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29 de May de 2020

Nacional

La mala racha de Bosco Vallarino

PANAMÁ. Cuando Bosco Vallarino recibió sus credenciales como alcalde el 17 de julio, todo parecía indicar que había salido bien librado ...

PANAMÁ. Cuando Bosco Vallarino recibió sus credenciales como alcalde el 17 de julio, todo parecía indicar que había salido bien librado del escabroso “Gringogate”, el escándalo sobre su nacionalidad norteamericana, pero los hechos resultaron totalmente a la inversa.

Su llegada al trono del Hatillo fue sólo el comienzo de una oleada intensa de infortunios, una cadena que le ha llevado hasta ser considerado el lado flaco del gobierno de Ricardo Martinelli.

Tan flaco, que se volvió vulnerable a ataques de todo tipo, incluso de dos diarios de circulación nacional en menos de una semana.

Dos publicaciones en primera plana con informaciones contra el alcalde Vallarino, pero que al final resultaron erróneas.

La primera, un supuesto proceso abierto contra Vallarino por peculado en el uso de recursos del Estado. El propio fiscal anticorrupción Ramsés Barrera negó que se haya abierto un nuevo proceso contra Bosco.

La segunda, la emisión de un supuesto cheque a favor de una de las empresas que participarían en las Villas. Cheque que fue anulado por el propio alcalde. Según el catedrático Miguel Antonio Bernal, todos los hechos que orbitan alrededor de Bosco son meras distracciones que implementa el presidente Martinelli. “Bosco no es más que una distracción del gobierno sobre los problemas que afronta el país”.

Sin embargo, para el analista político Renato Pereira, la confusión de Bosco marcó el punto de partida de una serie de eventos desafortunados. “Bosco aún está confundido entre el manejo de la administración privada y pública”, dijo Pereira.

Agrega que la ingeniudad de Bosco es lo que más llama la atención de los medios que lo fustigan. “Esa conducta fantasiosa no es propia de un hombre político”.

LOS LÍOS DEL ALCALDE

En agosto, Bosco ordenó la confección de un cheque por 5 mil dólares para su esposa en conceptos de viáticos por un viaje a Taiwán.

Desde ahí empezó la fatalidad política que sólo ha ido de mal en peor. Luego siguió el anuncio de realizar los carnavales en la Cinta Costera y la cereza del pastel la instalación de 21 villas navideñas en la Cinta Costera, proyecto que áun espera el refrendo de la Contraloría General de la República y que debe inaugurarse el 5 de diciembre.