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29 de Nov de 2020

Nacional

La lucha por la igualdad de derechos

Para Orlando Quintero el 17 de mayo de 1999 es otra fecha histórica. Fue ese día, luego de varios meses de una larga lucha, que la Caja ...

Para Orlando Quintero el 17 de mayo de 1999 es otra fecha histórica. Fue ese día, luego de varios meses de una larga lucha, que la Caja del Seguro Social (CSS) aprueba incluir la llamada ‘triple terapia’ o Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA) en su cuadro básico de medicamentos.

Quintero y un grupo de personas con una situación de salud relacionada con el VIH interpusieron sendas demandas en la Corte Suprema de Justicia (CSJ). El doctor explica las razones de proceder en contra del sistema de salud: ‘Desde 1995 existía el tratamiento de la triple terapia y se había comprobado que era efectivo contra el VIH. Pasaban los años y el Gobierno no hacía nada para darnos una solución; por eso demandamos’.

Ninguno de sus argumentos legales fue aceptado. Cuenta Quintero que esto los llevó a tomar medidas más radicales:

–El 13 de mayo de 1999 decidimos cerrar las calles por 12 horas– narra el médico–. Muchas personas que vivíamos con VIH decidimos dar la cara. Fue la presión que ejercimos lo que llevó a la aprobación de la triple terapia por parte del CSS, asegura Quintero.

Al año siguiente, el Ministerio de Salud (Minsa) sigue el ejemplo de la CSS y con el principio del nuevo siglo el TARGA es un medicamento distribuido también por ellos.

Narra Quintero que el costo de los fármacos fue una de las razones que las autoridades utilizaron para negar la inclusión de los componentes del TARGA en la lista de medicamentos básicos: ‘Se hicieron comparaciones duras. Las autoridades de salud decían: ‘(si invertimos en comprar antirretrovirales) los niños se van a quedar sin vacunas. Todo el dinero se va a ir para ellos (para los pacientes con VIH). ¿Qué vamos a hacer con los niños?’.

Al principio eran 10 los beneficiados con los antirretrovirales de la CSS. Hoy en día, comenta, Quintero, hay 800 personas en terapia. Además, para lograr que las personas no tengan que viajar hasta la capital por medicamentos, hay 12 clínicas de terapia antirretroviral en todo el país.

la burocracia

‘En el tratamiento del VIH y sida es importante la adherencia’, comenta el pediatra Quintero. ‘El paciente debe desarrollar la responsabilidad y tener la costumbre de tomarse a diario la o las pastillas que le indiquen’. Pero ser responsable a veces puede ser una tarea imposible para quienes han adquirido el VIH, pues la falta de medicamentos parece estar a la orden del día en la CSS. Según el médico, aunque considera que ‘el sistema de compra de medicamentos ha mejorado es extremadamente burocrático’. Toda la serie de procesos, papeleos y permisos que hay que hacer para que la CSS pueda comprar drogas para sus pacientes, le juega en contra a quienes tienen una situación de salud relacionada con el VIH. Durante el 2012, la entidad de salud estuvo desabastecida por seis meses. En años anteriores había ‘entre 12, hasta 14, desabastecimientos’. Quintero explica que el problema es que cuando había un medicamento, faltaba otro; ‘cuando ese llegaba, ya no había el antirretroviral anterior’. Nadie puede llevar un tratamiento de VIH de esa forma: ‘Es o todos o ninguno’, dice el activista. ‘Un paciente puede ser responsable y querer tomarse sus medicinas; pero si en el Seguro Social no hay, ¿qué hace? No todos pueden gastar $400 o $600 al mes, comenta el médico’.