al visitar mi pequeña patria interiorana, a mi corta edad ya me parecía chocante lo que por entonces eran consideradas conductas ‘como Dios manda’, como por ejemplo domiciliarse todo el santo día en la iglesia, monopolizar el cepillo de las limosnas y el incensario, rezar gritando, no perderse procesión, no descansar la lengua ni en misa y llenar la casa de santos, vírgenes y mártires, para después pasar el tiempo hablando mal de los demás’, enfatizó el autor, quien además de escribir la obra, que por cuestiones de tiempo debieron reducir a 2 horas sobre escenario, interpreta a Remigio el fiel manzanillo del alcalde y quizás el más sincero y descarado de todos dentro de la obra.

‘¿Cuantas veces yo, ustedes, todos hemos juzgado por apariencias, sin mirar más allá?, se preguntó el autor, mientras nos contaba los motivos de su obra.

Y aseguró que no viene al cuento de qué comunidad interiorana habló, ya que no sería justo señalarla con el dedo, pues Panamá y el mundo entero cobijan muchos pueblos chicos, con grandes infiernos.

‘He allí el origen de esta obra. Quizás lo mejor haya sido haberla escrito en el 2010 y no en el 2000 porque entre más se vive, más se aprende y en fin, la realidad cotidiana de los hombres supera a la más fértil de las imaginaciones.

El autor de la obra ya cuenta con nueve obras de teatro escritas y confiesa que está es la que más le satisface.