Anotaciones sobe novelística panameña
- 15/05/2026 00:00
Si solamente celebramos el auge y calidad de la actual cuentística y poesía panameñas cometeríamos gran injusticia con la novelística, que se ha ganado con creces un destacado sitio en las letras nacionales pasadas y presentes.
La primera novela, Josefina (1903) es de Julio Ardila (1865-1918). Ricardo Miró (1883-1940) publicaría las novelas cortas, hoy olvidadas: Las noches de Babel (1913) 6Flor de María (1922); Guillermo Andreve (1879-1940): Una punta del velo (1929).
Grandes mujeres novelistas fueron sin duda: Gloria Guardia (1940-2017): Tiniebla blanca (1961); El último juego (1977); Libertad en llamas (1999); Lobos al anochecer (2006); El jardín de las cenizas (2011); El corazón de la noche (2014); Rosa María Britton (1936-1919): El ataúd de uso (1993); El señor de la lluvia y los vientos (1984); No pertenezco a este siglo (1992); Todas íbamos a ser reinas (1997); Suspiro de fantasmas (2005); Isis Tejeira (1936-2020): Sin fecha fija (1982).
Y cómo olvidar a Tristán Solarte (Guillermo Sánchez Borbón): El ahogado (1957); El guitarrista (1951); Confesiones de un magistrado (1968); La serpiente de cristal (2000); Joaquín Beleño (1921-1988): Los forzados de Gamboa (1960); Luna verde (1961); Curundú (1963); Flor de banana (1970); Ramón H. Jurado (1922-1978): San Cristóbal (1944); Desertores (1949); El desván (1954); Carlos Francisco Changmarín (1922-2012): El guerrillero transparente (1985); Nochebuena mala (1995); Renato Ozores (1910-2001): Playa honda (1951); Puente del mundo (1952); La calle oscura (1958); Mario Augusto Rodríguez (1917-2009): Negra pesadilla roja (1993); César Candanedo (1906-1993): Los clandestinos (1957): El cerquero (1967); El perseguido (1987); Gil Blas Tejeira (1901-1975): Pueblos perdidos (1963); Rogelio Sinán (1902-1994), Plenilunio (1947); La isla mágica (1979), uns de las obras cumbres nacionales.
Fallecidos: Dimas Lidio Pitty (1941-2015): Estación de navegantes (1975); Una vida es una vida (2002); Enrique Chuez (1934-2021): Las averías (1972); La casa de las sirenas pálidas (1986); Operación causa justa (1991); Ariel Barría Alvarado (195-1921): La loma de cristal (2001); La casa que habitamos (2007); Las canciones que el público nos pide (2015); Andrés Villa (1950-2023): La nueve (2007); Correoso, arrabal ardiente (2012); 9 de enero, la novela (2013); Ramón Fonseca Mora (1952- 2024): La danza de las mariposas (1995); La ventana abierta (1986); Ojitos de ángel (1999); Soñar con la ciudad (2001); Rafael Pernett y Morales (1949-2025): Loma ardiente y vestida de sol (1974); Estas manos son para caminar (1977); El cazador de calendarios (1993): De once a siete (2006).
Novelistas más activos: Juan David Morgan (1942): Con ardientes fulgores de gloria (1999); El caballo de oro (2005); El silencio de Gaudí (2007); El ocaso de los inocentes (2011); La cabeza de Balboa (2021); La rebelión infinita (2024); Justo Arroyo (1936): La gayola (1966); Dejando atrás al hombre de celofán (1971); El pez y el segundo (1979); Geografía de mujer (1982); Lucio Dante resucita (1998); Vida que olvida (2002).
Otros buenos novelistas: Ernesto Endara (1932): Tic...Tac (1992); Pantalones cortos (1997); Pantalones largos (1998); Ida y vuelta (2001); Javier Riba Peñalba (1955): Las vertientes del cielo (1997); La segunda ley (2002); El lunar eterno (2014); Ramón Varela Morales (1970): Primum (2003); Cunctu (2005); Praeter oriens (2007); tributarios de la ciencia ficción. Asimismo, Lupita Quirós Athanasiadis (1950): La viuda de la casa grande (2005); La tarde en que llegaste a verme (2010); Ramón Francisco Jurado (1979): Mirada siniestra (2008); Carlos O. Wynter Melo (1971): Nostalgia de escuchar tu risa loca (2013); Las impuras (2015); Javier Medina Bernal (1978): Lagarto Rey (2018); Diario de un poeta despechado (2019); Basilio Dobras (1964): Napasto (2009); Mis ojos vieron (2011).
También destacan: Dimitrios Gianareas (1957): La chica que conocí el día que mataron a Kennedy (2014); Fisiología del corazón (2024); Osvaldo Reyes (1971): El efecto Maquiavelo (2011); La estaca en la cruz (2014); El cactus de madera (2017); Sonia Ehlers (1949): Los hijos de la marimba (2016); Claudio.com, pasión en línea (2019); Desolación (2022); Raisa Calderón del Real (1975): Calixta (2019); Farfalla (2019); Una disculpa pública (2020).
Con una sola novela: Carlos Fong (1967): Aviones dentro de la casa (1916); Pedro Crenes Castro (1972): Crónicas del solar (1920); Juan Antonio Gómez (1956): La novela de Remón (2014); Rafael Ruiloba (1955): Manosanta (1997); Zary Alleyne (1970): La constelación de la libélula (1922); Allen Patiño (1959): Casa de David (2014); Alex Mariscal (1959): Memoria en azul esmerilado (2016); José Chen Barría (1945): En nombre de ellos (2007); Héctor Aquiles González (1963): El Sheriff de Panamá (2014); María Laura de Piano (1959); El color de las buganvillas (2017); Ernesto Holder (1941): El doloroso humo de la noche (2021); Moisés Pascual (1955): Las tribulaciones de Johnny Bolas (2022); Carlos Gasnell Acuña (1974): Bajo la antigua puerta el mar” (2022).
El más constante novelista actual, junto con Morgan, es claramente Rogelio Guerra Ávila (1963): Cuando perecen las ruinas (1991); El largo camino de regreso (2003); La puerta de arriba (2017); La muerte sin pensar en ella (2018); Una corona con cantáridas (2018); Reina de todos los santos (2018); La Miscelánea (2022).
Todos los géneros merecen reconocimiento, las numerosas novelas aquí nombradas sobresalen por su calidad, pese al lamentable olvido generalizado.