Israel mantendrá bombardeos en Líbano pese a extensión de la tregua con Hezbolá
- 04/06/2026 08:28
Las negociaciones impulsadas por Washington avanzan entre ataques, advertencias militares y desacuerdos sobre la retirada de combatientes y el control territorial
Israel dejó claro este jueves que continuará sus operaciones militares en territorio libanés, a pesar de la extensión del acuerdo de cese de hostilidades negociado con mediación de Estados Unidos. La decisión evidencia las dificultades para consolidar una paz duradera en la frontera norte israelí y mantiene la tensión en una de las zonas más sensibles de Oriente Medio.
Mientras las delegaciones de Israel, Líbano y Estados Unidos buscan avanzar hacia un entendimiento definitivo, los enfrentamientos y ataques sobre el terreno no han cesado. De hecho, el propio presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció recientemente que la tregua vigente desde abril dista mucho de representar una suspensión total de las hostilidades.
“En esa parte del mundo, es cuando se dispara de una manera más moderada”, afirmó Trump al ser consultado sobre cómo define el actual alto el fuego.
La jornada estuvo marcada por nuevos incidentes en el sur del Líbano. Medios oficiales libaneses reportaron que un ataque con dron israelí alcanzó un vehículo en el que viajaba una familia, dejando heridos a un hombre, su esposa y su hija. Paralelamente, las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron una nueva advertencia dirigida a los residentes de las zonas ubicadas al sur del río Zahrani, instándolos a evitar desplazamientos en áreas consideradas objetivos militares.
Los hechos también alcanzaron a la misión de paz de las Naciones Unidas desplegada en el país. Según los reportes conocidos este jueves, un integrante serbio de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (Finul) murió y dos efectivos españoles resultaron heridos durante un incidente registrado en la zona.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, reiteró que cualquier progreso en el acuerdo dependerá de que Hezbolá abandone completamente las áreas situadas al sur del río Litani y de que se establezca una franja libre de presencia armada.
Según el funcionario, las fuerzas israelíes mantendrán sus actividades militares y conservarán posiciones en las áreas que actualmente controlan mientras esas condiciones no sean cumplidas. Katz aseguró además que Israel seguirá actuando contra cualquier amenaza que considere procedente de territorio libanés.
El ministro también sostuvo que su país conserva capacidad para ampliar sus operaciones, incluso contra objetivos en Beirut, si considera que existen ataques o amenazas provenientes de Hezbolá.
La prórroga del acuerdo fue anunciada tras una nueva ronda de conversaciones celebrada en Washington. Un comunicado conjunto respaldado por Estados Unidos, Israel y el Gobierno libanés establece que el cumplimiento del pacto depende del cese completo de las acciones armadas de Hezbolá y de la salida de sus combatientes de las zonas ubicadas al sur del Litani.
Sin embargo, la organización chií rechaza cualquier fórmula que considere parcial. Su posición continúa siendo la exigencia de una paralización total de los combates acompañada por la retirada de todas las fuerzas israelíes del territorio libanés.
Uno de los elementos novedosos surgidos de las negociaciones es la propuesta de crear áreas piloto bajo control exclusivo del Ejército de Líbano y sin presencia de Hezbolá. La iniciativa podría facilitar futuras retiradas de tropas israelíes, aunque todavía no se han definido los mecanismos de implementación ni el calendario para su puesta en marcha.
Las partes acordaron volver a reunirse dentro de dos semanas con el objetivo de acercarse a un acuerdo definitivo que permita reducir la escalada y estabilizar una frontera que continúa siendo escenario de enfrentamientos casi diarios.
La prolongación de las conversaciones ocurre en medio de fuertes tensiones diplomáticas. Medios internacionales han informado que Trump intervino directamente para evitar una ampliación de las operaciones militares israelíes contra zonas de mayoría chií en Beirut, en un contexto marcado además por advertencias de Irán sobre una posible reactivación de conflictos regionales.