Regresan dirigentes opositores exiliados a Venezuela en medio de la Ley de Amnistía
- 03/06/2026 10:10
Figuras políticas que abandonaron el país tras procesos judiciales y persecuciones aseguran que buscan reincorporarse a la vida pública y contribuir a la reconstrucción democrática
Varios dirigentes históricos de la oposición venezolana han comenzado a regresar al país después de años de exilio, en un movimiento que marca un nuevo capítulo en la dinámica política nacional y que se produce en el contexto de la Ley de Amnistía impulsada por el Gobierno de Nicolás Maduro.
Aunque aún permanecen fuera del país algunas de las figuras más emblemáticas de la oposición, como María Corina Machado, Leopoldo López y Julio Borges, en las últimas semanas han retornado políticos que durante años estuvieron fuera de Venezuela debido a procesos judiciales, órdenes de captura o acusaciones vinculadas a conspiración, terrorismo y otros delitos.
Entre quienes ya han regresado se encuentran Carlos Ocariz, dirigente nacional de Primero Justicia; Yon Goicoechea y Lester Toledo, de Voluntad Popular; Roberto Marrero, excolaborador del gobierno interino de Juan Guaidó; Richard Blanco, secretario general de Alianza Bravo Pueblo; José Guerra, dirigente de Unión y Cambio; Marcos Velasco, de Vente Venezuela, y Wilmer Azuaje, opositor independiente.
Varios de ellos estuvieron detenidos en el pasado o abandonaron el país poco antes de ser arrestados por las autoridades venezolanas.
El regreso de estos dirigentes ocurre en medio de la aplicación de la Ley de Amnistía, un instrumento legal que ha permitido que algunos opositores inicien procesos de regularización judicial y soliciten el cierre de causas penales abiertas en su contra.
Muchos de los retornados han acudido a tribunales para actualizar su situación legal y gestionar documentos de identidad, cuentas bancarias y otros trámites que habían quedado suspendidos durante sus años fuera del país.
José Guerra, economista, exdiputado y exdirector del Observatorio Venezolano de Finanzas, explicó que logró regresar gracias a un salvoconducto otorgado bajo el marco de la amnistía.
“Me acogí a la Ley de Amnistía y obtuve un salvoconducto para entrar al país con el pasaporte vencido”, afirmó. Según relató, ya ha iniciado los procedimientos judiciales correspondientes para buscar el sobreseimiento de la causa abierta en su contra.
Uno de los retornos que más atención ha generado es el de Carlos Ocariz, exalcalde del municipio Sucre y figura relevante de Primero Justicia.
Ocariz permaneció aproximadamente un año y medio en España después de abandonar Venezuela tras las controvertidas elecciones presidenciales de 2024.
El dirigente aseguró que su objetivo no es únicamente regresar a la actividad partidista, sino participar en la reconstrucción de organizaciones sociales, gremios y espacios ciudadanos que, a su juicio, han sido debilitados durante los últimos años.
“Quiero trabajar para reconstruir el tejido de esta sociedad, tender puentes desde abajo y acompañar el proceso de democratización en marcha”, señaló.
Aunque algunos dirigentes han decidido regresar de forma permanente, otros continúan alternando su permanencia entre Venezuela y el exterior debido a compromisos laborales, académicos o migratorios.
Yon Goicoechea, quien también residía en España, explicó que tomó la decisión porque desea recuperar plenamente sus derechos como ciudadano venezolano.
“A mí me están persiguiendo desde que tengo 22 años. Cualquier herramienta que me permita recuperar mis derechos como venezolano para mí es útil”, afirmó.
Por su parte, Roberto Marrero aseguró que el regreso responde a la convicción de que la reconstrucción institucional del país requiere la presencia física de quienes aspiran a participar en ella.
“Para que este proceso arranque tenemos que regresar. Esto no se puede hacer a distancia”, expresó.
Sin embargo, no todas las experiencias han sido positivas.
Wilmer Azuaje denunció que, tras su regreso a Venezuela luego de siete años en el exilio, personas armadas habrían hostigado a miembros de su familia y provocado daños a bienes de sus allegados.
El dirigente responsabilizó públicamente a organismos de seguridad del Estado por cualquier situación que pudiera afectar su integridad física o la de sus familiares.
Las denuncias han puesto de relieve que, pese a la flexibilización observada en algunos casos, persisten preocupaciones sobre las garantías y condiciones para el regreso de sectores opositores.
El retorno de estos dirigentes ha generado reacciones encontradas entre los venezolanos.
Mientras algunos consideran que su regreso representa una oportunidad para reactivar la actividad política y fortalecer espacios democráticos, otros han expresado dudas y críticas en redes sociales, cuestionando las condiciones bajo las cuales fueron autorizados a regresar.
Varios de los dirigentes retornados han rechazado las acusaciones de haber alcanzado acuerdos políticos con el chavismo y sostienen que su decisión responde a razones personales y al deseo de participar en la reconstrucción del país.
Por ahora, el regreso de estas figuras constituye uno de los movimientos políticos más significativos de los últimos meses en Venezuela y podría ofrecer pistas sobre la evolución de la relación entre el Gobierno y sectores de la oposición en el período posterior a las elecciones presidenciales.