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04 de Apr de 2020

Política

El PP se reinventa

PANAMÁ. Los demócratas cristianos panameños lo han pensado muy bien: “o se reinventan o desaparecen”. El análisis de esta disyuntiva l...

PANAMÁ. Los demócratas cristianos panameños lo han pensado muy bien: “o se reinventan o desaparecen”. El análisis de esta disyuntiva la tuvieron en medio de la contienda electoral de 2009, justo cuando terminaban una alianza política con el Partido Revolucionario Democrático (PRD). La dirigencia aceptó acompañar a la perredista Balbina Herrera en la candidatura presidencial, pero a sabiendas de que su verdadero objetivo era subsistir. En esa vía hicieron sus apuestas.

EL RENACIMIENTO

Luego de haber estado al borde de la extinción, aunque usted no lo crea, el PP se plantea la toma del poder. Sin embargo, antes, puertas adentro del colectivo, muchos se han planteado un profundo análisis. ¿Por qué pasó lo que pasó? Y se respondieron solos. Concluyeron que luego de años y años de luchar contra la dictadura, una vez los militares afuera del poder, su discurso perdió algo de sentido. El “achicamiento” de la democracia cristiana, hoy Partido Popular, se debió a esta división con las nuevas generaciones de panameños. Así lo reconocen otrora miembros de ese partido como Edwin Cabrera.

Después de la lucha por la democracia, la justicia social, que los militares se subyugaran a los civiles y la transparencia en la gestión pública, los demócratas cristianos dejaron de hacerse sentir y el partido empezó a desinflarse.

Milton Henríquez decidió refundar la doctrina y escribió un nuevo proyecto con un horizonte claro, una meta: ¡llevar a Panamá al primer mundo!

La idea comenzó a circular entre los diferentes miembros y arrancó el debate a lo interno.

LA ESTRATEGIA

Frente al panorama electoral de 2009 y el nuevo replanteamiento de Henríquez los demócratas cristianos tenían una disyuntiva: ¿cómo llevar adelante el proyecto? La decisión era obvia, pero no fácil: un partido político.

Con el proceso electoral de 2009 en marcha, los demócratas cristianos tenían dos opciones: no postular y subsistir como partido, pero sufrir la eliminación del subsidio electoral o postular arriesgando su subsistencia.

Optaron por la última, pero apostaron a las bases y decidieron que el 70% del subsidio electoral se invertiría en los candidatos a representantes de corregimiento y la pegaron: el partido subsistió y entra ahora en la etapa de la refundación.

Con partido y subsidio, ahora los demócratas cristianos empezaron a seleccionar tres mil cuadros a nivel nacional, a quienes capacitarán para las labores de gobierno.

Antes, tienen claro cómo pueden ganar y la experiencia les da la clave: voto rebelde y juventud. Y es que el caudal electoral panameño no pasa de 2.2 millones de electores. De esos, un millón forma parte de partidos políticos; el otro millón son los votos del triunfo (voto rebelde y juventud) y ese es el que miran los PP.

EL CAMINO

Milton Henríquez ya tiene cuadrados los astros y se ha dispuesto a conversar con los demócratas cristianos de antaño y que ya no están en el partido. Los quiere sumar y emprender su cruzada, porque Panamá, igual que Chile, son los únicos países que tienen la oportunidad en América Latina de llegar al primer mundo de acuerdo con la CEPAL.

“Decidí correr porque creo en este proyecto que nos puede llevar al primer mundo”. La suerte ya está echada.