La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Nacional

Empresario exige respeto por ataques del gerente de Etesa

Proyectos Rosa, S.A., propietaria del edificio que aloja la sede de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa), reclama que cesen los ataques; de lo contrario, demandará civilmente al gerente de la empresa estatal

La mudanza sería a un nuevo edificio, ubicado a 500 metros del actual.

La sociedad anónima propietaria y el representante legal del edificio que ocupa actualmente la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) en la vía Ricardo J. Alfaro, alega que la actual administración de la empresa estatal está descalificando las instalaciones de su sede como ‘un subterfugio' para provocar una contratación directa que permita la mudanza con otro proveedor.

Al mismo tiempo, Proyectos Rosa, S.A., representada por Juan Sabat, ‘exige respeto y demanda la cesación de cualquier referencia negativa' a las instalaciones del edificio Sun Tower Mall, que ha albergado las oficinas de Etesa durante los últimos años.

SUBTERFUGIO

La arrendataria alega que las situaciones irregulares que se invocan sobre las condiciones del edificio ‘son falsas y perjudican gravemente la imagen y la reputación' del edificio. Al mismo tiempo, señala que siempre que se ha reportado alguna anomalía, la administración del edificio ‘la ha subsanado de manera inmediata'.

A la vez, advierte que de no cesar estas referencias negativas al edificio y sus instalaciones, ‘no dudará en exigir por la vía legal y judicial, civil y penal' que corresponda el resarcimiento por los daños y perjuicios que se le estén causando.

La empresa Proyectos Rosa S.A., mediante un espacio pagado que aparece hoy en La Estrella de Panamá y firmado por Juan Sabat como su representante, hace una serie de aclaraciones ante lo que considera ‘un cúmulo de informaciones imprecisas' que aduce el gerente de Etesa, Gilberto Ferrari.

DIFERENCIA LEGALES

La empresa que alquila el edificio pide una explicación al país

Proyectos Rosa, S.A. dice que Etesa está usando ‘subterfugios' para hacer una contratación directa con otra empresa.

Según un espacio pagado que aparece hoy en este diario, el gerente de Etesa debe explicar al país cómo pretende disminuir el gasto de alquiler, cuando el nuevo edificio es más costoso.

Al mismo tiempo, le pide a Ferrari que explique a la ciudadanía y al país cómo pretende ahorrar $1,000 diarios con esta mudanza. Se explica en el comunicado que lo que pretende es contratar un nuevo proveedor de manera directa .

El empresario reitera que el nuevo edificio requerirá una inversión millonaria (superior a los dos millones de dólares, según los trabajadores de Etesa) para adecuarlo a los requerimientos, mientras que en el edificio ya todo está listo para funcionar.

Según la comunicación, esta transacción afectará los fondos públicos en detrimento de los contribuyentes de la nación, ante el arrendamiento de una ‘obra gris' (no cuenta con cielo raso, baldosas, sistema eléctrico, sistema para el agua potable y los servicios sanitarios, además no existen las paredes para dividir las oficinas).

Originalmente, se pretendía un contrato por diez años, pero luego de algunas denuncias de los trabajadores de Etesa, la directiva decidió que la contratación sería para un periodo de tres años, prorrogables.

También se menciona en el documento que en el nuevo edificio solo les darán 137 estacionamientos y que tendrán que pagar $100 por cada estacionamiento adicional que requieren para completar los 200 que tiene actualmente.

Se establece que con la nueva contratación, se estaría aumentando en $54,171.24 el arrendamiento anual que paga la empresa, propiedad del Estado.

La comunicación que aparece en un espacio pagado de las páginas de este diario señala que se remitió copia a la Contraloría General de la República y a la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, instancias que habían sido informadas de que se pretendía hacer una mudanza a un edificio que está ubicado a unos quinientos metros de la actual sede, a unas instalaciones que no están terminadas y en las cuales el Estado panameño tendría que invertir al menos $2 millones para habilitar la infraestuctura a los requerimientos de Etesa.