Panamá,25º

14 de Dec de 2019

Ciencia

Empresa de EEUU que se lucraba con cuerpos donados deberá pagar $58 millones

El centro prometía la cremación gratuita a cambio de usarlos para fines científicos y de investigación, pero en su lugar lucraron con los cuerpos

El centro ubicado en Phoenix enfrenta la querella civil desde 2015, aunque el juicio contra el Centro de Recursos Biológicos comenzó el pasado mes de octubre.Archivo | La Estrella de Panamá

Una compañía de Arizona a la que las familias donaban los cuerpos de sus seres queridos para investigaciones científicas y fue acusada de desmembrar y vender partes de los cuerpos, deberá pagar $58 millones de indemnización, según indicaron fuentes judiciales.

Un jurado en la Corte Superior del Condado Maricopa, en Arizona, otorgó este martes la cuantiosa compensación, 50 millones solamente por daños punitivos y 8 más por desagravio al sufrimiento de las familias afectadas, que la empresa Centro de Recursos Biológicos debe pagar a 10 de los 21 demandantes.

El centro ubicado en Phoenix prometía la cremación gratuita de los cuerpos a cambio de usarlos para fines científicos y de investigación; sin embargo, los demandantes indicaron que fueron engañados, ya que los cuerpos de sus seres queridos no "fueron tratados con respeto".

Aseguraron que partes de los cuerpos fueron vendidas a distintos intermediarios con fines de lucro; incluso, cráneos y espinas dorsales.

Los demandantes presentaron la querella civil originalmente en el 2015, aunque el juicio contra el Centro de Recursos Biológicos comenzó el pasado mes de octubre.

Durante el proceso se ofrecieron detalles de la pesquisa realizada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), que clausuró el centro en 2014.

De acuerdo con documentos presentados ante la corte, los agentes encontraron una escena digna de una película de terror.

Cubetas con restos humanos, un refrigerador lleno de genitales masculinos y una cabeza de una mujer cosida a un cuerpo masculino "como Frankenstein".

Los cuerpos fueron cortados con sierras eléctricas y se encontraron "albercas" de sangre y líquidos humanos "en el piso del congelador, sin ningún tipo de identificación sobre a quién pertenecía cada parte humana.

Este no es el primer juicio contra el dueño del centro, Stephen Gore.

En 2015, Gore se declaró culpable por usar los cuerpos donados de maneras "que los donantes no habían permitido" y fue sentenciado a un año de prisión y a cuatro años de libertad condicional.

En el 2017, Arizona aprobó una ley que prohíbe el funcionamiento de estos centros de donación de cuerpos si no poseen una licencia.