CAF financiará hasta $8.500 millones al año, hasta 2030, para impulsar la agroindustria en la región
- 13/02/2026 18:27
La Estrategia de Prosperidad Agropecuaria apunta a incrementar la productividad, resiliencia y competitividad del sector agroindustrial, con foco en innovación y desarrollo territorial equitativo
La agroindustria en América Latina y el Caribe se prepara para una revolución económica y tecnológica. El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) anunció que, a través de su Estrategia de Prosperidad Agropecuaria, proyecta un financiamiento anual de $8.500 millones hasta 2030, destinado a impulsar el desarrollo agroindustrial con un enfoque claro en inclusión social y desarrollo territorial.
El programa busca conectar la innovación científica y tecnológica con el sector productivo, asegurando que soluciones avanzadas lleguen tanto a grandes productores como a pequeños agricultores, quienes históricamente han tenido acceso limitado al crédito y a tecnologías modernas. Según las autoridades de CAF, el objetivo es consolidar cadenas de valor competitivas y sostenibles, capaces de mejorar la productividad rural y generar desarrollo económico en áreas apartadas.
Entre las prioridades del plan se destacan la sanidad agropecuaria, la recuperación y manejo de suelos, la gestión eficiente de recursos hídricos y el desarrollo de cultivos de alto potencial productivo. Además, se diseñarán mecanismos financieros innovadores que permitan a los pequeños y medianos productores acceder a crédito y seguros, reduciendo riesgos y promoviendo la adopción de tecnologías.
Durante su intervención en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, autoridades de CAF enfatizaron que la estrategia no solo busca incrementar la competitividad agrícola, sino también promover la inclusión de comunidades rurales, impulsar la participación de mujeres productoras y garantizar que el desarrollo tecnológico se traduzca en beneficios sociales tangibles.
“Estamos ante una oportunidad única para transformar la agroindustria de la región. No se trata solo de inversión en infraestructura o maquinaria; se trata de llevar ciencia y tecnología a los territorios más necesitados, garantizando que cada dólar invertido genere productividad, resiliencia y oportunidades de desarrollo económico sostenible”, señalaron representantes del banco de desarrollo.
El programa, que ya comienza a materializarse mediante alianzas con organismos internacionales, sector privado y gobiernos locales, se proyecta como un motor de crecimiento económico y social para los próximos diez años, reafirmando el papel estratégico de la agroindustria en la región y su capacidad de generar impacto en términos de productividad, empleo y seguridad alimentaria.
Con esta estrategia, América Latina y el Caribe buscan no solo reducir la brecha tecnológica y financiera en el agro, sino también consolidarse como un referente global en innovación agroindustrial con inclusión social y territorial.