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07 de Mar de 2021

América

¿Acabó la lucha contra las drogas?

Algunos países latinoamericanos piden dejar atrás la fallida política antidrogas. Otros plantean abordarlo como problema de salud pública

¿Acabó la lucha contra las drogas?
Muchos países aseguran que la lucha antidrogas fracasó. La educación sería una mejor opción.

Prevenir el abuso de las drogas por medio de la educación es la apuesta planteada por expertos del Foro Económico Mundial para Latinoamérica, que comenzó hoy en Medellín, bajo el lema "¿Acabar el círculo de los narcóticos?",  con la participación de presidentes, ministros, directivos de organismos multilaterales, presidentes de empresas  y más de 600 empresarios de alto nivel.

La propuesta surge tras la cumbre de la ONU, celebrada el pasado abril, en la que quedaron patentes las brechas que dividen la lucha internacional contra este flagelo: mientras que algunos países dan por muerta la llamada lucha contra las drogas, especialmente en América Latina, otros se oponen a dejar atrás esta políticas.

Ese desacuerdo, expuesto en la cumbre de la ONU en abril, permitió que por primera vez se planteara la lucha contra las drogas como un problema de salud y no de "criminalidad", declaró la especialista brasileña en política de drogas y seguridad pública Ilona Szabó de Carvalho.

El camino a seguir ahora es "retrasar el uso y prevenir el abuso (con las drogas), decir a la que gente qué pasa si consume una determinada sustancia, educarla", algo que, agregó Szabó, ha tenido éxito en Europa.

Szabó estuvo acompañada de Rafael Fernández de Castro, director del departamento de Estudios Internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), quien coincidió en que el enfoque contra las drogas ha comenzado a cambiar.

Pero mientras eso se consolida con medidas concretas, otras ideas para aplicar en el corto plazo presentadas por Szabó fueron que "cada droga sea regulada en función del daño que hace".

Ambos destacaron que abordar este asunto es delicado para los políticos porque "tiene un alto coste" y que, en cualquier caso, considerar el problema de las drogas como un asunto de salud pública implica que cada Estado tenga unas sólidas instituciones, algo en lo que los avances son dispares a nivel internacional.