01 de Oct de 2022

Café Estrella

Las comidas de los muertos

ESTADOS UNIDOS. De las celebridades de ayer se conocen sus películas y canciones y suelen ignorarse sus talentos culinarios, pero un lib...

ESTADOS UNIDOS. De las celebridades de ayer se conocen sus películas y canciones y suelen ignorarse sus talentos culinarios, pero un libro publicado en Los Ángeles revive los deliciosos ‘brownies’, pasteles de pollo y ensaladas gourmet de estos chefs ocasionales.

Fruto de 15 años de investigación apasionada en tiendas de antigüedades, mercados de las pulgas y ventas de coleccionistas, The Dead Celebrity Cookbook (El libro de recetas de las celebridades fallecidas) es un ‘acto de amor’, según su autor Frank DeCaro.

‘He comprado de todo, desde manuales que acompañaban los hornos microondas a folletos que se distribuían en los supermercados en los años 60. Todo lo que se atribuía a las celebridades. Quiero creer que eran recetas que ellas hacían realmente’, dijo DeCaro tras la publicación reciente del libro en Estados Unidos.

CONTENIDO

En sus páginas, se descubren recetas de más de 145 estrellas estadounidenses de la música, el cine o la televisión, como el pollo con hongos y aguacate (o palta) de Liz Taylor, la tarta de patatas dulces de Michael Jackson, el cordero a la barbacoa de Frank Sinatra o el pastel de pollo de Patrick Swayze.

‘Antes a las celebridades siempre se les preguntaban sus recetas, eso formaba parte de las relaciones públicas’, cuenta el autor, crítico de cine en la televisión estadounidense durante varios años.

‘Estas recetas vienen de un tiempo en el que no se sabía demasiado sobre la vida de las estrellas’, afirmó. ‘Las celebridades tenían más control sobre su propia imagen y las recetas que elegían hablaban un poco de ellas’.

¿O PORQUÉ LOS MUERTOS?

En su libro, Frank DeCaro recopiló sólo recetas de estrellas fallecidas porque quiso recuperar personalidades, películas o series televisivas que fueron de culto en otro tiempo, pero que hoy en día han sido olvidadas.

El otro motivo por el cual el autor prefirió detenerse en las estrellas extintas es que las actuales no son muy comunicativas respecto a sus prácticas alimenticias, a diferencia de sus ilustres predecesores.

‘Creo que eso se debe, en parte, a que antes la gente cocinaba. Ser un buen cocinero era algo de lo que se estaba orgulloso y las estrellas sabían que podían tocar a sus fans de esta manera’, observó DeCaro.