¿Cuánto más esperaremos por la ‘nieve’ en la ciudad de Panamá?
- 14/01/2026 17:40
La Nochebuena del 2025 no fue diferente para cientos de familias que quisieron probar algo nuevo con una especie de diversión importada.
Fue reconocida amplia y públicamente la rápida intervención de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) en identificar el hecho sobre “la primera experiencia de nieve en Panamá” y, de la misma manera, iniciar un proceso sancionatorio por las faltas encontradas y denunciadas por un número no cuantificado de consumidores, pero que alzaron la voz para que, en efecto, se controlara la situación en plena semana de la Navidad 2025.
Este acontecimiento desde luego que para la Acodeco es un nuevo tipo de relación de consumo y, para tales efectos, empieza otra forma de actividad económica, ya que se vaticina que vendrán más empresarios, serios y responsables -y esperamos así sea - a ofrecer similar producto de recreación y fantasía.
Pero un primer punto, antes de abrir al público, como sugerencia debe ser para los medios de comunicación social —así como se hace una premiere antes de estrenar una película— como estrategia de mercadeo; y a la vez eleva el prestigio de quienes gestaron un tipo de evento de esta clase para Panamá, un país donde no hay nieve, más aún cuando se trata de una experiencia inédita.
Si realizamos un análisis tipo FODA, tomamos de plano la “O” de Oportunidad. Así es: esta circunstancia debe ser aprovechada por otras empresas que puedan tener la capacidad de realizar un espectáculo de similares características.
En otras palabras, existe un público decepcionado, con un tema emocional al no materializarse el evento que incluía un tipo de nieve y otras amenidades.
Es un hecho que, en Panamá, existe un público dispuesto a pagar determinadas sumas por un entretenimiento diferente, pero la principal recomendación que hace la Acodeco es verificar la certeza de lo que presente la publicidad.
Y este fue otro de los temas en discusión. Aquí hubo un uso abusivo de la inteligencia artificial (IA) para promocionar un producto. Esta herramienta, de alguna manera, puede ayudar a brindarnos una idea del bien que se ofrece, pero los promotores deben cuidarse en apegarse a la realidad, porque además de la suma de dinero que se puede pensar pagar por este tipo de entretenimiento, también deben cuidar su reputación, ya que el consumidor es quien puede compartir una publicidad basada en la experiencia.
Dicho esto, al iniciar el segundo cuarto del presente siglo, los consumidores debemos estar más atentos a lo que se nos ofrece mediante cualquier tipo de publicidad, y la Acodeco se mantiene vigilante —tal como se ha expuesto— para evitar que más padres de familia, como ocurrió en este caso, sean presa fácil de empresarios inescrupulosos.