Presidente de Irán advierte que el país ‘no puede seguir en guerra para siempre’ y defiende negociar con Estados Unidos
- 23/08/2026 13:05
Masoud Pezeshkian reclama una salida al escenario de tensión permanente mientras crecen las diferencias internas sobre cómo afrontar la crisis económica y social
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, lanzó este domingo uno de sus mensajes más contundentes sobre el prolongado enfrentamiento con Estados Unidos: su país “no puede seguir en guerra para siempre” y, tarde o temprano, tendrá que tomar decisiones para abandonar el escenario de incertidumbre que mantiene a la población entre el conflicto y una paz que no termina de llegar.
Las declaraciones, realizadas durante dos intervenciones en Teherán, dejan al descubierto las crecientes discrepancias dentro de la cúpula iraní sobre la estrategia que debe seguir la República Islámica frente a Washington.
Mientras algunos sectores consideran necesario retomar el diálogo antes de que la delicada situación económica empeore, las facciones más duras del aparato político y de seguridad continúan mostrando resistencia a una negociación.
“Llegará un día en que habrá que tomar una decisión para salvar al país de esta situación de ‘ni guerra ni paz’”, afirmó Pezeshkian.
El mandatario defendió además el memorando de entendimiento alcanzado entre Irán y Estados Unidos en junio, pese a las reticencias atribuidas al líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei.
Ese entendimiento terminó fracasando el mes pasado, pero Pezeshkian insiste en que representaba una oportunidad para intentar resolver las diferencias mediante la diplomacia.
Según el presidente, quienes participaron directamente en las conversaciones coincidieron en que el memorando constituía la mejor alternativa disponible para afrontar el enfrentamiento con Washington.
“Al implementar este memorando, podemos resolver los problemas con lógica y dignidad”, sostuvo, de acuerdo con declaraciones difundidas por la agencia estatal IRNA.
Pezeshkian ha advertido en diferentes ocasiones sobre el costo económico y social del conflicto con Estados Unidos, una postura que lo ha colocado frente a los sectores más intransigentes del liderazgo iraní.
Para el mandatario, la fortaleza militar por sí sola no garantiza la estabilidad del país si el Gobierno pierde el respaldo de su propia población.
“Debemos estar junto al pueblo. Si no podemos servirle ni convencerle de que todos pertenecemos a la misma tierra y al mismo país, entonces, aunque poseamos el mayor poder militar, seremos derrotados”, advirtió.
Sus declaraciones llegan mientras el Gobierno intenta contener problemas que afectan directamente a los iraníes, entre ellos la inflación, el empleo y el deterioro de las condiciones de vida.
Pezeshkian aseguró que su administración trabaja para encaminar estos desafíos y ofrecer mejores perspectivas a la población.
El llamado al diálogo también recibió respaldo durante una de las intervenciones del presidente.
Acompañado por el ayatolá Seyyed Hassan Jomeini, nieto de Ruhollah Jomeini, fundador de la República Islámica, Pezeshkian escuchó una defensa explícita de las soluciones diplomáticas.
“A veces, un compromiso sensato puede lograr más que cientos de guerras”, manifestó Jomeini.
El mensaje cobra relevancia en momentos en que analistas advierten de un debate cada vez más evidente dentro de la dirigencia iraní sobre el futuro de la confrontación con Estados Unidos.
Una corriente considera que Teherán debería intentar negociar mientras todavía conserva capacidad para hacerlo desde una posición de fuerza, especialmente ante el riesgo de que la crisis económica continúe profundizándose.
En el extremo contrario, los sectores más duros del aparato de seguridad iraní mantienen su rechazo al diálogo con Washington y defienden una postura de resistencia frente a las presiones estadounidenses.
Las palabras de Pezeshkian reflejan así un dilema que trasciende la política exterior: continuar el enfrentamiento o buscar una salida diplomática mientras las consecuencias económicas y sociales pesan cada vez más sobre la población iraní.