Estados Unidos amplía ofensiva contra Irán mientras la disputa por el estrecho de Ormuz agrava la guerra
- 16/07/2026 14:22
Los bombardeos escalan, fracasan los esfuerzos diplomáticos y la tensión sobre una ruta marítima estratégica dispara la incertidumbre energética mundial
La guerra entre Estados Unidos e Irán atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de las hostilidades. La intensificación de los bombardeos estadounidenses, el intercambio de ataques en el golfo Pérsico y el estancamiento de las negociaciones han alejado cualquier posibilidad inmediata de una solución diplomática.
Mientras Washington amplía sus operaciones militares sobre territorio iraní, Teherán mantiene su postura de no ceder el control del estrecho de Ormuz, un corredor marítimo por donde circula una parte significativa del petróleo que abastece al mundo y cuya estabilidad es considerada clave para la economía global.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que durante la madrugada de este jueves lanzó una nueva ofensiva contra centros de mando, sistemas de defensa aérea, posiciones de lanzamiento de misiles y drones, así como instalaciones de vigilancia costera iraníes.
Los ataques también alcanzaron la provincia de Semnan, ubicada al norte de Irán y a unos 232 kilómetros al este de Teherán, lo que evidencia una ampliación del alcance de las operaciones militares estadounidenses.
A través de la red social X, el CENTCOM informó que también fueron atacadas posiciones de defensa costera y misiles de crucero en la isla de Gran Tunb durante una operación de aproximadamente 90 minutos.
En paralelo, fuerzas estadounidenses interceptaron un petrolero que intentaba atravesar el estrecho de Ormuz por una ruta cercana a la isla de Jarg, principal centro de exportación petrolera iraní. La acción forma parte del bloqueo naval que Washington asegura haber restablecido para restringir el tránsito marítimo hacia los puertos iraníes.
Como respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra bases militares estadounidenses ubicadas en Baréin y Kuwait. Ambos países informaron que sus sistemas de defensa aérea lograron neutralizar los proyectiles antes de que impactaran.
Aunque ambas partes mantienen abiertos canales de comunicación, el proceso diplomático continúa estancado tras varios meses de enfrentamientos.
La Casa Blanca sostiene que Irán continúa mostrando disposición para negociar, pese a los recientes ataques.
”Irán sigue dialogando con Estados Unidos y expresando que quieren llegar a un acuerdo con nosotros porque están sufriendo golpes devastadores en nombre de nuestro ejército estadounidense”, afirmó la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La portavoz aseguró además que el presidente Donald Trump mantiene abierta la vía diplomática.
”El presidente siempre está abierto y dispuesto a la diplomacia. Al fin y al cabo, él es el presidente de la paz a través de la fuerza”.
Leavitt justificó la reanudación de las operaciones militares al señalar que Teherán incumplió el memorando de entendimiento alcanzado previamente al atacar embarcaciones comerciales que cruzaban el estrecho de Ormuz.
Por su parte, el vicepresidente J.D. Vance describió la estrategia estadounidense como “una delicada danza diplomática”, basada en la combinación de presión militar, sanciones económicas y negociaciones.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, reiteró que el país continuará preparado para responder militarmente, aunque aseguró que la diplomacia sigue siendo una opción.
Ormuz, el punto que define la guerra
El estrecho de Ormuz se ha convertido nuevamente en el principal foco del conflicto.
Tanto Washington como Teherán aseguran controlar este paso estratégico que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y por donde transita una parte esencial del comercio mundial de petróleo, gas natural y otras materias primas.
La reanudación de los bombardeos y la ruptura del alto el fuego han vuelto a limitar el tráfico marítimo, aumentando el temor a una interrupción prolongada del suministro energético.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que la situación representa un riesgo creciente para la economía mundial debido al descenso de las reservas internacionales de crudo.
Su director ejecutivo, Fatih Birol, alertó que el escenario actual no es sostenible por mucho tiempo.
”Esto no puede durar mucho tiempo, porque las reservas mundiales de crudo están disminuyendo”.
El aumento de las hostilidades también ha tenido efectos directos sobre los mercados internacionales.
Después de varias semanas de descenso, los precios del petróleo volvieron a subir tras la reanudación de los bombardeos, mientras que los combustibles registran incrementos cercanos al 30 % respecto a los niveles previos al inicio de la guerra.
Este panorama supone un nuevo desafío político para el presidente Donald Trump, quien enfrenta una caída en sus índices de aprobación a pocos meses de las elecciones legislativas de medio mandato.
Al mismo tiempo, Irán insiste en que no permitirá que Estados Unidos controle el estrecho de Ormuz.
El portavoz del cuartel general central del ejército iraní, coronel Ebrahim Zolfaghari, afirmó que el enclave constituye una prioridad estratégica para Teherán.
”Bajo ninguna circunstancia permitirá a Estados Unidos” controlar el estrecho.
Y añadió:
”Es una línea roja infranqueable para Irán”.
Especialistas internacionales consideran que el endurecimiento de las posiciones dificulta cualquier posibilidad de alcanzar un acuerdo en el corto plazo.
La experta en Oriente Medio de Bloomberg Economics, Dina Esfandiary, advirtió que ninguno de los dos gobiernos parece dispuesto a ceder en la disputa por Ormuz.
”Irán no va a ceder en su empeño de mantener el control del estrecho, y creo que Trump está cada vez más frustrado. No veo una salida a esta situación”.
Cinco meses después del inicio de la guerra, el acuerdo de 14 puntos que buscaba poner fin al conflicto permanece sin efecto y los esfuerzos diplomáticos continúan siendo insuficientes para detener una escalada militar que mantiene en vilo tanto a la región como a la economía mundial.