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24 de Oct de 2020

Nacional

Martinelli haría cualquier cosa por una fianza

La defensa del expresidente Ricardo Martinelli presentó su escrito ante el Tribunal de Apelaciones de Atlanta. En él, habla de las buenas relaciones con Estados Unidos cuando presidente, una condición especial en el caso

Martinelli haría cualquier cosa por una fianza
Martinelli haría cualquier cosa por una fianza

Los abogados de Ricardo Martinelli presentaron uno de los últimos recursos ante la Corte norteamericana en el proceso de extradición del expresidente. Enfilan todos sus cañones para demostrar y tranquilizar al Tribunal Federal de Atlanta -que deberá decidir sobre la fianza del expresidente-, sobre el nulo riesgo de fuga de su cliente, de ser beneficiado con un arresto domiciliario.

Sus representantes, Marcos Jiménez, John Byrne y David Howard, presentaron el jueves pasado un escrito de 54 páginas en el que hacen énfasis en que su representado, mientras ostentó la presidencia de Panamá, fue un aliado, un amigo de Estados Unidos.

Por primera vez, la defensa aporta notas de prensa que recogen el hecho del buque norcoreano que transportaba armamento hacia Corea del Norte detenido en el Canal de Panamá. Un acto con el que la defensa pretende ilustrar la cooperación del exjefe de Estado con el país del norte. Raro es que siendo esta la última oportunidad de la defensa para convencer al tribunal de conceder una fianza a su cliente, los abogados no hayan aportado —al menos en el escrito al que La Estrella de Panamá tuvo acceso— más evidencias que refuercen los lazos de cooperación bilateral en la lucha antinarcóticos, antiterrorismo o los favores que Martinelli hizo a la CIA durante su gestión.

En esta parte del recurso, la defensa subraya que mientras Martinelli fue presidente, conversó frente a frente con el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Y también se refiere a la amistad que entabló con Donald Trump antes de que este ocupara la Casa Blanca.

Varios puntos resaltan. Primero, que la defensa refuta, como lo asevera la Fiscalía, que la Corte haya cometido un error al conceder a su cliente una fianza, aunque en menos de 24 horas esta fue suspendida. Como segundo asunto, los abogados buscan de cualquier forma dar seguridad a los magistrados de que el sistema no corre riesgo al otorgar una fianza porque Martinelli ‘no se va a fugar'. Aunado a esto, pretenden dejar establecido que el caso de su cliente es ‘especial', y con esto intentan que, al dejar por sentada esa premisa, el Tribunal Federal de Apelaciones otorgue el arresto domiciliario a Martinelli.

RIESGO DE FUGA

La defensa señala que la Corte no cometió un error al considerar que su cliente no huiría. Amparan lo anterior diciendo que los casos contra Martinelli son políticos, y que él y sus familiares aplicaron para un asilo en Estados Unidos que aún está pendiente por resolver; tiene lazos con la comunidad; y tiene intención de correr para alcalde de la ciudad de Panamá, mencionan. (Este último punto contradice lo planteado por su abogado Sidney Sittón al manifestar que su cliente se quería retirar de la política).

EL ARRESTO Y EL TRATADO

La defensa afirma que tendrá éxito en la apelación

La defensa insiste en que la orden de arresto debía tener al menos un delito por el cual es requerido su cliente.

Consideran que los delitos de vigilancia y malversación tendrían que haber sido especificados. En cambio, el fiscal lo hizo por ‘rebeldía'.

En el escrito, la defensa solicita a la Corte mirar los hechos fácticos a favor de su cliente. ‘Matinelli nunca se escondió de las autoridades, a pesar de estar alerta de la petición de extradición. Los procedimientos en Panamá que iniciaron este requerimiento datan de 2015. La petición formal de extradición es de mayo 2016, y fue ampliamente reportada por la prensa. Así, y sin impedimentos para viajar, Martinelli continuó viviendo abiertamente en Estados Unidos, donde pidió asilo y nunca huyó, como argumenta la fiscalía, a otro país o a otro lugar en Estados Unidos. Tampoco lo hará si es beneficiado con una fianza', sostienen sus abogados.

Añaden que la fiscalía erróneamente alega que la Corte cometió un error reversible porque la jueza no averiguó los riesgos de fuga, ‘pero no hay bases para esa sustentación. Es irrazonable que el expresidente elija cometer un delito grave en Estados Unidos y convertirse en un fugitivo internacional sin esperanzas de revivir su carrera política', refuta Jiménez.

