De Cepademes y Cepanimes: La historia de un atraco agravado, parte IV
- 23/07/2026 18:11
La solución para remediar el atraco agravado de los Cepademes y Cepanimes es sencilla y directa: El Estado, que fue el que abusiva e ilegalmente se apropió de los décimos terceros meses descontados a los asalariados, tanto públicos como privados, de 1972 a 1983, debe proveer al Banco Nacional los fondos para que este haga efectiva la devolución completa de los dineros incautados, incluidos los intereses acumulados y calculados a tasas comerciales justas.
Después de la protesta protagonizada por los titulares de los CepanimeS frente a las oficinas del Banco Nacional, el pasado día 17 de julio, como era de esperar, el banco estatal se lavó las manos, explicando que los descuentos que aplicaría son equivalentes a lo que le cuestan los fondos que utilizaría para pagar anticipadamente los certificados.
Financieramente, la justificación del Banco Nacional es correcta, porque si pagara ahora los certificados por sus montos nominales tendría que esperar a que se cumplan las respectivas fechas de vencimiento para recuperar el dinero, con un costo estimado de unos 80 millones, que es la cifra que le está cobrando a los que cambien ahora los certificados que vencen en los años del 2029 al 2033.
Los afectados, que son las víctimas del atraco agravado y dizque solucionado por el actual gobierno, urgidos por la necesidad, como era lógico han reaccionado contra los descuentos que les aplica el Banco Nacional y, aparentemente, se conformarían si fueran reducidos; pero por esa vía sacrificarían un derecho legítimo e indirectamente permitirían que el Estado consume el atraco que se ha perpetuado por cinco décadas.
La solución justa y que es la que debe imponerse es que a los afectados se les devuelvan tanto los montos nominales de las sumas descontadas y arbitrariamente apropiadas, con sus correspondientes intereses, ahora y no en forma diferida, puesto que por esa vía se les obliga a sacrificar parte de un derecho legítimo, arbitrariamente cercenado. Ni ellos ni el Banco Nacional deben sacrificar un solo centésimo.
La vía para la justa reparación del atraco no es perpetuarlo y agravarlo mediante la fórmula legal aprobada por iniciativa del presente gobierno. La solución, aunque no sea totalmente justa, pues deja pendiente la devolución de las deducciones hechas cuando se pagaron los Cepademes, es que el Estado, por vía del Presupuesto, traslade al Banco Nacional la suma equivalente a la estimada por este para financiar el pago anticipado de los Cepanimes. De acuerdo con las explicaciones dadas por el banco, esa operación importa un costo de aproximadamente 80 millones para redimirlos anticipadamente por su valor nominal. Esa suma puede dividirse entre el Presupuesto en ejecución del presente año 2026 y el correspondiente al próximo 2027.
Por esa vía ningún titular de los Cepanimes tendría que esperar 7 años para recuperar lo que le fue injusta y arbitrariamente arrebatado.
Si se suman los gastos aprobados por el presente gobierno para inversiones de más que dudosa utilidad social, como es la compra de aviones de combate, estimada en más de 80 millones o los montos previstos para entregarlos a los partidos, mediante los inconstitucionales subsidios electorales, que sobrepasan los 100 millones, habría y sobrarían los fondos.
La partida correspondiente a este año bien puede aprobarse mediante un crédito extraordinario por la recientemente integrada Comisión de Presupuesto y la del próximo ser incluida en el proyecto que está próximo a ser sometido a la Asamblea.
Como vuelven a reflejar los resultados de la más reciente encuesta, si de algo está necesitado el presente gobierno es de evitar seguir cayendo en picada en la estimación popular, debido, entre otras muchas razones, a su comprobada insolidaridad social. Reparar, con justicia y de una vez por todas, el atraco agravado de los Cepademes y Cepanimes sería una muestra de que, por lo menos en apariencia, hay “propósito de enmienda”.