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01 de Apr de 2020

Cultura

Para convivir con un enfermo de Alzheimer

TIPS:. Si se convive con una persona afectada por Alzheimer es conveniente que tome una serie de medidas para mayor seguridad del enfer...

TIPS:. Si se convive con una persona afectada por Alzheimer es conveniente que tome una serie de medidas para mayor seguridad del enfermo y tranquilidad para el que lo cuida.

Para evitar caídas: Compruebe periódicamente las suelas y tacones de los zapatos para que no le produzcan resbalones. Si en su casa tiene escaleras interiores bloquee el principio y el final de la escalera con una barra fuerte.

Para evitar accidentes: Procure no dejar a mano o guardar bajo llave aparatos electrodomésticos y que la vajilla utilizada sea de plástico. No deje que coja pequeños objetos (botones, agujas, etc.) que pueda tragar. No dejarlo solo en terrazas, balcones y bordes de piscinas.

Para organizar el espacio donde vive: Evite el ruido. Quite o recubra los espejos cuando observe que, al verse el paciente en él, puede no reconocerse y llegar a pensar que se trata de un extraño.

Para adaptar su dormitorio: Fije la lámpara de la mesilla de manera que pueda apagarla y encenderla sin tirarla.

Discrimnación ante el Alzheimer

Según la OMS, en las naciones en vías de desarrollo la situación de los enfermos mentales y neurológicos es más complicada, ya que el acceso a un tratamiento adecuado para estos trastornos es muy difícil y, por tanto, supone un obstáculo para hacer descender el número de enfermos.

La organización denuncia que en África existe un neurólogo por cada tres millones de habitantes, mientras que en Europa hay un profesional por cada 100.000 personas.

En el continente africano y en países pobres existe, además, el estigma social frente al enfermo mental o neurológico.

El presidente de la Federación Mundial de Neurología, Johan A. Aarli, recuerda que la discriminación y la estigmatización de estas enfermedades en algunos lugares del planeta es “un lastre para su cura”.

Así, en Tanzania, los niños que sufren epilepsia son aislados del resto de personas por la “vergüenza” que sienten sus familiares, “traumatizando al enfermo e impidiendo que reciba atención médica”, según el experto.

Las enfermedades mentales y trastornos neurológicos con más afectación son la migraña, la demencia, la epilepsia, el mal de Alzheimer y el mal de Parkinson.

No deja de ser preocupante el número de jóvenes y adolescentes con problemas de salud mental, según un estudio, en el que se afirma que el suicidio es la tercera causa de muerte en este sector poblacional.

La doctora en psicología Nieves Rojo, coordinadora del estudio, dice que en asuntos como la depresión, la violencia, las conductas antisociales, la anorexia o el consumo “la atención sanitaria es muy escasa a pesar de los esfuerzos que se hacen”, cuando “el tratamiento temprano es fundamental para un buen pronóstico”.

Un problema añadido para estos enfermos es el de su integración en la vida laboral, pues el 75% de la población reconoce que no daría trabajo a una persona con un trastorno mental, aunque éste estuviera controlado y a pesar de que estuviera más preparado que el resto de candidatos.

Estos datos están recogidos en un estudio que gestiona el Hospital Psiquiátrico de Martorell (Barcelona), y que se presentó en unas jornadas sobre el estigma social que padecen esos enfermos.

En el estudio se recuerda que “el objetivo es la integración de las personas en la sociedad y no sólo su mantenimiento o su estabilización”.