Combatividad y lucha social: 54 años
- 11/09/2026 00:05
El sindicalismo panameño surgió en la década de 1920 como reacción a la opresión laboral, en medio de años de gran represión y la prohibición de manifestaciones.
El 10 de septiembre de 1972, grupos de carpinteros, reforzadores y albañiles, quienes se enfrentaban a jornadas extenuantes, salarios de miseria y ausencia de seguridad social, fundaron el Suntracs, con el compromiso de impulsar la unidad de los obreros de la construcción.
A partir de ese momento hasta la fecha el sindicato ha logrado escribir una historia ejemplar de luchas y sacrificios en defensa de los intereses de la clase trabajadora. En 1974 nos propusimos alcanzar la primera Convención Colectiva con la Capac, logrando mejores salarios y condiciones de trabajo.
Pero la lucha apenas comenzaba, a partir de esa fecha cada cuatro años se suscribieron estos convenios, todos ellos mejorando los aspectos salariales, de seguridad y de otras condiciones laborales. Los logros alcanzados por los trabajadores de la construcción a través del sindicato han incomodado a los diversos Gobiernos y al poder económico.
En este sentido, hacia finales de los años 80 el Suntracs fue infiltrado por una dirigencia vinculada a la dictadura militar y el PRD, que desgastó la organización con acuerdos perjudiciales para los obreros de la construcción.
El nivel de conciencia clasista de algunos obreros, entre los que nos encontrábamos, impulsó el rescate y renovación interna de la estructura de dirección del sindicato a través de la constitución del Movimiento Democratizador del Suntracs (Modes).
Con la lucha, tras la invasión estadounidense de diciembre de 1989, asumimos formalmente la secretaría general, consolidando el resurgimiento del sindicato. Bajo esta nueva dirección, el Suntracs desarrolló una estructura democrática, con delegaciones provinciales, capacitación permanente, publicaciones como La Voz del Suntracs, asistencia social, y una fuerte presencia en salud y seguridad laboral.
Pero la actividad del Sindicato no se circunscribe al sector de la construcción, impulsamos la corriente clasista del movimiento obrero panameño logrando organizar Conusi (1998).
Además, ha sido clave en la formación de organizaciones del movimiento social como Frenadeso (Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales), liderando grandes jornadas de lucha a nivel nacional, como el rechazo al modelo neoliberal y a las reformas al Código de Trabajo (1995), huelgas en defensa de la seguridad social, defensa de la patria, entre otras.
En 54 años el Suntracs hemos despedido a compañeros que sacrificaron y dieron lo más preciado, su vida: Yito Barrantes, Rufino Frías, Osvaldo Lorenzo, Luiyi Argüelles, Al Iromi Smith. Recordamos a Hipólito Alvarado, Eustaquio Méndez y Eliecer Córdoba.
También, enfrentamos en estos momentos el Gobierno autoritario de Mulino, que ha impuesto ilegalmente la judicialización a cientos de nuestros compañeros, el lawfare, obligado al exilio al dirigente del Suntracs, el cierre de las cuentas bancarias del sindicato, la persecución y arresto ilegal de nuestros dirigentes.
La violación a los derechos de los obreros es grave y creciente, al punto que Panamá ha sido colocada en la lista corta de los países más violadores de los derechos laborales y sindicales de la OIT.
Pero ello no se queda allí, al igual que en la época de Noriega y el G-2, esta semana diversas organizaciones sociales denunciaron ante la Procuraduría la existencia de una estructura dedicada al espionaje ilegal por parte del Ministerios de Seguridad, la Policía Nacional y otras unidades de la fuerza pública infiltradas en diversas organizaciones sociales con el fin de intimidar, debilitar organizaciones y favorecer de manera amañada la apertura de procesos penales.
A sus 54 años de su fundación el Suntracs se mantienen firme, en unidad, no nos dejaremos intimidar. En la práctica de que la “Pelea es Peleando” seguimos desarrollándonos y fortaleciéndonos, nos encontramos en resistencia activa, bajo el compromiso de seguir en la lucha social y patriótica, defender el derecho a la sindicalización, continuar en la defensa de nuestra organización, de sus dirigentes y miembros.