Irán y Omán acuerdan una ruta para el estrecho de Ormuz en medio de la crisis que sacude al mercado petrolero

El bloqueo parcial del estrecho desde el inicio de la guerra ha elevado la tensión regional y generado fuertes fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo. AFP
  • 05/08/2026 14:45

Teherán afirma que las negociaciones avanzan hacia un mecanismo conjunto, aunque advierte que persisten riesgos de seguridad por la presencia militar estadounidense

Irán y Omán avanzan hacia un acuerdo para administrar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, en un intento por establecer un mecanismo conjunto para el paso de embarcaciones en medio de la tensión regional.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán informó este miércoles que ambos países ya consensuaron las coordenadas geográficas de la nueva ruta y trabajan en los últimos detalles de una declaración conjunta que establecerá las bases del entendimiento.

El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, explicó que el documento se encuentra en su etapa final de revisión y redacción, aunque advirtió que el proceso podría verse afectado si actores externos interfieren en las negociaciones.

Un paso clave para una vía estratégica

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, convirtiéndose en una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL).

Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero, Teherán ejerce un control de facto sobre esta vía estratégica, situación que ha incrementado la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales.

En varias ocasiones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sostenido que Irán busca alcanzar un acuerdo para reabrir plenamente el tránsito marítimo. Sin embargo, las autoridades iraníes han rechazado esa versión y han insistido en que cualquier solución debe construirse mediante acuerdos con los países vecinos, entre ellos Omán.

Persisten las preocupaciones por la seguridad

Aunque las conversaciones entre Teherán y Mascate registran avances, Irán sostiene que el acuerdo no garantizará automáticamente la seguridad para todas las embarcaciones que crucen el estrecho.

Según Baqai, continúan existiendo factores de riesgo derivados de la presencia militar estadounidense en la zona, incluyendo el bloqueo naval y otras acciones que, a juicio de Teherán, representan una amenaza para sus intereses.

Por ello, las autoridades iraníes consideran que el entendimiento con Omán constituye un paso importante para organizar el tránsito marítimo, pero no supone el fin de las tensiones en uno de los puntos geopolíticos más sensibles del planeta.

El impacto sobre el mercado energético

Antes del estallido del conflicto a finales de febrero, aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado transitaban por el estrecho de Ormuz.

Las restricciones al paso de buques desde el inicio de la guerra han provocado episodios de volatilidad en los precios internacionales del crudo y han aumentado la presión económica sobre los principales consumidores de energía, así como sobre Estados Unidos, para encontrar una solución que permita estabilizar el flujo comercial.

La evolución del acuerdo entre Irán y Omán será seguida de cerca por los mercados internacionales, ya que cualquier cambio en la operatividad del estrecho podría tener repercusiones directas sobre el suministro energético y la economía global.