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04 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

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Nobel complica a Obama

El presidente Barack Obama reconoció que no merecía el Premio Nobel de la Paz y que la noticia lo tomó por sorpresa. Sus más duros críti...

El presidente Barack Obama reconoció que no merecía el Premio Nobel de la Paz y que la noticia lo tomó por sorpresa. Sus más duros críticos opinaron que debió rechazarlo para posesionarse como un mandatario con suficiente confianza en sí mismo y no aceptar un galardón prematuro. Con el Nobel, Obama quedará más expuesto a sus propias contradicciones y a chocar permanentemente con la realidad. Como muestra, The Washington Post reveló el lunes que Obama envió en forma secreta 13,000 soldados a Afganistán, para sumarlos a los 21,000 que despachó en marzo. Washington tiene ahora 68,000 soldados en territorio afgano, comprometido con un régimen desprestigiado y responsable de un masivo fraude electoral.

De seguro Obama intensificará la guerra en Afganistán, mientras mantiene las operaciones en Iraq, autoriza mayores presiones contra Irán, Corea del Norte y salva la cara en el Medio Oriente, donde carecerá de fuerza para crear un Estado Palestino. En asuntos interamericanos Obama sigue los pasos del presidente George W. Bush y ha dejado en manos del Pentágono la política exterior hacia la Región.

Estados Unidos es el único país con cinco presidentes galardonados con el Nobel. Nueve de los 11 premios fueron otorgados este año a estadounidenses. De los 816 premios entregados desde que se creó la Fundación en 1901, Estados Unidos ha ganado 309. Más que ninguna otra nación. El premio se concedió una semana después del fracaso de Obama en obtener la sede de los Juegos Olímpicos del 2016. Río de Janeiro se impuso a Chicago en lo que fue interpretado como un reflejo de la pérdida de influencia de Estados Unidos.

Al noruego Thorbjoern Jagland, al frente del Comité del Nobel y presidente del Consejo de Europa, lo acusaron de politizar la decisión del galardón. Jagland y Agot Valle, ambos socialistas, fueron escogidos en febrero por dos años en el Comité de cinco miembros. Desde el Consejo de Europa, Jagland —quien fue canciller, presidente del Parlamento y primer ministro de Noruega— tiene como misión la defensa y promoción de la democracia y los derechos humanos en 47 países incluyendo Rusia, Turquía y las nuevas naciones caucásicas.

Desde el otorgamiento del premio a Obama, Jagland enfrenta exigencias de renuncia a la presidencia del Comité del Nobel —de estricta neutralidad— por resultar incompatible con el Consejo de Europa, eminentemente político. “Sin Jagland, no habría sido Obama”, aseguran los críticos.

El plazo para recibir candidaturas cerró cuando Obama llevaba 11 días en la Casa Blanca y Jagland y Valle estaban recién llegados al Comité del Nobel. Las deliberaciones están rodeadas del más absoluto hermetismo. No quedan huellas de los debates. Los archivos, donde se atesoran los expedientes de las candidaturas, se conservan en secreto durante 50 años. Habrá que esperar hasta entonces para conocer las misteriosas razones que condujeron a la designación de Obama.

-El autor es periodista.d_olaciregui@hotmail.com