De hecho, dicen los abogados que si el tribunal hubiera tenido alguna duda, habría aceptado la invitación del expresidente para imponer condiciones más restrictivas o convocar a una audiencia. ‘El exgobernante estaba dispuesto a someterse a cualquier condición que impusiera la Corte para extinguir cualquier duda sobre el riesgo de fuga bajo el supuesto de que se trata de un hombre acaudalado, y así extinguir cualquier inquietud en el campo financiero, relaciones internacionales, vigilancia, y en cuanto a limitaciones de su actividad en arresto domiciliario', se lee.

Martinelli solicitó una audiencia acelerada para dejar claras sus intenciones y deseos de cumplir las órdenes de la Corte asegurando que no habría riesgo de fuga.

La Fiscalía también argumentó que la fianza de $1 millón en efectivo es insuficiente comparado a la cantidad de dinero que tiene Martinelli, calculada en $1 billón.

En este sentido, insiste que además del monto en efectivo, el tribunal impuso otras once condiciones, que incluyen un monitoreo electrónico, confinamiento en el hogar y registros de sus celulares. ‘Estos requisitos son más que suficientes para garantizar la presencia del exmandatario en todo el procedimiento judicial, en particular, a la luz de que al ser un expresidente es escudriñado por la prensa internacional', describen sus abogados.

CASO ESPECIAL

Su condición de exjefe de Estado de un país aliado de Estados Unidos, su avanzada edad, el deterioro en custodia y la probabilidad de éxito en la apelación son circunstancias especiales que justifican su liberación.

‘La liberación de Martinelli no es al azar. La Fiscalía dice que la edad no es un factor aplicable, ya que las circunstancias especiales deben ser extraordinarias y no factores aplicables a todos los acusados que enfrentan extradición', escribe Jiménez. La Corte encontró que cuando se considera una forma acumulativa, ‘existen circunstancias especiales que pueden justificar la liberación del peticionario', sostiene.

EL EXPRESIDENTE

Al ser un exjefe de Estado, es una evidente prueba de que justifica ser favorecido con una fianza. La fiscalía admite que estos casos no suelen ser la regla. ‘El juez de distrito encontró que éste era un caso especial porque las circunstancias involucradas de hecho son extraordinarias y Martinelli ha presentado argumentos sólidos para la concesión de la fianza como aliado de Estados Unidos', según los representantes.

Es un hombre que después de ganar la presidencia en Panamá, se reunió con el expresidente Barack Obama. En este encuentro Obama agradeció la visita de Martinelli, le agradeció su amistad y liderazgo. ‘El pueblo estadounidense sabe que tenemos un gran amigo en Panamá y esperamos que la gente en Panamá sepa que tienen un gran amigo en Estados Unidos de América, decía Obama. Entonces, cuando Trump aún no había llegado a la presidencia también consideró al presidente Martinelli como un amigo. En tercer lugar, y consonancia con su dignidad, el exgobernante mantiene un alto perfil con los medios internacionales que prácticamente lo tendrían más vigilado que nadie. Él no echaría a la borda su legado, todo lo que ha trabajado o sacrificaría sus ambiciones políticas', dice la defensa.

A renglón seguido cuestiona al tribunal: si su cliente fue confiable cuando sostuvo una conversación con Obama, y efectuó múltiples programas bilaterales en la lucha antidrogas y demás, ¿no sería ilógico considerarlo como un acusado común? El argumento de la Fiscalía es que nadie está por encima de la ley, y nadie debería ser liberado solo porque es rico o poderoso. En esto Martinelli está de acuerdo. Las razones para considerarlo como un caso especial, dice, no giran en torno a su riqueza o su poder, sino a situaciones más amplias. En los hechos de este caso, la Corte debería encontrar una causa especial como exjefe de Estado.

DESDE SU ENCIERRO

El deterioro de la salud de Martinelli

La fiscalía indica que no existen pruebas suficientes de los problemas de salud que afectan al expresidente Ricardo Martinelli o tan severos como para constituir un problema en prisión.

Recientemente, Martinelli cumplió 66 años y sus abogados dicen que ha sido sometido a una angioplastía, se le ha colocado una banda gástrica y padece de hipertensión. Sus medicamentos para el corazón requieren monitoreo y ajustes. Está afligido por su peso y porque alega que no le han proveído sus medicamentos para la presión, y esto resulta un serio problema.

La defensa alega que otros tribunales han encontrado problemas de salud menos graves que los de su cliente y han otorgado fianza. Por ejemplo, las reacciones alérgicas a los edulcorantes de maíz fueron suficientes para encontrar circunstancias especiales en un caso. En otro proceso, el sangrado rectal, la hipertensión y la depresión constituyeron otra razón para otorgar una fianza. Estos casos muestran que existen requerimientos que conciernen a la salud que no pueden manejarse estando en custodia. ‘Y el juez mismo consideró que la salud de Martinelli se ha deteriorado desde que fue detenido en junio de 2017', indican sus abogados.