Busquemos gestores eficaces de los centros educativos

  • 15/07/2026 00:00

Los gestores educativos tienen funciones relevantes dentro de los sistemas educativos de los países. Son quienes asumen la dirección, el planeamiento, la administración y el liderazgo dentro de una escuela o colegio. Su conducción está presente en los 3,100 centros educativos que tiene Panamá, descontando las escuelas multigrado y escuelas rancho, que tienen entre uno y tres docentes, que requieren de una estrategia de gestión diferente.

Esos gestores pueden administrar escuelas que son públicas o privadas, con diversos tamaños, que corresponden desde las especiales, pasando por la primera hasta la cuarta categoría, según sea el número de sus docentes. Los gestores son responsables del cumplimiento eficaz de los objetivos pedagógicos, administrativos, socioemocionales del personal y la institución a su cargo. Existen centros educativos más grandes y complejos que otros, como son algunos institutos profesionales y técnicos, donde el equipo, materiales e insumos de trabajo requieren de una dedicación y conocimiento especializado mayor para su atención.

En todos los planteles educativos asisten también estudiantes carenciados y vulnerables, con algunas condiciones de discapacidad y de necesidades específicas de aprendizaje. Igualmente, participan alumnos que por diversas razones han mostrado rezagos en su rendimiento académico, que demandan atenciones y acompañamientos especiales, para alcanzar los estándares mínimos de aprendizaje correspondiente a su edad-grado.

Todo ello implica que, quien gestione el centro escolar, sea un profesional debidamente formado, en un postgrado, que le ofrezca los conocimientos y las herramientas prácticas para comprender el entorno donde funciona el plantel, diagnosticar su escuela y los factores internos y externos que más incidencia tienen en los resultados educativos obtenidos. Debe, igualmente, saber planificar su institución, organizar los equipos de trabajo, consultar a los actores estudiantiles, docentes, administrativos y las familias, pues ellos son los que más cerca están de los procesos de enseñanza -aprendizaje y monitorear los indicadores de calidad. Tomar en cuenta las opiniones de protagonistas del entorno comunitario donde funciona el plantel escolar, que tienen percepciones sobre la reputación de los que trabajan, estudian y se gradúan de esa institución. Es muy importante que las decisiones que tome el gestor, estén basadas en evidencias y no solamente en comentarios de pasillos.

Este plan institucional debe estar conectado de modo indispensable con las políticas públicas emanadas del nivel central del Ministerio de Educación. Por ello, es importante definir, en este momento del planeamiento, la holgura que tiene ese plantel, para tomar decisiones pedagógicas, como el currículo y la didáctica, así como las acciones administrativas, dentro del rango de la descentralización o la desconcentración de su funcionamiento. Es esencial, en un país excesivamente centralizado como Panamá, que los actores de los planteles educativos de todos los territorios, sean debidamente consultados en el momento de definir las políticas públicas de educación.

El liderazgo del gestor en sus funciones esenciales, es una competencia que se puede lograr dentro de su formación. Ello le permitirá lograr el respeto y la confianza del personal a su cargo, orientar adecuadamente en las funciones de la política del proceso de enseñanza- aprendizaje, atender la inclusión educativa, fomentar el pensamiento crítico y la resolución de problemas; definir el horizonte de acciones del plantel, mediante el plan institucional elaborado, asesorar y supervisar a su personal docente y administrativo.

Igualmente, atender oportuna y juiciosamente las demandas educativas de sus estudiantes, mantener vínculos de cooperación con supervisores y autoridades regionales y nacionales; plantearse opciones pedagógicas para la recuperación de los aprendizajes perdidos durante la pasada pandemia, asesorar a los docentes a mejorar el aprovechamiento escolar evitando las reprobaciones y rehabilitaciones anuales; propiciar la empatía dentro de las relaciones que se gestan entre los actores de un mismo plantel; crear condiciones apropiadas para interesar en volver y recibir a los estudiantes que abandonaron la escuela y evitar que deserten del aula quienes tengan alguna dificultad superable. Mantener en condiciones adecuadas la infraestructura y mobiliario escolar, los recursos de aprendizaje, entre ellos las tecnologías digitales y el clima escolar apropiado para aprender.

El verdadero núcleo de la labor del gestor, es ejercer el liderazgo transformacional, la gestión del cambio y las innovaciones educativas; el compromiso ético con su profesión, el pensamiento estratégico y la responsabilidad social. La movilización de la comunidad educativa de la escuela en atención a los objetivos de renovación estratégica que demanda la nueva realidad, es al final, lo más importante de una gestión comprometida con los mejores objetivos de la educación y de la sociedad cambiante en su conjunto.

Los sistemas educativos más exitosos del mundo forman a sus gestores para que sean líderes pedagógicos, en lugar de administradores rutinarios de instituciones educativas pasivas. En esos países se seleccionan a los mejores docentes, entre los que muestran un eficaz desempeño y liderazgo. Aquéllos seleccionados pasan por un postgrado o una maestría, acompañado por un mentor que es, en general, un director experimentado, que le acompaña en el cumplimiento de un programa de estudios que contenga diversos casos y problemas reales.

Los buenos gestores, además de disponer de una buena formación profesional, se esmeran por actualizarse continuamente. Muchos de ellos forman parte de redes nacionales e internacionales, manteniéndose al día en las prácticas y conocimientos de su oficio y evolucionan con los modelos renovados tanto del país como del exterior. Enriquecer la capacidad del gestor continuamente, es también contribuir a la mejora constante del sistema educativo y a crear una mejor sociedad.