Deportados desde Estados Unidos: 147 quedaron atrapados en el terremoto de Venezuela horas después de regresar al país
- 29/06/2026 12:12
Familias buscan desesperadamente a sus seres queridos entre hospitales y escombros, mientras sobreviven denuncias por demoras en los rescates y falta de información oficial
Habían sobrevivido a los centros de detención migratoria en Estados Unidos. Habían soportado meses de incertidumbre, audiencias migratorias y el regreso forzado al país que habían abandonado buscando un futuro mejor. Pero apenas unas horas después de aterrizar en Venezuela, muchos quedaron atrapados bajo los escombros del hotel donde fueron alojados por las autoridades.
Según una historia reportada por el diario español, El País, lo que debía ser el inicio de una nueva oportunidad terminó convirtiéndose en una tragedia.
El grupo formaba parte del vuelo 164, que llegó el 24 de junio con 147 venezolanos deportados desde Estados Unidos. Tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, fueron trasladados por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) al Hotel Santuario La Llanada, en el estado La Guaira.
Horas después, los terremotos que sacudieron el país provocaron el colapso del edificio.
Entre los deportados estaba Yamil Caldera, quien había permanecido detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras ser arrestado junto a su esposa en Arizona. Al llegar a Venezuela logró avisar a su familia que había aterrizado, pero nunca volvió a comunicarse.
La misma incertidumbre viven los familiares de Anderson Antonio Pérez, quien llamó a su esposa para decir que los trasladarían al día siguiente hacia Barquisimeto. Desde entonces nadie volvió a saber de él.
Como ellos, decenas de familias comenzaron a inundar las redes sociales con fotografías y mensajes buscando información sobre quienes habían regresado en el vuelo 164.
Uno de los sobrevivientes fue Joan, de 28 años, quien había firmado su deportación voluntaria tras permanecer detenido en Texas.
Después del largo viaje decidió descansar en una de las habitaciones del hotel. Apenas se había sentado cuando sintió que el edificio comenzaba a sacudirse violentamente.
Alcanzó a ponerse los zapatos y caminar unos pasos antes de que la estructura colapsara.
Según relató su esposa, sobrevivió porque una litera y varios colchones amortiguaron el peso del techo. Permaneció aproximadamente tres horas atrapado bajo los escombros, hasta que logró salir por sus propios medios.
Una vez libre, regresó para intentar rescatar a otras personas que seguían atrapadas.
Otros sobrevivientes describieron escenas similares. Sin herramientas para remover enormes bloques de concreto, improvisaron labores de rescate mientras esperaban la llegada de ayuda.
Con el paso de las horas comenzaron también las denuncias.
Familiares de algunos sobrevivientes aseguraron que los deportados habrían pedido a gritos que les abrieran las puertas del hotel cuando comenzaron los movimientos sísmicos, pero afirman que los funcionarios encargados de custodiar el lugar no respondieron a tiempo.
Los testimonios sostienen que muchos permanecieron atrapados dentro del edificio mientras la estructura colapsaba.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han respondido públicamente a esas acusaciones.
Cuatro días después del desastre, decenas de familias continuaban recorriendo hospitales y difundiendo fotografías de sus familiares en redes sociales, ante la ausencia de un listado oficial con los nombres de sobrevivientes y fallecidos del vuelo 164.
Algunos recibían información contradictoria: primero les aseguraban que sus seres queridos estaban vivos; horas después les confirmaban su muerte.
Otros permanecían desaparecidos.
Mientras las cifras oficiales de víctimas seguían aumentando, familiares denunciaban que las labores de búsqueda avanzaban lentamente y reclamaban un mayor despliegue de equipos de rescate en el Hotel Santuario La Llanada.
La catástrofe también coincidió con un cambio en las relaciones entre Washington y Caracas.
Tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses meses atrás, la administración de Donald Trump comenzó a coordinar acciones con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.
Trump anunció el envío de rescatistas, equipos especializados y ayuda humanitaria para apoyar las operaciones tras los terremotos.
Sin embargo, para las familias de quienes llegaron en el vuelo 164, la ayuda internacional no cambia la realidad que enfrentan.
Muchos de los deportados habían sido expulsados de Estados Unidos después de perder toda posibilidad de regularizar su situación migratoria. Ahora, sus familiares intentan averiguar si sobrevivieron al derrumbe del hotel donde fueron alojados apenas horas después de volver a su país.
La tragedia terminó convirtiendo a varios de ellos en víctimas de dos crisis distintas: primero la migratoria y después la humanitaria.