Desarrollo y ecosistemas socioculturales

Archivo | La Estrella de Panamá
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  • 08/06/2026 00:00

A pesar del ambiente festivo que experimentamos por la participación del equipo nacional en el Mundial de Fútbol que inicia este jueves 11 de junio, la semana pasada, en nuestro ecosistema sociocultural, ocurrieron eventos que nos recuerdan la necesidad y obligación de no perderlos de vista.

Muchos expertos y conocedores atienden las amenazas sociales desde la teoría o desde la práctica en el terreno de los acontecimientos. Es importante no descuidarlos entre la algarabía. Para contextualizar lo que temo sea un inminente peligro que nos acecha, las definiciones son necesarias.

La palabra ecosistema lo define el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), como un: “Sistema ecológico constituido por un medio y los seres vivos que habitan en él, así como por sus relaciones mutuas”. Añade: “Se emplea en otros ámbitos para hacer referencia a un entorno”, este es el significado metafórico, según la RAE. En ese marco, me apoyó en una definición generalizada del profesor Guillermo Arturo Torres de la Universidad Autónoma de Chapingo en México, sobre “Ecosistema sociocultural”, que se conjuga de varias disciplinas de las ciencias sociales. Esta definición apunta que: un ecosistema sociocultural es visto como: “... un sistema integrado formado por una comunidad humana, su cultura, sus instituciones, sus relaciones sociales y el entorno natural con el que interactúa de manera continua, incluyéndose mutuamente y evolucionando conjuntamente”.

Nuestro ecosistema sociocultural no deja de causar aprensiones y atentar contra la salud general de toda la sociedad. Por más que quisiéramos enfocarnos y disfrutar de los buenos momentos que este mes de junio nos presentará con la participación de Panamá en el Mundial de futbol, otros elementos de suma importancia no dejan mucho espacio para la distracción. Si en la columna de la semana pasada presenté una serie de eventos históricos que, a mi parecer, eran importantes resaltar, esa semana dos elementos de nuestro ecosistema sacudieron el entorno social y que, a diferencia del fútbol que ha dado muestras de desarrollo y mejoramiento positivo, ambos: en educación, el asunto de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), y la fuga masiva de reos de la Cárcel La Joyita, atentan significativamente contra ese mismo desarrollo social.

Hay amenazas muy serias a la integridad y la supervivencia a largo plazo de nuestra sociedad, cuando los valores de los componentes del ecosistema no corresponden a lo que esa sociedad, en vías de desarrollo, necesita y debe cultivar. Vamos en retroceso y más cerca, de lo que quisiéramos reconocer, a un Estado fallido.

Los que tienen responsabilidades de liderazgo en el ecosistema, llámese gobernantes, magistrados, diputados, empresarios o rectores de universidades entre muchos otros, tienen en los enunciados de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PEUN, guías puntuales para la formulación de políticas públicas que contribuyan a delinear el camino a seguir.

Dice la Unesco: “Una sociedad en desarrollo necesita una visión equilibrada que impulse el progreso económico a la vez que fortalezca la cultura, la cohesión social y la sostenibilidad”. Sin entrar en los detalles que ya hemos tratado en este espacio y que los expertos han presentado en muchos escenarios públicos, no hay progreso económico para todos y el deterioro cultural es evidente ante la presencia expansiva de lo que ofrecen las redes sociales y la imposibilidad de contrarrestar positivamente por las reconocidas fallas del sistema educativo. Sobre eso, la Unesco y el PNUD plantean la necesidad de: “Desarrollar un sistema educativo que proporcione acceso universal, habilidades de pensamiento crítico, formación profesional, alfabetización digital y oportunidades de aprendizaje permanente. La educación es un pilar fundamental del desarrollo humano y la movilidad social”.

De las otras propuestas de la Unesco y el PNUD les dejo dos más, que hacen mucha falta y pueden fortalecer nuestro ecosistema sociocultural para llevarnos a un mejor estado de salud colectivo. 1- “Construir instituciones responsables, fortalecer el estado de derecho, reducir la corrupción y fomentar la participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones”- Y, 2- “Proteger el patrimonio cultural, las lenguas, las tradiciones, las artes y el conocimiento local, al tiempo que se fomenta la creatividad y la innovación. La cultura fortalece la cohesión social y contribuye al desarrollo económico”.

Después que termine el mundial de fútbol, no olvidemos que detrás del asunto de la Unachi y del sistema de justicia permanecerán activos otros ecosistemas perniciosos para el desarrollo de la Nación. Es imprescindible volcar todos los esfuerzos para eliminar aquellas prácticas que atentan contra muestra integridad como Nación e incluir conductas y habilidades que procuren el establecimiento de un ecosistema sociocultural saludable para el desarrollo.

* El autor es comunicador social