Autopsia o aumentarán la impunidad y el caos...
- 30/09/2026 07:34
El examen más completo que se puede efectuar al cuerpo humano es la autopsia; otrora herramienta fundamental para la enseñanza-aprendizaje en medicina. Consiste en la evaluación completa del expediente; la historia clínica – hoy desaparecida -, los estudios de imágenes y exámenes de laboratorio, realizados en el curso de la enfermedad y la evaluación de órganos y tejidos.
En “pandemia” las autoridades las prohibieron, “para proteger al personal”, medida favorecida, por el consentimiento tácito, de las organizaciones médicas, que por ignorancia inexcusable o complicidad, prescindieron del método. El sistema sanitario atraviesa una crisis severa, sin embargo el gobierno empresarial propone eliminar el año de servicio social y contratar médicos foráneos, mientras el actuario, en la CSS, dispuso (DENSA-M-015-2026), asignar “fiscalizadores para supervisar la calidad de la atención médica”; disparates colosales, cuando lo racional e impostergable es una auditoría forense integral (administrativa, financiera y de prestaciones médicas); o sea, hacerle la autopsia al sistema sanitario.
El propósito fundamental del segundo año de internado o de servicio social es contactar la salud pública en la fuente principal. Si la formación académica ha sido apropiada, permite establecer la composición demográfica, las condiciones sanitarias, la disposición de los desechos, el acceso al agua potable, hábitos higiénico-dietéticos, etc., información indispensable para organizar, junto al equipo básico del Centro, el Comité de Salud, a fin de educar y definir el perfil epidemiológico del área e identificar las enfermedades más frecuentes y las causas principales de muerte, base racional del presupuesto.
Educar para crear conciencia de solidaridad, trabajar en promoción de la salud y prevención de enfermedades; porque lo importante no es curar enfermos sino generar bienestar de la población y mejorar la productividad. Comprender estos conceptos exige fortalecer el servicio social e incluso establecer un año de estudio formal en salud pública, como requisito para todas las especialidades; incluyendo epidemiología, demografía, sociología médica, saneamiento ambiental, ingeniería sanitaria, bioestadística, administración de servicios de salud, economía en salud, bioética, etc.
Porque la situación se ha agravado, gracias a la subordinación del Estado al capital financiero internacional; expresada en la mercantilización de la salud, que convirtió un derecho humano fundamental, en mercancía; prioridad conferida a través de la medicina gerenciada (hospitales privados, seguros médicos); biotecnología (resonancia magnética, robots); la industria farmacéutica, (“vacunas”, abuso y mal uso de drogas); todo lo cual ha generado mayor morbi-mortalidad e incremento de la desigualdad social.
La auditoría forense integral del sistema sanitario es imprescindible para deslindar responsabilidades y hacer que las autoridades y los “expertos en evidencias científicas”, que impusieron las decisiones sobre el manejo de “la pandemia”, rindan cuentas a la ciudadanía, porque sin su complicidad con la OMS, el FEM, CDC, FDA, NIH, las megacorporaciones farmacéuticas, los gobiernos serviles, la prensa y la docilidad de las organizaciones de salud, no habría sido posible que, tan pocos causaran tanto daño, en tan corto tiempo