G7 2026: Irán, Ucrania y la seguridad energética dominan la agenda de los líderes mundiales
- 17/06/2026 00:00
La cumbre celebrada en Évian, Francia, ha estado marcada por las discusiones sobre el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, la guerra en Ucrania y las tensiones económicas globales
La cumbre del G7 que se desarrolla entre el 15 y el 17 de junio en la ciudad francesa de Évian-les-Bains ha estado dominada por tres grandes temas: la crisis en Oriente Medio, la guerra en Ucrania y la seguridad energética global. Los líderes de las principales economías industrializadas llegaron a Francia en medio de un escenario internacional particularmente complejo, marcado por conflictos armados, tensiones comerciales y crecientes desafíos geopolíticos.
El encuentro reúne a los mandatarios de Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón, además de representantes de la Unión Europea y líderes invitados de países como India, Brasil, Ucrania, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Corea del Sur.
La principal novedad de la cumbre ha sido el debate en torno al acuerdo impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para poner fin al reciente conflicto entre Washington y Teherán.
Horas antes del inicio formal de la reunión, Trump anunció un entendimiento con Irán que, según la Casa Blanca, permitiría restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz y reducir las tensiones militares en la región. Sin embargo, varios líderes europeos han expresado cautela ante los detalles todavía poco claros del acuerdo y han pedido garantías sobre el programa nuclear iraní y la seguridad marítima.
La situación en Oriente Medio adquirió especial relevancia debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo. Los líderes analizaron además mecanismos para garantizar la reapertura de la ruta marítima y evitar nuevas interrupciones en el suministro energético global.
Tras varios meses en los que Oriente Medio desplazó la atención internacional, la guerra en Ucrania volvió a ocupar un lugar prioritario en la agenda del G7.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, participó en reuniones con los líderes occidentales para solicitar mayor apoyo militar y financiero frente a Rusia. Durante los encuentros, Zelensky agradeció las propuestas presentadas por varios gobiernos para aumentar la presión sobre Moscú y avanzar hacia una negociación de paz.
Por su parte, Trump aseguró haber mantenido conversaciones recientes tanto con Zelensky como con el presidente ruso, Vladimir Putin, y afirmó que buscará impulsar nuevas iniciativas diplomáticas una vez estabilizada la situación con Irán. También dejó abierta la posibilidad de restablecer sanciones contra las exportaciones petroleras rusas si no se producen avances en las negociaciones.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha intentado persuadir a Washington para mantener el respaldo a Kiev y aumentar la presión sobre Rusia con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin a más de cuatro años de guerra.
Además de los conflictos internacionales, los líderes han discutido asuntos económicos relacionados con las cadenas de suministro, la competencia industrial china y el acceso a minerales estratégicos necesarios para la transición energética y el desarrollo tecnológico.
También se abordaron las tensiones comerciales entre las principales economías occidentales y la necesidad de coordinar políticas frente a la creciente influencia económica de China. La inteligencia artificial, la seguridad digital y la protección de menores en línea forman parte de los temas paralelos incluidos en la agenda francesa.
Fuera de los salones de reunión, miles de manifestantes participaron en protestas contra el G7. Algunas movilizaciones derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y actos de vandalismo, reflejando el creciente descontento de sectores que cuestionan el papel de las grandes potencias en la economía global.
La cumbre también ha puesto de manifiesto diferencias entre Estados Unidos y varios de sus aliados europeos sobre cómo gestionar las crisis en Irán, Ucrania y China. Aun así, los líderes intentan proyectar una imagen de unidad frente a un escenario internacional cada vez más volátil.
A falta de la declaración final, el balance preliminar muestra que el G7 de 2026 ha estado dominado por la búsqueda de estabilidad en Oriente Medio, los esfuerzos para reactivar las negociaciones sobre Ucrania y la preocupación por el impacto económico de ambas crisis sobre el resto del mundo.