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04 de Ago de 2021

Economía

Stanford, una angustia regional

ESPAÑA. Cientos de inversionistas de varios países de América Latina entraron en pánico el miércoles y buscaron retirar sus ahorros de ...

ESPAÑA. Cientos de inversionistas de varios países de América Latina entraron en pánico el miércoles y buscaron retirar sus ahorros de bancos y otras entidades vinculadas al Stanford International Bank, acusado por EEUU de cometer un “fraude masivo”.

Instituciones financieras que funcionan bajo el nombre de Stanford en la región emitieron comunicados asegurando que funcionan en forma autónoma, en un intento por calmar a los personas que temían haber perdido todo.

Pero las noticias agitaron los ánimos de los depositantes e inversionistas, que acudieron a las oficinas de con la esperanza de llevarse el dinero.

Según la SEC, entre las compañías acusadas de fraude figuran Stanford International Bank, con sede en Antigua, Stanford Group Co, basado en Houston, y la consultora Stanford Capital Management, con sede central en Antigua, el grupo opera en Colombia, Ecuador, México, Panamá, Perú y Venezuela.

El mayor impacto sería para inversionistas venezolanos, que según cálculos extraoficiales del regulador tendrían unos 2,500 millones de dólares en fondos depositados en la entidad basada en la isla caribeña.

Unas 200 personas aguardaban a las puertas de la sede en Caracas de Stanford Group Asesores de Inversión, firma que canaliza inversiones en el exterior.

También en el Stanford Bank Venezuela, un pequeño banco que no concilia sus operaciones internacionalmente, algunos nerviosos ahorristas prefirieron sacar su dinero por la incertidumbre en torno a su dueño.

Las acusaciones en EEUU contra Stanford llegaron mientras aún siguen apareciendo coletazos del fraude de hasta 50,000 millones de dólares que, según las autoridades de ese país, habría confesado el financista Bernard Madoff.

Stanford International Bank tiene 30,000 clientes en 131 países y administra activos por 8,500 millones de dólares, una buena parte de los 50,000 millones que el grupo en su conjunto dice supervisar.

La unidad en Colombia del grupo, de negocios bursátiles, suspendió sus operaciones el miércoles con autorización estatal mientras alegó que tiene solvencia suficiente para garantizar la devolución de recursos a los inversionistas.

En tanto, el regulador de valores peruano envió una comisión a las oficinas de Stanford Financial Group, aunque precisó que no implica una intervención de la unidad, que es un agente de bolsa con activos por unos $2.1 millones.

La intervención del grupo en el mercado de valores peruano no es significativa dado que otras cuatro casas manejan el 80%.

A las lujosas oficinas de Stanford en Quito al menos una docena de personas también acudieron a informarse del futuro de sus ahorros.

Las oficinas de Stanford Fondos en México —que funciona como distribuidora de sociedades de inversión— estaban cerradas al público y decenas de clientes llenaban formularios para ser atendidos.