María Corina Machado confirma que regresará a Venezuela
- 15/09/2026 12:49
La líder opositora asegura que acompañará personalmente a su pueblo mientras denuncia la permanencia del aparato represivo y cientos de presos políticos
María Corina Machado reafirmó que regresará a Venezuela pese a las amenazas que asegura recibir diariamente desde sectores vinculados con el Ejecutivo de Delcy Rodríguez y advirtió que la transición democrática del país continúa inconclusa.
La dirigente opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 sostuvo que su decisión responde al reclamo de una sociedad que exige su presencia para canalizar, de manera pacífica, la movilización ciudadana y avanzar hacia elecciones auténticamente democráticas.
“Esa es la decisión que he tomado: regresar a Venezuela para acompañar a mi gente”, manifestó durante una entrevista concedida a Democrats Review y publicada el 4 de septiembre de 2026.
Machado lleva más de un año en la clandestinidad y alrededor de 18 meses separada de su familia. Actualmente reside principalmente en Panamá y no cuenta con un pasaporte vigente, debido a que, según denunció, las autoridades venezolanas se niegan a renovárselo.
Aunque desde enero de 2026 ha anunciado en varias ocasiones su intención de volver a Caracas, todavía no ha revelado cuándo se concretará su retorno. En marzo aseguró que regresaría “en pocas semanas”, pero el viaje no llegó a producirse.
La opositora aseguró que recibe amenazas diariamente de miembros del gobierno interino de Delcy Rodríguez y señaló que ese ambiente de intimidación también afecta a familiares, amigos y dirigentes políticos.
Advirtió que, aunque Nicolás Maduro ya no controla directamente el poder, la estructura represiva construida durante su administración continúa funcionando dentro de Venezuela.
Según las cifras expuestas por Machado, de los 1,200 presos políticos que permanecían detenidos, aproximadamente 700 fueron liberados, pero todavía habría cerca de 500 personas privadas de libertad por razones políticas. También denunció que aún existen centros de tortura.
A pesar de esos riesgos, sostuvo que la sociedad venezolana se encuentra más unida y fortalecida, y que sectores ciudadanos le han pedido —e incluso exigido— regresar al país.
Su objetivo, explicó, es orientar esa fuerza social mediante mecanismos cívicos hasta conquistar el derecho a un proceso electoral democrático.
El posible regreso ocurre en medio de versiones sobre una eventual visita de Machado a Washington.
Medios internacionales, citando al periodista David Alandete, informaron que la Casa Blanca habría planteado al equipo de la dirigente que viaje primero a Estados Unidos antes de retornar a territorio venezolano.
Hasta el momento no existe una fecha confirmada para ese encuentro y el supuesto planteamiento no ha sido anunciado formalmente por la administración estadounidense.
La versión surge en momentos de tensión entre la oposición venezolana y Washington por el acuerdo petrolero alcanzado entre el gobierno de Donald Trump y la administración interina de Delcy Rodríguez.
Machado ha cuestionado la legitimidad de las autoridades actuales para negociar los recursos naturales del país y ha insistido en que únicamente un gobierno elegido democráticamente puede ofrecer garantías jurídicas a los inversionistas.
El pacto energético contempla la participación de empresas internacionales y el acceso a importantes campos petroleros venezolanos bajo supervisión estadounidense. Trump ha promovido inversiones cercanas a los $100,000 millones para reconstruir la industria.
Sin embargo, empresas como ExxonMobil han advertido sobre la ausencia de condiciones jurídicas suficientes para realizar inversiones de gran escala. Machado también ha sostenido que la recuperación económica requiere instituciones legítimas, transparencia y respeto al Estado de derecho.
La dirigente explicó que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, diseñó una hoja de ruta dividida en tres fases:
Según la administración estadounidense, la primera etapa habría concluido. No obstante, todavía no existe un calendario público para celebrar nuevas elecciones.
Machado aseguró que mantiene conversaciones con el Departamento de Estado y manifestó su confianza en que, antes de finalizar 2026, sean designados un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
La opositora también alertó que disminuir la presión internacional permitiría que las estructuras del antiguo gobierno se reorganizaran y mantuvieran el control institucional.
“Este es un momento decisivo”, advirtió al insistir en que la comunidad internacional no debe relajar las exigencias dirigidas a las autoridades de Caracas.
Machado también se refirió al terremoto del 24 de junio, que dejó más de 6,500 muertos, según balances divulgados en agosto.
La dirigente acusó a las autoridades venezolanas de no brindar una respuesta inmediata a la población y afirmó que, 72 horas después del sismo, todavía no se habían desarrollado acciones oficiales suficientes de auxilio.
Además, denunció haber observado imágenes de militares retirando pertenencias entre los escombros mientras permanecían personas atrapadas. Estas acusaciones corresponden a la versión de Machado y no fueron acompañadas en la entrevista por una respuesta del Ejecutivo venezolano.
Una encuesta de Meganálisis le atribuye más del 80% de intención de voto en un hipotético enfrentamiento electoral con Delcy Rodríguez. El estudio también sostiene que el 65% de los venezolanos exiliados en Estados Unidos estaría dispuesto a regresar si comienza una verdadera transición democrática.
Mientras su retorno continúa sin fecha, Machado mantiene que su presencia dentro del país será necesaria para transformar el respaldo ciudadano en una ruta electoral y completar un proceso político que considera paralizado.
La opositora confirmó que volverá al país, pero no estableció una fecha y denunció amenazas diarias y la permanencia del aparato represivo.