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15 de Dec de 2019

Cultura

Cibeles De Freitas: ‘El panameño común tiene 50 palabras en su léxico'

La comunicadora social, presentadora de televisión y bloguera presenta su primera creación literaria: ‘Calla y habla bien'. Reflexiona sobre el poder de la palabra y las acciones que podrían frenar la proliferación de las noticias falsas

Cibeles De Freitas: ‘El panameño común tiene 50 palabras en su léxico'

Si pudiera conocer algo del futuro, ¿qué le gustaría? ‘Nada. Que la vida me sorprenda. Si me predispongo, me pongo histérica', responde Cibeles De Freitas (25 de enero de 1971). Dinámica, carismática, d sonrisa contagiosa, la comunicadora social, presentadora de televisión, bloguera y escritora panameña reconoce que ser ‘acelerada e impaciente' son sus mayores defectos. De Freitas fue nombrada una de las 15 mujeres más influyentes en Social Media de Centroamérica y República Dominicana por la revista Ilifebelt. Inició su carrera como presentadora de televisión en Telemetro. En radio, ha tenido programas en Caliente Panamá en sus inicios y en W Radio. También ha actuado en obras de teatro como ‘Sexo, pudor y lágrimas', basada en la película mexicana de Antonio Serrano Argüelles. Fundó la empresa de relaciones públicas PR5 Firm. Dicta conferencias y capacitaciones para hablar en público. Desde niña desarrolló el hábito de la lectura. ‘Siempre veía libros en las mesas de noche de mis padres. Mi mamá me empujó a buscar mi lugar en el mundo de los libros', afirma. Se declara una lectora ‘crónica y voraz', quien después de meses de escribir y corregir, el próximo 6 de agosto, a las 7 de la noche en la Feria Internacional del Libro, presentará su primera creación literaria: Calla y habla bien .

¿Por qué elige este título? ¿La gente no sabe hablar?

Hablar bien es conectar el cerebro con lo que vas a decir, prepararte. Regularmente, las personas se confían de lo que saben y no se preparan para hablar o enviar un mensaje. Para comunicar una idea —bien y rápido—, se da la que denomino la batalla de las tres ‘¡ahh!': al inicio, quien habla debe impactar con sus palabras al oyente, al grado que este diga ‘¡Ahh!'. El medio es el mensaje y, por supuesto, la reacción debe ser otra ‘¡Ahh!'. Y el cierre, un recordatorio que arranque la tercera ‘¡Ahh!'.

¿Cuánto poder hay en la palabra?

Quien domina el poder de la palabra, controla su destino. Nosotros somos seres de comunicación; entonces, por qué no hacerlo correctamente. Los líderes del mundo que han realizado grandes cambios positivos dominaban el poder de la palabra hablada y escrita. Convencían al hablar.

¿Cómo transmitir el valor de la palabra bien expresada a las nuevas generaciones?

‘Nosotros somos seres de comunicación, entonces por qué no hacerlo correctamente. Los líderes del mundo que han realizado grandes cambios positivos dominaban el poder de la palabra hablada y escrita. Convencían al hablar'.

En la escuela y en la universidad enseñan todo lo académico, pero no te enseñan cómo salir y enfrentarte a la vida real. Terminaste la universidad, pero cuando vas a pedir un préstamo al banco, un aumento al jefe o dinero a unos inversionistas para un emprendimiento, no sabes cómo expresarte. Para mí es importante que desde chico aprendas a pararte frente a otras personas y comunicar tu idea para venderla efectivamente. Es decir, debería ser un tema estatal. Calculo que desde quinto grado hay que empezar a tratar esto con los estudiantes. Desde la infancia empezamos con ese miedo de expresarnos. El temor más grande del ser humano es la muerte y, el segundo, no es a los espacios cerrados, ni a las culebras, ni a los payasos… es a hablar en público. Lo bueno es que ahora hay clubes de debates y oratoria, pero no todos los chicos están metidos en eso.

¿Cuánto le importan las letras a los gobernantes?

Muy poco. Ahora con el Ministerio de Cultura, que se debió dar hace mucho tiempo, con gente interesada en la cultura, que siempre ha habido pero nunca se les dio prioridad, se ha dado un paso adelante.

¿Es Panamá un país culto?

Sí y no. La gente dice que el panameño no lee, eso es mentira y la Feria del Libro lo demuestra. La gente dice que los jóvenes no leen, pero no tienes idea la cantidad de jóvenes que hay comprando libros. El panameño común tiene 50 palabras en su léxico, para nosotros hablar con más léxico hay que leer más. No somos un país inculto, pero no estamos al nivel de cultura donde deberíamos estar.

Bloguera y con más de 25 años en los medios de comunicación, ¿cómo considera se debe contrarrestar las noticias falsas?

No sé cómo se contrarrestan a nivel general. ¿Pero cómo lo puedes hacer tú? Cuando recibes una noticia, no envíes nada si no tiene fuente, incluso si tiene, corrobora esa información. No puedes mandar mensajes simplemente porque te lo reenvió alguien al que conoces. La única forma de acabar con las noticias falsas es confirmar su procedencia y no reenviar ni postear.

El mejor medio para estar informado

La red social Twitter.

¿Las mujeres escriben más pero publican menos?

Nos estamos atreviendo a escribir más, de hecho yo amo la literatura femenina latinoamericana. La mujer cada vez más está perdiendo el miedo, siempre ha escrito.

Hablando de mujeres, ¿cuan feminista se considera?

Defensora de las mujeres y de su derecho. Donde puedo y cuando puedo las empodero. Algunas mujeres dicen que nosotras mismas somos nuestros peores enemigos porque nos criticamos. A la que cree esto le digo: piensa en la vez que peor te has sentido, más humillada, triste deprimida, porque todas hemos pasado por allí, ¿quién te levantó del piso?, normalmente es una mujer: la prima, la hermana, la amiga, la mamá… Yo creo que sí somos solidarias entre nosotras, el criticarnos eso es del ser humano, los hombres también se critican. Cuando tú ayudas y empoderas a otra mujer también es una forma de ser feminista, pero cuando el feminismo se transforma en radical, repele. Me gusta pelear por nuestros derechos sin extremos.

¿De qué se arrepiente?

De nada, creo que todo lo que he querido hacer lo he cumplido. He vivido una vida plena, divertida, con sus altibajos como todas las otras personas.

¿A qué le teme?

Tengo un hijo de 14 años, Daniel; tengo miedo de que me pase algo o morir y que no pueda verlo crecer y disfrutar su vida.

¿Qué le gustaría cambiarle al panameño?

La actitud. Nosotros mismos nos damos mucho ‘plomo'. No somos un país perfecto, siempre lo digo, pero yo quiero vivir y morir en Panamá. He visitado países maravillosos, pero no hay mejor lugar para vivir como Panamá. La gente dice que la nación de las oportunidades es Estados Unidos, yo creo que es Panamá. Tenemos que ver lo que tenemos, que es mucho, y trabajar todos hacia un fin común.