Crisis en la Universidad de Panamá: no por negarla desaparece

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  • 28/04/2026 00:00

En días pasados las autoridades de la administración de la Universidad de Panamá hicieron su rendición de cuentas, en las que expusieron un rosario de actividades realizadas que solamente hablaban de lo que se hace rutinariamente en nuestro claustro, muchas de ellas, producto de las iniciativas que tenemos los profesores por nuestra cuenta y no de política alguna originada en la cúspide de dicha administración.

Las preguntas que tales autoridades revelan no saber que deben responderse, jamás se han respondido por ellas en estas “rendiciones de cuentos” Tales son: ¿Qué impacto han producido en la sociedad las actividades contadas en el sector productivo nacional, en los procesos de enseñanza y aprendizaje, en las comunidades vulneradas a las que se debe una Universidad pública? Igualmente, respecto de aquello que se programó y no se ejecutó ¿Qué razones válidas lo justifican?

Hay una verdad de a puño aquí: Que las actuales autoridades, que son las mismas que quieren seguir en el mando de nuestra Universidad, (con cara nueva, pero misma administración) no han mostrado capacidad de gestión y por ende, han abonado a la acumulación de la crisis que sufre nuestra casa de estudios desde hace varios lustros. Lo peor, la incapacidad es tal que no saben reconocer que existe una crisis institucional y trasladan esta narrativa a una población de administrativos, de estudiantes cuasi emplanillados y de docentes que no quieren que se les hable de que es imperativo desarrollar cambios para superar la crisis que niegan.

Mientras el candidato ungido de la administración sigue recorriendo el país con francachelas (ver artículo de esta columna publicado el pasado 21 de abril) los copiosos recursos con los que estos se efectúan ponen en duda la independencia institucional que tendría este señor de salir elegido.

Pregunto, ¿Saben nuestras autoridades y el resto de los universitarios, que existe una propuesta gubernamental en la que el MEF hará uso del recurso financiero de cada vacante que se genere en nuestras planillas para cubrir salarios en otras entidades? Sabiéndolo ahora que se los hago saber ¿Qué estrategias, qué medidas, tienen previstas para enfrentar tal empeoramiento de la pérdida de autonomía que esto significaría? De francachela en francachela, difícilmente la administración actual y su ungido estarán pensando en estas respuestas.

Buena parte de las cafeterías universitarias que permitían a los estudiantes con carencias económicas tener una alimentación que les permitiera dar clases con algo en el estómago las han cerrado. Esto es especialmente grave en centros regionales como los de Las Tablas, Chitré, Penonomé y otros, donde ahora los estudiantes tienen que pagar hasta cinco veces más por un plato de comida. Me comentaban docentes y estudiantes de estos lugares, que con lo que pagaban los estudiantes más pobres por un desayuno o almuerzo decente en las cafeterías de la institución, ahora solo le sirve para un par de hojaldres y piden la salsita de las salchichas guisadas en las fondas o restaurantes cercanos para tener la idea de que comen lo que ya no alcanzan a comer. ¿no expresa esta situación la existencia de una crisis?

Es cierto que en le caso de las cafeterías la restricción es presupuestaria y esta proviene del asedio montado contra nuestra casa superior por el gobierno actual. Pero, aflora también, que ante la restricción, se tienen que tomar medidas de restricción del gasto y movimientos presupuestarios que toquen otros rubros, no el que perjudica con mayor rigor a los estudiantes con mayores carencias. Definitivamente que los grupos que dirigen la institución actual no tienen la más mínima idea e imaginación de cómo hacerlo ¿Y así pretenden seguir con el control de la Colina?

Los estudiantes nos informan desde muchos puntos del país de la existencia de anomalías que propenden a un deterioro de su formación profesional. “Fíjense no más-nos decía un grupo de estudiantes de provincias centrales y de Colón que están de acuerdo con los cambios reales-tenemos profesores de informática, Biología y hasta enfermería, dándonos clases de una materia clave en nuestra formación como Sociedad, Ambiente y Desarrollo y otras propias de Ciencias Sociales, cuando estos no son los docentes idóneos para este tipo de materias”.

Como bien le he escuchado decir al único candidato que revela reconocer la crisis, el profesor Denis Chávez: “la crisis multidimensional que atraviesa la Universidad, no por negarla desaparece”.