¿Cómo Estados Unidos trabajó junto a Venezuela para capturar al testaferro más poderoso de Nicolás Maduro?
- 04/02/2026 18:41
Cooperación entre fiscalías y agencias de inteligencia llevó al arresto de un operador financiero vinculado a la red del chavismo, debilitando estructuras delictivas transnacionales
La cooperación bilateral entre Estados Unidos y Venezuela consolidó una operación de alto impacto contra el crimen organizado internacional, que resultó en la detención de Alex Saab, señalado como el testaferro más estratégico del régimen chavista y operador financiero clave en la supuesta red de lavado de activos y corrupción ligada a Nicolás Maduro, marcando un hito en las investigaciones de narcotráfico y lavado de dinero.
La captura de Alex Saab —empresario colombo-venezolano que fungió como uno de los principales operadores financieros detrás de contratos, importaciones y estructuras económicas del gobierno de Nicolás Maduro— representa un golpe significativo en la lucha contra las redes de corrupción y lavado de dinero que, según autoridades estadounidenses, canalizaban fondos ilícitos hacia y desde Venezuela.
Saab, que ocupó cargos estratégicos en organismos económicos del gobierno chavista incluso como ministro de Industria y Producción, fue detenido en Caracas en un operativo conjunto de fuerzas de seguridad venezolanas y agentes del FBI, bajo coordinación de inteligencia que incluyó intercambio de información, análisis de movimientos financieros y seguimiento de redes empresariales sospechosas.
La operación se produce en un contexto marcado por la presión estadounidense contra lo que Washington ha calificado como estructuras criminales vinculadas al estado venezolano, que incluyen acusaciones de narcotráfico, lavado de dinero y vínculos con organizaciones designadas como terroristas dentro del hemisferio occidental.
Según fuentes de inteligencia estadounidenses y medios internacionales:
El trabajo de agencias de inteligencia, fiscales y fuerzas especiales ha sido un factor determinante en este caso. Estados Unidos había elevado la recompensa por información que condujera a la captura de figuras clave del entorno madurista, mientras que en años recientes desarrolló investigaciones paralelas sobre fraudes, lavado de dinero y operaciones financieras internacionales que atravesaban diversas jurisdicciones.
Expertos en derecho internacional señalan que la colaboración entre ambos países —aunque históricamente compleja y marcada por tensiones diplomáticas— ha avanzado hacia mecanismos de intercambio de pruebas, notificaciones judiciales y operaciones coordinadas que permiten actuar con mayor eficacia contra el crimen transnacional.