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27 de May de 2020

Planeta

Eliminar sobrepesca, un reto para la sostenibilidad

PANAMÁ. Los mares son hábitat del 65% de las especies en el mundo y aportan diversos beneficios al hombre como proveer oxígeno, medicina...

PANAMÁ. Los mares son hábitat del 65% de las especies en el mundo y aportan diversos beneficios al hombre como proveer oxígeno, medicina y recreación. También absorben el CO2, contribuyendo a reducir los efectos del cambio climático y ayuda a la seguridad alimentaria, generando más de 100 millones de toneladas de productos marinos que alimentan a millones de personas. En total, un 70% de la superficie terrestre está cubierta por océanos y mares que ocupan un espacio favorable para el desarrollo de la vida, pero el ser humano ha llevado a cabo acciones que perjudican estos ecosistemas.

ACCIONES QUE PERJUDICAN

Una de las actividades que más los afecta es la sobrepesca, que está conduciendo a la desaparición de numerosas especies de peces y a la destrucción del medio marino en general. Esta actividad es perjudicial debido a que las especies que no son objeto de pesca, pueden resultar atrapadas y luego son devueltas al mar, pero muchas veces muertas. De igual forma, los peces demasiado pequeños, que no alcanzan un precio razonable en el mercado o que están por debajo de la talla mínima legal permitida son echados nuevamente al mar y en muchos casos sin vida o malheridos.

ACCIONES A FAVOR

Según Juan Posada, de la Fundación Marviva, el 30% de las especies están sobreexplotadas, es decir, en peligro de agotarse. Posada explica que tanto el Estado, como los pescadores deben crear conciencia de prácticas de pesca sustentables, o sea, que las personas se beneficien, pero que no se perjudiquen los mares. ‘Los pescadores pueden acatar períodos de veda, realizar su actividad de forma selectiva, respetar las áreas protegidas, además evitar pescar individuos que no se hayan reproducido una vez y los que estén protegidos por la ley’, señala. ‘El Estado debe proteger los ecosistemas marinos, como manglares y arrecifes, así como hacer cumplir las medidas regulatorias’, agrega.

Pa ra Posada, los consumidores también juegan un papel fundamental en la pesca responsable, ‘evitando consumir las especies debajo de la talla mínima o en vía de extinción, para ejercer presión en el mercado’. Marviva actualmente tiene una campaña de concientización sobre este tema, denominada ‘Nadie te lo va a decir, pero tienes que saberlo’, que busca evitar un desgaste gradual de las especies marinas del Istmo.

Otra manera de desarrollar una pesca responsable es a través de la implementación de un programa de calidad. Marine Sterwardship Council es una asociación que certifica a las pesqueras que manejan la actividad de forma sostenible.

Para Rodrigo Polanco, ingeniero de la asociación, ‘la mayor preocupación es que haya recursos, pero también que la gente pueda consumirlos responsablemente’. Polanco asegura que con esto ‘todos se benefician. Los consumidores, los pesqueros y el medio ambiente’. La asociación ha certificado a nivel mundial 248 pesqueras, desde 1997 y en Panamá, a pesar que aun no hay ninguna, tres trabajan para lograrlo.

Estas declaraciones se dieron en el ‘VIII foro Mes de los Océanos’, para conmemorar esta celebración que comenzó en Panamá desde 2005, con la gestión de organizaciones ambientales y gubernamentales, como ANAM, MEDUCA, MarViva, ANCON, Audubon y el Instituto Smithsonian, entre otros. Este año el lema es ‘Océanos, motor de biodiversidad’.